viernes, 29 de octubre de 2010

Documentales

Reconozco que, aunque no los veo con asiduidad, me gustan los documentales. Una forma amena, rápida e intensiva de enterarte sobre algunos aspectos específicos de muchas materias. No voy a ser un hipócrita y decir que me gustan los documentales de la 2, básicamente porque no los veo y mentiría si dijese que sí. Y no los veo por cuestión de horarios, principalmente, y de gustos. Por defecto cuasiprofesional me gustan los documentales de Historia, alguna que otra biografía, los de ciencia si no son muy complejos y farragosos (soy de letras, sí, que pasa) y los de cine.

Todo esto viene porque últimamente parece que le doy caña a este mundillo. El fin de semana pasado pude visionar, por fin porque lo tenía desde hace tiempo, un documental llamado "Los irreverentes hermanos Marx" (The unknown Marx brothers). Ya tiene sus añitos, es de 1993, pero me pareció genial. Narra toda la trayectoria de estos cómicos, desde su nacimiento, su paso por Broadway, por Hollywood y por la pequeña pantalla. Es bastante completo, de hecho dura como hora y media, y repleta de escenas delirantes de sus películas. Lo que me resultó más curioso, porque lo desconocía, fue su participación en los primeros años de la televisión en Estados Unidos, sobre todo en el caso de Groucho, que estuvo en ella hasta los años sesenta.

Además, salen algunos de sus hijos comentando cómo eran ellos en la intimidad, las relaciones entre hermanos y así te enteras de los problemas económicos que Chico tuvo siempre por el juego (y que forzaron a los hermanos a hacer las dos últimas películas para que los solucionase), de que Harpo era un adorable padre de familia y un músico estupendo, y que Groucho ahorraba dinero después de que lo pasasen mal tras el crack del 29.

Aquí y aquí tienes los enlaces para lo que ya sabemos, por si tienes interés. Podría poner un montón de escenas archiconocidas pero esta de Sopa de ganso siempre me ha encantado.




En estos días estoy interesado en dos documentales que se estrenan. Uno de ellos despierta mi vena más friki, The people versus George Lucas, un documental que recoge cómo y cuando se fastidió todo en el universo Star Wars, principalmente el idilio entre el nuevo tío Gilito y los fans de la saga. No voy a contar nada que más de uno que se pasa por aquí sepa pero para los neófitos les recomiendo un artículo que salió en El País la semana pasada. El otro documental tiene un carácter más personal y casi puedo decir que más profesional. Ciudadano Negrín se centra en la figura de Juan Negrín que llegó a ser jefe de Gobierno durante la Segunda República en plena Guerra Civil y luego en el exilio. Si quieres saber más de qué va este documental pues aquí tienes otro artículo de El País.

En realidad, dudo que pueda verlos en el cine más que nada porque no creo que lleguen a estrenarse aquí; bueno, el de Ciudadano Negrín tal vez teniendo en cuenta que es una figura que nació aquí y puede tener cierto interés. Así que me los tendré que agenciar por los medios convencionales, ya nos entendemos ¿no?

Ahora un poco de música.




jueves, 28 de octubre de 2010

Classical Star Wars

Cuando una música está bien compuesta puede ser interpretada de mil maneras. Esto es lo que hizo Richard Grayson, un compositor y pianista estadounidense que además hace estupendas mezclas e improvisaciones, en un concierto dado en la Crossroads School el año pasado, al tomar dos cortes basados en temas de Star Wars y rehacerlos en otros estilos.

El primero es la Marcha Imperial a la manera que podría haberla compuesta Beethoven.




El segundo es el tema de Star Wars al estilo barroco.



(videos tomados sin recato y descaradamente de Abadía Digital a través de Frikiperopoco)


Aunque no son los únicos. Una ojeada rápida por su canal de youtube, al menos creo que lo es, te permite disfrutar La cabalgata de las walkirias al estilo de un tango, o el tema de Los Teleñecos a la manera de una fuga de Bach.

miércoles, 27 de octubre de 2010

¿Dónde están los héroes?

