lunes, 30 de noviembre de 2009

Re-activando

¿Qué quieren que les diga? Después de un fin de semana ultrarelajante, con mis series, alguna peli, y una supersiesta, necesito algo que me reactive hoy lunes. Podría poner un chulazo pero me conformaré con algo más terrenal y musical. Y eso que acabo de llegar del gimnasio donde he sudado como un cochinillo...



viernes, 27 de noviembre de 2009

Creatividad

Cuando terminé la carrera, allá en la crisis anterior a ésta, decidí lanzarme al mundo del tercer ciclo universitario. Empecé por probar pero me picó el gusanillo de la investigación y ya se sabe lo que ocurre, no hay cura para esa enfermedad. Te metes en proyectos de investigación, haces trabajos con colegas, vas a archivos, lees un montón de bibliografía, etc. Sin embargo, hay una parte que siempre me ha costado horrores: sentarse y escribir, trasladar los resultados de lo que hayas investigado al papel y plasmarlo en algo coherente, legible y, por supuesto, comprensible. Vamos, que me he sentido muy identificado con un post de Nyc e intento que salga mi nariz.

El proceso de redacción es donde lo paso mal porque no tengo ningún sentido de la creatividad y entonces me tengo que planificar todo. Cuando nací me da que la creatividad se tuvo que quedar en la placenta o el cordón umbilical porque en una escala de cero a diez es un cero seguro, y porque no se puede poner en negativo, que si no ya vería. Siempre he envidiado la gente que son unos manitas, los que escriben literatura, componen música, escriben poesías, realizan dibujos artísticos o diseños porque en todo eso soy una auténtica nulidad. Y a la hora de escribir se nota, nada de lenguaje florido, rebuscado o literario, que los posts que escribo no son nada del otro jueves, ya lo saben.

Será mi vena práctica, un sentido de la economía al escribir, yo que sé. Aunque reconozco que en ciertas etapas de mi vida me ha venido bien. Por ejemplo, en la carrera. Tenía unos apuntes que no estaban mal, claros, concisos, sintéticos, y no es por echarme flores pero eran solicitados por muchos. Lo mismo me pasaba en los exámenes; como no me enrollaba en las preguntas ni me iba por las ramas, casi siempre entregaba el examen de los primeros y a muchos les agobiaba porque como sacaba unas notas bastante aceptables pensaban que algo no iba bien en sus exámenes (lo cual no era cierto, claro).

En fin, que ahora ando metido en un par de proyectos y mientras leo y voy al archivo mi cabeza anda cavilando como puedo enfocar tal o cual cosa. Y posponiento lo inevitable: sentarse delante de la hoja en blanco.




jueves, 26 de noviembre de 2009

Perezoso

Está todo muy tranquilo. Demasiado, diría.

Sobre todo en el trabajo. Desde que volví de las vacaciones todo va muy suave. Hay trabajo que hacer, como siempre, pero tranquilo, sin agobios, sin prisas, sin un "necesito esto para ayer" y esas cosas. Pero el fin de año está a la vuelta de la esquina, de hecho ya está asomando la nariz, y me huelo que esto no es sino la paz que precede a la tormenta.


Y que pereza me da todo, principalmente madrugar para ir al gimnasio antes de trabajar. Creo que necesito unas vitaminas para reactivarme. Que pesadez de otoño...

Había añadido este video pero Rickisimus se me adelantó anoche así que lo cambio y pongo este. Hala.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Versiones (V)

Esto se está convirtiendo en una auténtica serie.

El original.




La versión.



Queda claro cuál es la mejor y más auténtica ¿o no?

martes, 24 de noviembre de 2009

Carreras

Este ha sido uno de esos fines de semana para olvidar. Y eso que el domingo fue el cumpleaños de T. Así que para celebrarlo quedamos en casa de unos amigos y llevamos comida china. En mala hora, porque me sentó como un tiro. Al poco de terminar de comer, empiezo "que pesado me siento", "estoy como lleno", "no me encuentro bien" y, claro, estaba tan hecho polvo que a las once y pico nos fuimos. En cuanto llegamos a la calle, sentí la imperiosa necesidad de echar todo lo que había comido, y entre dos coches perdí la (poca) dignidad que me queda mientras vomitaba como un poseso. Vamos, que la niña de El exorcista era una aficionada comparada conmigo (y no pienso poner fotos como Otto, que luego no me desayunan). Fue un alivio pero mi cuerpo decidió que esa noche iba a ser especial, así que me la pasé corriendo al baño cada dos por tres (exacto, seis veces a lo largo de la noche) con diarrea.