Al final pasó lo que tenía que pasar. A la superjefa de esta mi parcela de empresa le dieron el pasaporte, a ella y a la jefa de mi servicio. Alegando la crisis (que sirve para todo, como se puede ver), han juntado esta nuestra consejería con otra, y han dado lugar a un monstruo administrativo. Pero no se preocupen que de la mudanza no nos libramos. Ayer mismo estaba concentrado tecleando en el ordenador cuando siento una presencia, como algo que hacía tiempo que no había sentido, me giro y veo a un tipo mirando la puerta de la oficina y pidiendo entrar. Era de una empresa de mudanzas haciendo un presupuesto. Igual que los tres anteriores de la semana pasada. Y los que quedan por venir.

Ahora, lo mío sí que va muy mal, pero mal de verdad. El viernes me alcancé hasta la nueva futura sede de esta nuestra gran consejería para husmear un poco y ver qué había de lo mío. Un operario bastante amable, y merendable todo sea dicho, me dejó pasar y puede ver todas las instalaciones. Y casi se me corta la digestión del desayuno cuando me doy cuenta que de lo mío nada de nada, ni un mísero almacén, ni un depósito cutre cochambroso. Nada. Nothing. Ya he hablado con mi jefa y estamos buscando alternativas. Precisamente hoy acaba el plazo que nos dieron para sacar toda mi documentación del edificio donde estamos. Ja. Con los pies por delante me sacarán de allí, aunque mucho me temo que eso podría suceder con los cabrones de Patrimonio. Vamos, que dentro de unas semanas me veo como la Bonnie Tyler corriendo por los pasillos y gritando "I need a hero". Pero, por favor, que esté buenorro que visto lo que hay en esta empresa...


martes, 26 de octubre de 2010

Destripando... Repo Men

Este fin de semana fue de lo más tranquilo en mucho tiempo. Si no es porque tuve que ir al super a llenar la nevera y recibimos un par de visitas, no habría salido de mi casa durante los dos días. Pero sin aburrirme, que para eso fue más cinéfilo que las últimas semanas.

Una de las películas que vi fue Repo Men, una mezcla de ciencia ficción y acción aunque muy light en la ciencia ficción y más dura en la acción.


Ambientada en un futuro muy cercano, es una distopía en la que un grupo de individuos trabajan para una megacorporación dedicada a la venta de órganos artificiales a particulares; cuando uno de estos receptores no paga las cuotas, la corporación envía a uno de estos hombres para recuperar el órgano. Y tratándose de corazones, hígados, pulmones, riñones y demás, resulta obvio señalar que eso significa la muerte. La situación se complica cuando uno de ellos recibe un órgano y no puede pagar los plazos, convirtiéndose de buscador a víctima. Clásico problema en las pelis de acción de toda la vida. Entre medias hay tiempo para los problemas conyugales y las relaciones de amor con cantantes adictas a las drogas y más implantes que Schwarzenegger en Terminator.

Basada en un libro, Repossession Mambo, tiene muchas similitudes con otra película sólo apta para frikis Repo! The Genetic Opera, tantas que incluso se ha hablado de plagios y demás, aunque parece que la sangre no llegará al río. En sí, la historia no es nada del otro jueves ni original, pero bueno, es llevadera, no tiene agujeros del tamaño de un planeta, ni se sacan cosas de la manga y me gustó el final, que no es el típico para este tipo de producciones. Me sorprendió un poco lo gore y sangrienta que es, porque hay algunas escenas en las que directamente machacan al personal sin despeinarse con machetes, sierras, martillos y demás utensilios para el bricolage ideales para una noche con la familia Manson, aunque sin regodearse en ello con cámaras lentas.

Es una producción media, donde el dinero está aprovechado hasta el último centavo. No hay grandes aspavientos de efectos especiales pero sí se nota que al menos se le ha intentado dar un aire futurista con pequeños detalles.

Jude Law enfadado porque sonó un móvil en plena proyección

Ahora las partes negativas. Esta es una de esas pelis que yo llamo "alimenticias", porque un actor/actriz no sobrevive únicamente de pequeñas películas independientes que dan prestigio pero poco dinero. Y así entiendo que aparezca Jude Law, que para eso es el protagonista, pero no me gusta Forest Whitaker como compañero (la química entre ellos es igual que juntar a Stallone con Lady Gaga); y te planteas que hace ahí Liev Schreiber, incluso John Leguizamo en un papelito. Vale, todos tienen derecho a comer y ganarse las lentejas pero cansa ver al Schreiber en su enésimo papel de jefe cabrón y malvado; vamos, que ni se habrá despeinado al leer el guión y menos aún el interpretarlo.