Dudé en ir a urgencias pensando que podía ser un virus de esos que pululan y para acabar con todo, pero por la mañana la cosa mejoró bastante y ya sólo me empezó a doler la cabeza, que me duró hasta ayer lunes. Pero, vamos, que ya estamos recuperados y hoy he podido ir al gimnaso a quemar algo de mis flotadores.

Lo único bueno es que el domingo me lo pasé medio vegetando en el sillón, con mi edredón y mi disco duro. Y me enchufé a mi programa de televisión favorito: The Amazing Race. Doce equipos de dos personas cada uno. Once etapas, ocho de ellas eliminatorias (el último equipo en llegar a la parada de cada etapa). Y un premio de un millón de dólares. ¿Les suena? Algo debería porque es la versión original (y con dinero) del que en España conocemos Pekin Express.



Es un programa americana que ya va por la decimoquinta edición. A diferencia de Pekin Express, los equipos dan la vuelta al mundo: siempre salen de una ciudad de Estados Unidos y acaban en otra del mismo país. Entre media recorren casi todos los continentes, de un país a otro con una facilidad asombrosa. Al empezar cada etapa les dan una cantidad de dinero en dólares para gastos pero si tienen que coger un avión para llegar a la ciudad que señala la pista no pagan nada, eso lo hace el programa, aunque siempre deben ir en clase turista. Cada etapa empieza con una pista que les lleva a otro sitio, donde encontrarán otra pista y así sucesivamente; además, en cada etapa hay un desvío, es decir tienen que elegir entre dos pruebas y realizar una de ellas, y un bloqueo que es una tarea que sólo puede hacer un miembro del equipo. Si queréis saber más, pues aquí está la página oficial y su entrada en wikipedia.

Me aficioné a verlo cuando empecé con la TDT hace un par de años y lo emitían en uno de los canales, entonces estaban con la tercera edición. Y por ahí lo seguí hasta la sexta edición, cuando dejaron de poner el programa (¡¡malditos!!). Pero creo que ha sido mejor así porque me bajo las temporadas completitas por donde ustedes ya saben o se imaginan, me busco los subtítulos y los veo cuando quiero. En verano me chuté (así mismo porque lo hice en un par de semanas) la última edición de entonces, la decimocuarta y ahora estoy con la decimotercera, y es que estoy yendo hacia atrás. Me encanta porque es un puro viaje viendo lugares en los que no estaré nunca (hasta ahora han estado en Brasil, de ahí a Bolivia, luego a Nueva Zelanda, salto a Camboya y ahora en la India, sólo en media temporada), le dan un puntito de emoción y competitividad (hay equipos con pintas de favoritos pero un mal día lo puede tener cualquiera y si llegas el último se acabó) y, sobre todo, por ver a los usidenses por el mundo exterior. Es un puro tópico, desde el que no sabe donde está este o aquel país hasta el que sólo habla en inglés o despotrica contra todo si no consiguen las cosas como quieren, amén de una supina ignorancia por el resto del mundo. Un ejemplo: en esta edición hay dos rubias del Sur y cuando leen la pista que les dice que tienen que ir a Nueva Zelanda una de ellas comenta si habrá rubias allí y la otra señala "claro, si no somos tan raras". Mis carcajadas tuvieron que oirse hasta en casa de mis padres.

En fin, que altamente recomendable y se puede conseguir por los interneces. Así que ya saben, anímense. Es oir la sintonía y empezar a disfrutar como un enano.




Y hablando de vueltas al mundo, los mejores títulos de crédito con una música genial de Victor Young.


viernes, 20 de noviembre de 2009

Traspaso

SE TRASPASA


Gato. Macho (indudablemente alfa) aunque con los atributos masculinos extirpados en previsión de cualquier incremento poblacional gatuno. Eficacia comprobada como despertador matutino, la cual se incrementa cuánto más temprano suena el despertador y en los fines de semana. En el caso de no cumplir su objetivo en un tiempo razonable, incluye masaje corporal y ronroneo sugerente al lado de la oreja. Asimismo, cumple un importante cometido como detector de la próxima llegada de cualquier habitante del hogar (límite de detección en torno a dos pisos).

Altamente deportista; practica los 100 metros lisos en un pasillo de cuatro metros y el salto de altura desde el respaldo del sillón, preferentemente en aquellos momentos en los que alguien camina o se halla tumbado en el sillón. Al mismo tiempo, amante de la vida contemplativa, para lo cual es capaz de subirse al alféizar y observar el mundo exterior con desapasionado interés.

Exquisito gusto en el comer, tanto se lanza por una lata de atún como por cualquier cosa que esté comiendo el afortunado con el que comparta piso. Juguetón, sobre todo con aquellas cosas de pequeño tamaño y susceptibles de perderse como anillos, colgantes, mecheros y con una especial fijación por las gomas de borrar.

Extremadamente cariñoso, velará para que usted esté constantemente detrás de él haciéndole mimos, caricias y demás monerías. En este sentido, tiene un alto complejo de perrogato pues a pesar de su indiferencia hacia el género humano, en realidad, está constantemente pendiente para que el afortunado dueño le rasque las orejas, su lugar más sensible y erógeno.

Y todo por un módico precio.

No te creas todo lo que cuenta el impresentable de Star


¿Me crees capaz de hacer todo lo que ha contado de mi?

Razón: aquí mismito.





Actualización: He tenido que salir antes del curro porque T. se había quedado fuera de casa sin llave y con el interfecto de arriba, los maullidos que se oían por el móvil eran de impresión, ni matando a alguien, vamos.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Breves

El que escribe todas estas mamarrachadas tiene tendencias expansivas, como el universo, que es llegar a unas edades y donde había contención de repente te encuentras con que te expandes en progresión geométrica. Para limitar los efectos expansivos, que en el caso del universo le queda algo más lejos en el tiempo (y en el espacio, todo sea dicho), me había apuntado en el gimnasio, de nuevo. Por culpa de no tener coche no había podido ir. Hasta ayer. Y tengo las piernas que casi ni las siento, un cansancio encima que ni con un revital de esos y un sueño que voy a necesitar dos cafeteras via intravenosa. Y aún queda mañana.

Así que ustedes perdonen si hoy me limito a sentarme y leer los posts que han escrito mientras intento no dar cabezadas contra la pantalla del ordenador.




En otro orden de cosas, legalmente y oficialmente ya somos familia. Y siempre me pregunto, antes ¿vivíamos en concubinato, arrejuntaos, en pecado (para los creyentes)? Pues como que era más divertido, ¿no?

miércoles, 18 de noviembre de 2009

martes, 17 de noviembre de 2009

Argumentos (II)

Una panda de hippies decimonónicos viven del cuento en un pisito de Paris. Como no tienen dónde caerse muertos intentan engañar al casero para no pagar el alquiler. Después de conseguirlo se van de marcha a celebrar la Nochebuena, pero uno de ellos se queda trabajando (ja) y conoce a una chica, algo enferma, que le pide fuego para encender su calefacción, enamorándose los dos al momento. Después se van juntos con los colegas del chico a un restaurante, donde se encuentran con la ex de uno de ellos, que aunque sale con un vejestorio sigue enamorada del otro y al final hacen todos un sinpa, dejándole la cuenta al viejo verde.

Va pasando el invierno pero la chica empeora y su chico, como buen hippie, no tiene dinero para que mejore. Intenta dejarla pensando que es el culpable de que ella siga enferma (por supuesto) pero la chica se niega y deciden mantener la relación un poco más. El chico prosigue con sus actividades y la echa de menos; entonces aparece ella con una amiga, la cual le comenta al protagonista que aquella está muy mal, pero mal de morirse. Entre todos intentan sacar unos dinerillos para curarla pero ya es tarde y la pobre acaba muriendo. Y fin.

¿Cómo se te queda el cuerpo? Mal, verdad. Pues imagina verlo en vivo y en directo. Por si no han caido, este argumento (chico conoce chica-chico y chica se enamoran-ambos son más pobres que las ratas-chico o chica, o ambos, muere), más manido que una secuela de Viernes 13, es el de La Boheme, una de esas óperas im-pres-cin-di-bles, que uno no debería perderse jamás de los jamases.

Y eso que la historia no es nada del otro jueves, más bien es algo que se había visto todo el tiempo, pero la música, oohhh, eso ya es harina de otro costal. Puccini podría ser muchas cosas pero tenía una mano para poner música a un drama con todas las letras que más quisieran la mayoría. En esta ópera se luce como nunca, y no por archiconocida deja de sorprender a cada momento. Y el que no se emocione con el final de esta ópera es que no tiene corazón... o lo tiene pero de piedra, metal o cualquier cosa insensible.


El final del primer acto.


El final del segundo acto.



El final del tercer acto.



Si quieres tener el libreto, pues aquí.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Finde

Llevo una semana sin coche. El pobre lleva una semana en el taller recuperándose de un pequeño golpe; se suponía que lo iba a tener antes del fin de semana pero me lo dan esta tarde. Espero. Así que me he convertido en usuario del transporte público, de nuevo, lo cual no está mal entre semana, cuando hay servicios más o menos frecuentes. Pero lo peor es el fin de semana, cuando un trayecto que en coche se realiza en veinte minutos se convierte en una hora y pico, menos transportes y menos frecuencia. Una delicia, vamos.