En fin. La película no pasará a la categoría de película de culto ni tan siquiera a la de aquellas que se merezcan un posible tercer revisionado, pero cumple su función. Entretiene, no se hace aburrida ni pesada y eso ya es más de lo que se puede decir de muchas.

Ahora un poco de la banda sonora de la película. Compuesta por Marco Beltrami, tiene una mezcla de canciones conocidas y algo de música incidental.






viernes, 22 de octubre de 2010

jueves, 21 de octubre de 2010

Rumore rumore

Ayer acabé con una jartura del trabajo que un poco más y saco el sable láser. Más que del curro en sí, es por el entorno en que se ha convertido la empresa que me quita la vida (como diría Will) los últimos días: un auténtico nido de rumorología. Cada cinco minutos algo nuevo, un añadido, una noticia que contradice la anterior. Y eso que, hasta cierto punto, estoy en mi burbuja aislado y en un exilio dorado, no quiero ni pensar si me hallase en el servicio que, en teoría, me corresponde rodeado por todos los compañeros.

Hace varios meses que se rumorea en esta santa casa que nos vamos de mudanza, básicamente porque no hay perras para pagar el alquiler del edificio en el que estamos. Así que en principio nos volvíamos al lugar primigenio donde estuvo esta parte de mi empresa. El lunes, cuando llegué después de estar unos días fuera, estaba todo el mundo desarratado porque se comentaba que nos íbamos a otra zona, mucho más alejada, porque otra parte de esta empresa se negaba a ir (es mucho más importante que nosotros y, aunque alegaba como excusa que allí no cabían, sólo les faltó sacar el dedo y hacerle la peineta a Patrimonio). Y como somos la maría de esta nuestra comunidad pues nos la endilgaron a nosotros. Y la gente mosqueada. Y proyectando movilizaciones, escritos y demás zarandajas. El que suscribe, como es más práctico, se fue a esa consejería que se negaba a irse, me hablé con los compañeros y confirmé que lo mío estaba arreglado: tenía mis espacios, mis depósitos, y con eso ya tenía suficiente. Lo demás me daba igual.

Ayer miércoles, la comidilla era que la coalición que gobierna esta nuestra comunidad entre la CoCa y los Pperos se había roto (por si no se han enterado, por un quítame allá y, en teoría, apoyar la CoCa los Presupuestos Generales del Estado). La superjefa de mi parte gubernamental es del PP. Y todos los que la siguen de ahí para abajo: viceconsejeros, asesores, cargos de confianza. Con todo lo que eso conlleva. Por supuesto, habrá meneo la semana que viene cuando venga el nuevo o la nueva superjefa. A todas estas uno no sabe si, al final, habrá mudanza o no. Aunque ayer ya vino una empresa a medir, mirar y calcular para hacer un presupuesto para la dichosa mudanza. La segunda que tendré en menos de dos años. Me siento como el baúl de la Piquer. Que pocas ganas de nada...


martes, 19 de octubre de 2010

Masoquismo

Me he levantado nervioso. Ha llegado mi cita bienal. Por mucho que me diga que no es nada, que debería estar acostumbrado, que sólo serán unos minutos, tengo los nervios ya a flor de piel. Odio hablar en público. Ser el centro de atención y de las miradas. Y encima será por la tarde y el último en exponer, así que ni siquiera podré aprovechar el descanso para un cafecito. Esto es masoquismo puro y duro, algo así como ir a un super y pedir "una poca de humillación pública, en primetime y ante los colegas de afición/profesión". Sólo falta alguien por detrás flagelándote con un látigo de siete colas y tendremos el pack Marqués de Sade para neófitos.

Menos mal que siempre nos quedará Ella.


lunes, 18 de octubre de 2010

Alerta Nivel 1

A estas alturas tengo la certeza que existe una conspiración universal para impedir que me convierta en algo parecido a esto.