Por eso, salvo el sábado por la tarde que bajamos a Las Palmas porque se había convocado una megarreunión en casa de Mokko para ver las fotos del viaje de Estambul y pasárnoslas (y, de paso, ponernos como cerdos comiendo, porque hubo comida para alimentar a un batallón), circunstancia que aprovechamos T. y yo para echarnos una vuelta por el Womad que se celebró este fin de semana (y donde había mucha, pero mucha gente), no hemos salido de casa. Y he aprovechado para algunos de mis vicios confesos, y los inconfesables también oigan.

Ayer por la tarde, después de una siesta reconstituyente, me puse a ver Brigadoon, uno de esos musicales de la Metro que si no tienes Digital+ o un dvd pues como que es imposible de ver, más que nada porque es de esas películas que ya no se suelen emitir en televisión. Que gustazo ver a Gene Kelly haciendo de las suyas o a Cyd Charisse luciendo las mejores piernas de Hollywood en glorioso Cinemascope.




Luego me puse con Priscilla, reina del desierto. Mi intención era verla en modo rápido parando en algunas escenas pero T. se enganchó en el minuto 2 y ya fue verla en modo completo. La he visto unas cuantas veces pero siempre me engancha una y otra vez, sobre todo la banda sonora, donde no faltan los inevitables Abba ("los putos Abba" como diría Bernadette/Terence Stamp). Pero mi canción favorita es esta.




Larga y próspera vida.

sábado, 14 de noviembre de 2009

A partir de ahora

From this moment on,
You for me, dear,
Only two for tea, dear,
From this moment on.
From this happy day,
No more blue songs.
Only whoop-dee-doo songs,
From this moment on.
For you've got the love I need so much,
Got the skin I love to touch,
Got the arms to hold me tight,
Got the sweet lips to kiss me good night.
From this moment on,
You and I, babe,
We'll be ridin' high, babe,
Ev'ry care is gone
From this moment on.

Kiss Me Kate (1953)





Post dedicado a Nyc.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Picoteando series

Estos días atrás, con la desgana que contaba hace un par de posts, pues aproveché para ponerme al día con mis series. Y de paso ver alguna que otra peli, de esas que yo llamo de "encefalograma plano". Y es que estar casi quince días desconectado puede ser muy sano, sí, pero te entran unas ganas de ver cómo continúan tus series que para qué.

En fin, empezamos por la parte alta de la tabla. Fringe me tiene enganchado; en la segunda temporada va desgranando poco a poco información sobre lo que ocurrió al final de la primera, lentamente pero avanza. Me gusta cómo van soltando pequeños detalles que conocemos sobre la relación de Peter y su padre Walter, del pasado del agente Broyles o de Walter Bishop, que es sin duda el mejor personaje de la serie.


En segundo lugar tengo a Bones, y es que como dijo Sufur ver a Boreanaz es un aliciente para seguirla, jejeje. Y ver también a T. J. Thyne (Hodgins) y Michael Terry (Wendell, el becario). Lo siento pero me encantan las series procedimentales e investigación tipo CSI, Bones o de abogados. Si encima le añades un poco de humor, unos buenos secundarios y unos estupendos guiones pues mejor. La única pega es que la relación entre el agente Booth y la doctora Brennan parece estancada en este arranque de temporada, ni pa'lante ni pa'trás. A ver si se deciden qué hacer.

En tercer lugar Modern Family. Esta ha sido una sorpresa esta temporada. Aunque llena de tópicos, es una buena comedia, de esas que se echan en falta. Tres familias que en realidad forman una sola, situaciones cotidianas con un poco de esperpento, personajes a los que coges cariño y que te sorprenden continuamente. Y encima los episodios duran media hora, vamos, que lo puedes ver mientras comes.

Y en cuarto lugar pero no menos importante está Medium. Sí, vale, puede que algunos no entiendan mi gusto por esta serie pero qué quieren que les diga. Me encanta seguir las vicisitudes, no siempre agradables, de Allison Dubois y su familia. Ya va por la sexta temporada y aunque aparentemente no haya un cambio notable algo se agita bajo la superficie. Añoro que no aparezca ya el suegro de Allison dando la lata en los sueños, jejeje.


En la zona templada vamos a poner a Dexter, más que nada porque estoy empezando a ver la cuarta temporada y aún no se cómo va a seguir. Sólo he visto el arranque de esta temporada pero ver también a John Lithgow haciendo de asesino en serie va a ser una gozada. Espero.

Dos novedades. La primera es V, el remake de la serie ochentera, con más medios, mejores efectos especiales y algunas caras conocidas. La pongo en esta zona porque vi el piloto y me pareció normal. Ni me chifló ni me disgustó, y creo que no hay nada peor que algo te deje con una sensación de indiferencia. Una de las cosas que me gustaron fue que va al grano, sin estar dos o tres capítulos mareando la perdiz, y es que todos sabemos de qué va; en cambio, creo que hay algunos fallos de casting, algún actor no me pega con el personaje y esas cosas. Serán neuras mías. Pienso seguirla, sobre todo conociendo que la primera temporada sólo tendrá trece episodios; lo malo es que ahora sólo emitirán cuatro episodios y el resto a partir de marzo.


La otra novedad es Stargate Universe. Lo siento pero si hay series de ciencia ficción procuro verlas y darles una oportunidad. Sin embargo, he de reconocer que apenas he visto nada de las series basadas en Stargate; de la primera veía episodios sueltos en AXN y estos meses atrás en Cuatro. Al igual que en V, ví el piloto y me dejó un poco indiferente aunque, al igual que aquella, pienso darle una oportunidad e intentar ver la primera temporada. ¿Y de qué va? Pues de un grupo de individuos que atraviesan una de las puertas y acaban llegando a una nave a miles de millones de años luz construida por los Antiguos y no pueden volver, en principio. Ya seguiré contando.

También he empezado a ver la primera temporada de Sons of Anarchy (ya van por la segunda temporada) empujado por los buenos comentarios de Van Hessa. Tiene buena pinta y le daré una oportunidad. Si quieres saber más, pues aquí, que me esta quedando esto de largo que no veas.


En la zona baja está FlashForward. Creo que esta ha sido la gran decepción de estas semanas, mucho marketing, mucho bombo y platillo y me da que se va a convertir en un bluff. He visto casi todos los episodios emitidos en Estados Unidos y me parece que no avanza; la información aparece con cuentagotas, se regodea demasiado en las visiones (como si los espectadores no recordásemos lo que han visto) y hay errores de casting monumentales, como el de Joseph Fiennes, que tiene una cara de pánfilo y estreñido constantemente. Sinceramente no sé que le han visto a este tipo, nunca me ha gustado como actor. Veré la primera temporada por curiosidad, sólo por eso, porque de vez en cuando me entran ganas de dejarla pasar.

Y estas son las que sigo a ritmo de emisión en Estados Unidos, que luego me quedan las que veo por la tele como CSI Las Vegas, House M.D. o The Mentalist.




Larga y próspera vida.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Cartas turcas II

Hola papuchi:

No creas que esa guerra que te traes entre manos te va a servir de excusa para que no me vengas a visitar. Como todo padre que se precie, aunque seas putativo, te vas a gozar las dos mil y pico fotografías que hice de mi viaje por la Tierra. No me irás a comparar eso con machacar a unos cuantos pobres aburridos que están por ahí dando tumbos entre planetas escapando de tí. Si quieres te puedo decir dónde están escondidos y así haces ese truco de clarividencia que tanto te gusta, igual que el de estrangular a tus oficiales.

En fin, a lo que iba. El segundo día decidimos visitar lo más tradicional: la zona de Sultanahmet, que es donde se encuentra Topkapi, Hagia Sophia etc etc. Empezamos por Yerebatan Sarnici, una antigua cisterna bizantina, repleta de columnas, y que abastecía de agua potable a la ciudad. Está bajo tierra y se puede pasear por ella mediante unas pasarelas de madera mientras escuchas música clásica de fondo y con una iluminación tenue. Impresionante, la verdad, y más si te paras a pensar que se construyó hace casi mil quinientos años.


Después intentamos entrar en Hagia Sophia pero hubo un cierto mosqueo con el personal y las entradas y lo dejamos para otro día. Así que nos fuimos enfrente, a la Mezquita Azul, contrapunto perfecto a Hagia Sophia. Es una de las mezquitas más espectaculares de Estambul y en el interior se aprecia la cúpula espectacular, sostenida por cuatro grandes columnas, que parecen "patas de elefante". Todo decorado con los mosaicos azules de Izmir.