Y estoy seguro que la hay, aunque, claro, imagino que algo de culpa pueda tenerla el ajetreado y gastronómico fin de semana. Porque después de un puente que ni el de San Francisco sin ir al gimnasio (si estamos de puente, estamos de puente, ¿o no?) he tenido un fin de semana emulando al señor Creosota, entre cafes con churros, cenas románticas, asadero-cumpleaños infantil y partida con los colegas. Vamos, una dieta sana, equilibrada y altamente nutritiva. Anoche, cuando por fin llegué a la cama, me puse a pensar que esto no puede seguir. Ya no tanto porque puedo dejar al señor Creosota como una sílfide a mi lado sino porque mi estómago lo agradecerá sobremanera. Y así, con un mes de adelanto, activé el Nivel 1 de alerta: el de la Navidad.

Para colmo, fue abrir la puerta de casa y, en lugar de un comentario agradable, una voz masculina, un saludo cariñoso, oigo a la petarda de la Milá gritando y me encuentro con mi marido totalmente acoplado en el sillón viendo GH. Un beso rápido y ni cariños ni mimos ni gaitas, salí huyendo al estudio y me enchufé al ordenador un rato pero ni con esas, el facebook estaba echando humo con la nueva edición del sainete Milá & Company. Pensándolo bien, creo que mi plan de encerrarme en un monasterio, tirar la llave a la sima de las Marianas y quedarme allí hasta después de las Navidades no es tan mala idea después de todo...




viernes, 15 de octubre de 2010

Blog Action Day

Si llego a saber que el tema de este año es el agua, habría dejado las fotos que puse el lunes para hoy. Es lo que tiene el alzheimer...


Estambul 2009

miércoles, 13 de octubre de 2010

Cámaras, acción... Música

Cuando era un crío, el sábado era el día de los abuelos. Por la mañana me iba con mi hermana, la que me sigue en edad, a casa de mis abuelos maternos y nos quedábamos allí casi todo el día. Salíamos a jugar por la zona, leía, ponía a mis abuelos un poco de los nervios y comíamos.

Mientras mis abuelos se echaban una siestilla, uno aprovechaba para ponerse a ver lo que ponían en la única cadena (vale, a finales de los setenta ya existían dos canales pero el segundo llegó aquí con Naranjito en el 82), que por entonces era Primera Sesión o Sesión de tarde. Y uno esperaba con emoción porque aquello era como una lotería, podían poner una del oeste, una de aventuras, algunas comedias de los hermanos Marx o Jerry Lewis, de gangsters o incluso de ciencia ficción, que ya era lo máximo que se podía pedir, eso sí todo clásicos del cine y no como ahora "basado en hechos reales" (puajjjj). Pero si aparecía esto




entonces me temía lo peor: van a poner ¡UN MUSICAL!. Y de
Fred Astaire y Ginger Rogers nada menos. A veces había trampa porque la RKO obviamente no hacía únicamente musicales y, en otras ocasiones, empezaba una película en color con el león de la Metro, te ilusionabas y, de repente, ¡ZAS! aparecía el nombre de Gene Kelly. Porque, claro, un chiquillo de ocho, nueve o diez años que tendría entonces no podía entender cómo en medio de una acción y sin venir a cuento la gente se ponía a bailar y cantar, así sin más. Era inconcebible.




Luego, uno va creciendo, lee más, se informa y aprende unas cuantas cosas, entre ellas algo del cine. Y entra por el aro porque sabe que los musicales son algo más. Bueno, que hay musicales clásicos y modernos, espectaculares y más modestos, en estudio o al aire libre, en color y en esplendoroso blanco y negro, y que sus protagonistas no se reducen exclusivamente a Fred Astaire y Gene Kelly, sino que ,quien más, quien menos, todo el mundo ha dado el cante y ha meneado el esqueleto alguna vez. Y aunque no sea mi género cinematográfico preferido digamos que ya ni pongo cara de asco, ni siento una aversión permanente y, de hecho, algunos se encuentran entre mis películas favoritas.

Mi película favorita de este género es, sin duda, Cantando bajo la lluvia. Una peli redonda. Un guión fantástico que encima te cuenta una parte importante de la historia del cine como es la transición del mudo al sonoro, unos actores geniales y no sólo Gene Kelly sino Debbie Reynolds o Jean Hagen como la "mala" de la película, unas canciones divertidas y, qué quieren que les diga, que me pone de muy buen humor.

Una pequeñísima muestra de que todos han dado el cante, con mejor o peor gusto.










lunes, 11 de octubre de 2010

Fenómenos adversos

Este fin de semana hemos tenido lo que algunos han llamado "fenómenos costeros adversos". Vamos, un eufemismo como cualquier otro para una marejada de campeonato en la costa. Ayer domingo me fui con T. y una amiga a comer a un bochinche de la costa norte de la isla y el espectáculo de las olas era impresionante. Pensé que el local no estaría abierto porque estaba en plena línea de playa pero sorprendentemente sí lo estaba y pudimos comer. Por los pelos, porque no llevábamos ni diez minutos cuando salió el cocinero y cerró la puerta para no admitir más clientes de los que ya nos encontrábamos allí. Porque la marea aún estaba subiendo y ya estaba rodeando el local.

Lo cierto es que el oleaje era intenso, para lo que suele ser por aquí. Y el día estaba espléndido así que había curiosos por todos lados con el día de playa chafado por las olas. Aquí unas fotillas de cutre calidad sacadas con mi móvil pero es lo único que tengo.



Lo que se ve a la izquierda es parte del bochinche (que bien comimos)


Incluso en la playa de las Canteras, donde fuimos luego a tomarnos algo en una terracita, se hallaba cubierta casi por completo por la marea.


Hoy no hago puente laboral. Y encima he tenido una noche mala con el estómago en plan Alien. Pero no se preocupen. Que cuando salga a las tres de la tarde por esa puerta no me verán el pelo en el curro hasta la semana que viene ¡¡MUAHAHAHA!!...

(ehem, cof cof)




jueves, 7 de octubre de 2010

Historiando

En los últimos días tengo este blog un poco paradillo. La culpa la tengo yo, claro, que estoy enfrascado en terminar una comunicación para unos coloquios que se celebran en diez días. En otras ocasiones la habría acabado hace tiempo pero este año me he dejado ir y así estoy, en pleno frenesí creativo. O, al menos, lo intento que no siempre sale como uno quiere. Además, estoy convencido de que la penca de Clío se halla de viaje con el Imserso por Benidorm o Torremolinos, o de after con el Herodoto en una fiesta ibicenca en lugar de estar detrás de mis oídos susurrándome las mejores ideas para escribir. Si es que ya no te puedes fiar de nadie del ramo.

Clío en pleno delirio inspirador (por Vermeer)


Y si encima tienes colegas que te llaman para quedar por la tarde en una terracita y tomarnos algo, pues menos que escribes. Como pasó ayer. A ver si en lo que queda de semana lo acabo. O acaban conmigo.


martes, 5 de octubre de 2010

News of the world

Del mundo galáctico se entiende. Que del otro ya las pueden leer en youkioske.

Este domingo tuve asadero familiar, una mega reunión con tíos, primos, sobrinos y familia más directa. Sobreviví a seis horas de relaciones familiares, de comida, de sacarse fotos, de comida, de jugar con tus sobrinas, de comida... Nos pusimos estupendos de pinchitos, choricitos, carne y demás, y te das cuenta que te has pasado diez pueblos cuando sacan la segunda tarta (sí, había dos tartas más un queque, y dulces, todo para la merienda) y por muy buena pinta que tenía no puedes comer un bocado más so pena de convertirte en un auténtico krakatoa humano. En esas condiciones ya saben a donde se fue la dieta, la última vez que supe de ella iba cabizbaja y con la maleta hecha para un fin de semana saliendo de mi casa el sábado por la tarde.

Y eso que en el asadero me moderé (cof cof, ehem) porque el sábado por la tarde quedé con los colegas para una partida. Con lo que eso conlleva. El anfitrión ya había avisado: "No, no, voy a hacer un chocolate con churros para que no se haga pesado y llegar bien a la cena". (modo on voz El juego de tu vida) Eso es mentira (quitar voz). Cuando llegamos ni churros ni chocolate. Bueno, chocolate sí, del que viene en todas esas cosas tan sanas ideales para que tus arterias se endurezcan, las grasas subcutáneas hagan una fiesta y tu estómago trabaje a destajo como si fuese Navidad. Y luego la cena. Con postre. Sólo sé que llegué a mi casa y tuve que tomarme algo para hacer la digestión, y que el domingo por la mañana únicamente desayuné un té.