Cuando salimos nos dirigimos al palacio de Topkapi, que estaba prácticamente al lado. Ya me hubiese gustado tener tus habilidades de persuasión porque nos hicieron pagar dos veces: una para acceder al interior del palacio y otra para entrar en el harén. Arquitectónicamente es una maravilla, un placer porque combina las zonas ajardinadas con la estructura del palacio; cuenta con cuatro patios que separan las distintas dependencias. Lo mejor son las vistas al estrecho desde un mirador y disfrutar del paseo.

Entrada al tercer patio

La biblioteca de Ahmed III

Una de las partes más espectaculares es el harén, aunque también supuso una pequeña decepción. A ver, la arquitectura y decoración es preciosa pero se echa de menos una ambientación, el mobiliario de la época. Si uno va a un palacio occidental suele encontrarse con buena parte del mobiliario original (o al menos una recreación), cosa que no sucede en Topkapi. Y eso resta parte de espectacularidad al conjunto, y ayudaría a hacerse una idea general sobre cómo vivían, el entorno.

Entrada al harén (arriba) y alojamientos de las favoritas (abajo)


Después de comer nos dimos un buen paseo hasta una zona más alejada, en concreto para ver la Mezquita de Süleymaniye. Por desgracia estaba en obras y no se podía acceder salvo a una pequeña zona habilitada para la oración. Los alrededores estaban muy bien ambientados con madrazas.


De allí comenzamos a bajar hacia el Bazar Egipcio y, según te acercabas, podías ver cómo las calles se convertían en auténticos bazares al aire libre donde se vende de todo. Algunas calles parecían estar especializadas; pasamos por una donde solo habían hebillas y cinturones. El ambiente es impresionante, lleno de gente a cualquier hora.


Espero que te hayas entretenido y olvidado por un rato a esos alborotadores.

Tu hijo putativo, A.




martes, 10 de noviembre de 2009

Otoño a flor de piel

Llevo varios días en los que la desgana se ha instalado en mí. Con la de cosas que tengo que hacer y nada, voy pululando por la casa tonteando o me apalanco en el sillón a leer o ver alguna de mis series.

Junto a eso llevo unos días con un dolorcillo de cabeza que ha alcanzado el status de mosca cojonera, porque ni siquiera es un dolor molesto.

Y encima estoy con la fibra sensible, muy sensible, vamos que me emociono con cualquier cosa, que si una canción, que si una serie (¡hasta con Bones!).

Definitivamente, ha llegado el otoño.





viernes, 6 de noviembre de 2009

Cartas turcas I

Querido papa:

Ya se que andas muy liado últimamente con esos advenedizos que quieren derrocar a tu amado Palpatine. Se que lo has pasado mal después de que destruyeran ese juguetito que parecía una pelota pero reconoce que os pasásteis destruyendo Alderaán. Bueno, me consta que ya le habéis puesto remedio a la cosa y estáis haciendo una nueva (ooops, espero que nadie excepto tú lea esto). Como sé que tienes mal dormir te voy a contar mi último viaje. Esta vez hemos estado en un planeta totalmente atrasado, fíjate que nada de naves planetarias ni lásers ni demás; lo más que llegan es a unas cosas que parecen tubos y vuelan casi a ras de superficie utilizando combustible fósil. Hasta Tatooine parece lo más avanzado en comparación; en fin, totalmente retro y muy kitsch.

Pues eso, que el viaje lo habíamos organizado hace tiempo. Somos un grupo numeroso, diecisiete en total, pero no importa porque la idea es que cada cual se organice a su manera. Y para ser tantos la verdad es que nos llevamos bastante bien.

El primer día, en realidad, lo pasamos intentando llegar a nuestro destino, una ciudad que ellos llaman Estambul pero que ha tenido varios nombres (así que recuerde Constantinopla y Bizancio, entre otros). Llegamos cansadísimos porque eso de tener que viajar de noche y hacer paradas obligatorias pues es un poco agotador; en este caso en una ciudad llamada Madrid donde nos tuvieron cinco horas para coger un tubo de esos hasta Estambul. Menos mal que pude dar un par de cabezadas porque imagínate cuatro horas ahí metido. Ni tú cuando escapaste de la Estrella de la Muerte.

El hotel no estaba mal, no era ninguna maravilla pero para lo que queríamos estaba más que bien. Eso sí, cerquita de todo, con lo que podíamos ir andando a casi cualquier sitio. Así que llegamos, deshicimos un poco las maletas (qué engorro es no llevar el servicio en estos viajes, aunque tampoco es cuestión de ir alardeando) y nos fuimos a dar una vuelta para comer algo. No muy lejos, que después de dormir poco y comer menos no estaba el grupo como para mucho jaleo.

Al día siguiente teníamos pensado ver lo más importante pero I., el que había organizado más o menos el viaje, sugirió aprovechar el buen tiempo y hacer el recorrido por el Estrecho del Bósforo. Y allá que nos fuimos a la estación de Eminönü a coger el ferry. Que era uno igualito igualito al que se ve en esta foto, donde, por cierto, luce mi cogote en todo su esplendor.


Lo mejor de ir en un ferry público es que se va bastante tranquilito, con algunas paradas en ambos lados del estrecho y viendo el paisaje con gusto. Este que aparece a continuación es el Palacio del Dolmabahçe, uno que se construyeron los sultanes a mediados del siglo XIX para dejar el de Topkapi y mudarse a él; en estilo occidental, muy recargado y barroco y con un gusto, según me han contado, bastante escaso por no decir nulo. Una imitación en barato de un palacio europeo, de ahí que me recomendasen no visitarlo, cosa que hicimos.


Un poco más adelante está Rumeli Hisari o la fortaleza de Europa, que construyeron los turcos en tres meses para preparar el asalto final a Constantinopla hace más de quinientos años. No es tan espectacular como la del hutt ese que controla Tatooine, Jabba era ¿no? ni creo que tan sórdida.


Una de las cosas interesantes que podías hacer era contemplar las casas que se edificaron en las dos orillas del estrecho. Hay palacetes, chalecitos y casa más modestas pero la mayoría bien cuidadas y bastante bonitas, con un colorido que llama la atención. Te he hecho un montaje para no tener que ponerte cuarenta fotos de ellas. La verdad es que se disfruta viendo las casas y hasta podría imaginarme viviendo en una de ellas.


El ferry termina su viaje un pueblo que se llama Anadolu Kavagi, justo antes de que se acabe el estrecho. Una vez allí decidimos hacer una pequeña excursión hasta una fortaleza genovesa abandonada que se encuentra en la cima de una colina. El paseo fue un pelín asfixiante porque la cuesta era de impresión pero por el camino te encuentras con cosas sorprendentes, como una tienda de pinochos que, sinceramente, me recuerdan a otra cosa. Estos turcos tienen que ser unos cachondos, ¿no crees?


El final del estrecho y el Mar Negro al fondo


Parte de la fortaleza


Anadolu Kavagi vista desde la otra orilla

Cuando bajamos, nos fuimos a comer pescaíto, que estaba muy bueno (eso o que tenía un hambre que me hubiese comido un Rancor). La vuelta fue mucho más tranquila, disfrutando del paisaje, comiendo un yogur y contando chistes.

Al llegar a Estambul, optamos por hacer nuestra primera visita a un bazar: el Bazar Egipcio o Bazar de las Especias. Ya sabes cómo son esas cosas: muchos puestos, vendedores intentando camelarte, productos de todo tipo (desde alfombras hasta pistachos pasando por la viagra turca, sí, sí, has leído bien). Más pequeño que el Gran Bazar, es lo mejor para una primera toma de contacto con el mundo de los bazares, el regateo y las compras, porque tiene forma de L y te orientas mejor.

En fin, que el primer día cundió bastante. Espero que no te hayas quedado dormido mientras lees la carta. Te enviaré la segunda muy pronto.

Tu hijo putativo, A.


jueves, 5 de noviembre de 2009

Vuelta a la realidad

A uno le gusta que le echen de menos, y que a la vuelta de cualquier viaje le reciban con los brazos abiertos.


Y que te añoren, y te reciban con ansia, y que se acuerden de tí...



Excepto en el trabajo, coño. Que menudo díita me hicieron pasar ayer. Fue aterrizar después de unas más que merecidísimas vacaciones y era como si alguien hubiese pulsado un botón rojo de alerta. Que si correos electrónicos, que si llamadas, que si aparecieron por la oficina... Vamos, que me tuvieron entretenido y contento toda la mañana. Y encima estuve casi media hora sin poder hacer nada porque las pilas de mi teclado (para más inri inalámbrico, como el ratón) decidieron morir en mi ausencia y no había nadie en el servicio que me dijera dónde estaban las de repuesto; eso me pasa por llegar temprano cuando no hay nadie.

Eso sí, me van a ver el pelo poco esta semana, porque mañana tengo un curso y desaparezco. La venganza es tan dulce, jejejeje.







miércoles, 4 de noviembre de 2009

Amores sangrientos

"Es una verdad universalmente reconocida que un zombi que tiene cerebro necesita más cerebros".

¿Que pasaría si en una coctelera metemos a la sociedad británica de comienzos del siglo XIX con una película de George A. Romero? Pues que saldría esto: Orgullo y prejuicio y zombies.


Fue una de las cosillas que me traje de Madrid; lo vi en la Fnac y fue como un flechazo instantáneo. ¿Y de que va? Pues mira, si no te has leído Orgullo y prejuicio de Jane Austen no te voy a contar spoilers; sólo diré que hay algunos cambios respecto a la novela original, en especial la aparición de zombies en Inglaterra debido a una misteriosa plaga. Las mujeres de la familia Bennet ya no son mujeres indefensas y alocadas sino expertas luchadoras en artes mortales, entrenadas en el templo Shaolin de China y que acaban con un zombi en dos líneas de texto. Eso sí, siguen sufriendo por amor y su madre ansiosa por conseguirles matrimonios estupendos.

Todo ello aderezado con dosis de humor británico, luchas a muerte con zombies, bailes de damas solteras con oficiales del ejército, combates dialécticos entre el señor Darcy y Elizabeth Bennet y demás. Aún no he acabado el libro, me falta como una cuarta parte, pero me estoy divirtiendo de lo lindo.

"[...] No creo que vaya a presentarse nadie, a menos que Charlotte Lucas decida visitarnos. Además estoy segura de que mis cenas son lo suficientemente suculentas para ella, dado que es una solterona de veintisiete años y, por tanto, solo puede esperar muy poco más que un mendrugo de pan regado con una copa de soledad".

"[...] Elizabeth se levantó la falda, prescindiendo de todo recato, y asestó rápidamente una patada al monstruo en la cabeza, que estalló en una nube de fragmentos de piel y huesos [...]".


martes, 3 de noviembre de 2009

Madrileñeando

Ahora que la química moderna ha hecho lo que debía, que por fin oigo en estéreo y que he podido dejar los kleenex un buen rato sin que pase nada, va siendo hora de contar lo estupendamente que lo he/hemos pasado en el viaje. Pero empezamos por el final.

Cuando surgió el viaje a Estambul, se apuntó un buen amigo, D., y aprovechando que teníamos que hacer escala obligada en Madrid decidimos quedarnos un par de días, bien a la ida bien a la vuelta, para hacer algunas cosillas, quedar con gente y demás. Al final optamos por hacerlo a la vuelta. Y así fue. La semana pasada estuvimos por la capital tres días, desde el martes al viernes. Tres días que dieron para muchas cosas:

Quedar con Rickisimus para comer y tomarnos un cafecito, ponernos al día y hacer un poco de terapia laboral, jejeje.

Dar una vuelta por la Fnac, comprobar que me lo llevaría casi todo y conformarme con comprar un par de cosillas.

Ir a la exposición de Niemeyer en la Fundación de Timofónica. Sencilla y nada espectacular pero me gustó. Organizada de manera cronológica, puedes apreciar la evolución de los proyectos y cómo algunos de los proyectos más recientes se integran en otros anteriores. Combina los bocetos del arquitecto con algunas maquetas de sus obras más interesantes. Además, emiten un par de documentales e incluyen bocetos artísticos del autor. Absolutamente recomendable, y estará hasta el 22 de noviembre. En principio, no se podían sacar fotografías, lástima que me lo aclarasen cuándo ya había sacado algunas.


Maqueta de la Catedral de Brasilia


Maqueta de proyecto para la sede de la Editorial Mondadori


Pensaba ir a la exposición del Museo Thyssen de Lágrimas de Eros, pero justo ese día vi el post de Otto, y entre que no la ponía bien lo mismo que algunos comentarios pues como que se me quitaron las ganas.

Pasar una mañana en el Archivo Histórico Nacional, buscando entre mis papeles viejos para un par de ideas que se me ocurrieron este verano.

Quedar con otro colega el jueves para tomarnos algo e ir a cenar, y así ponernos al día.

Y, sobre todo, pasear por chuecalandia, mirando un par de tiendas y buscando algún regalito para mi marido que cumple años este mes.

Vamos, que no me dio tiempo de aburrirme, deslumbradito por las luces de la gran ciudad.






PD: Y ayer murió José Luis López Vázquez, vaya diíta.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Kleenex man

¿Qué es un viaje en avión sin que Iberia de la nota? Como una pocilga sin cerdos o una Fnac sin frikies ¿Y un viaje sin ponerte malo? Lo mismito. Pues eso, que me he traído un par de cosillas desde Madrid, una de las cuales es un catarrazo que me tiene a base de frenadoles, atado a los kleenex, bebiendo mucha agua, lo cual aprovecho para ver alguna peli a todo volumen porque encima estoy medio sordo del catarro. Si es que me siento como Closeau...