Menos mal que ayer empecé con el gimnasio y espero haber quemado algo con los veinte minutos que me pegué en la elíptica. Y luego, por la tarde, recogí a la señora dieta, que volvió a tocar en mi casa con cara compungida y haciéndome caidita de ojos. Si es que en el fondo soy un buenazo.







viernes, 1 de octubre de 2010

Wallander: el lado oscuro de Suecia

Hace unos días, hectordesterrado hacía en su blog un repaso de la obra de Camilla Läckberg, una escritura sueca de novela negra. En un comentario le señalaba que últimamente parece que la novela nórdica, y en especial la policíaca y novela negra, estaba muy de moda. Y no sólo la novela sino la televisión porque me acordé de Wallander.

Wallander es una serie, bueno seamos realistas, casi un conjunto de películas (ya me explicaré), de la BBC basada en las novelas del escritor sueco Henning Mankell. El protagonista de los libros, y por ende de la serie, es Kurt Wallander, un inspector de policía, que investiga casos de asesinatos en el sur de Suecia, en la ciudad de Ystad, cerca de Malmö. Los libros de Mankell son bastante famosos en su país y muy conocidos por el mundo mundial y, de hecho, ya fueron llevados a la televisión en una serie de trece episodios (¡¡viva la wikipedia!!).


En esta serie, Wallander está interpretado por un estupendo Kenneth Branagh, el mismo que está ahora metido en plena postproducción de Thor. El personaje es un inspector en plena separación matrimonial, obsesionado con su trabajo y en averiguar la verdad, cueste lo que cueste. Incluso sus relaciones familiares. Tiene una hija de su matrimonio y un padre pintor, llevado muy bien por David Warner, con el que mantiene una relación complicada por su carácter y algo más que no voy a desvelar. En realidad, es un ser brillante, honesto pero también algo reservado, complicado, dividido siempre entre el trabajo y la familia, de hecho ambas se afectan e interfieren mutuamente, lo que entorpece la resolución de los casos en la mayoría de las ocasiones. El resto de los intérpretes gira a su alrededor y tienen una relevancia más limitada, salvo quizás en un episodio donde Wallander se da cuenta de lo poco que conoce a sus compañeros y equipo de trabajo. Excepto los dos que he citado, la mayoría de los actores son desconocidos (menos una actriz que sale en el último episodio y que en Luther hacía de jefa de éste) pero la calidad interpretativa es bastante buena, mucha contención y sin grandes aspavientos, lo cual me gusta.


Cosas que resaltar de la serie. Por un lado, los guiones. No he leído ningún libro de Mankell así que desconozco hasta que punto son fieles a los libros en los que se basa. Pero las historias son demoledoras; asesinatos brutales, violaciones, secuestro, etc., que muestran la cara más oculta y depravada de una sociedad como la sueca aparentemente perfecta e idílica. Los casos que inicialmente parecen relativamente sencillos no lo suelen ser y la serie refleja los vaivenes, las pistas que no conducen a nada, los callejones sin salida y las dificultades propias de una investigación, más acordes al nivel europeo que a los CSI americanos.

Por otro lado, me ha encantado la fotografía y los paisajes. Tanto Wallander como su equipo se pasan mucho tiempo yendo de un lado a otro en coche con entrevistas, buscando pistas, y el paisaje se convierte en una constante visual de los ánimos (de hecho, está rodada en los escenarios propios de los libros) y siempre tiene un algo turbador a pesar de lo bucólico del entorno. Casi toda la serie se desarrolla en la época de primavera, verano y creo que algo de otoño; sorprende ver un crimen en pleno verano con una luminosidad que casi molesta, alegre, vital, y que contrasta con la brutalidad que uno está percibiendo, como sucede nada más comenzar el primer episodio cuando una chica se suicida a lo bonzo en un campo enorme de cultivo (no, no es un spoiler, que pasa en los dos primeros minutos). Y digo percibiendo porque en varias ocasiones no se ve directamente la crueldad asesina sino sus resultados o se intuye.


La factura de la serie es impecable, se nota que es la BBC y que mantiene su calidad en todos los aspectos. El ritmo es tranquilo, pausado, nada que ver con el frenesí al que nos tienen acostumbrados las series americanas de este tipo (lo cual puede ser un handicap para aquellos que gusten de este tipo de excitación permanente). La serie tiene dos temporadas con tres episodios cada una, pero cada episodio dura noventa minutos (sí, la BBC cuando se pone tira la casa por la ventana), por eso comentaba atrás que prácticamente son películas. Es altamente recomendable si te gusta la novela negra y hay que verla desde el comienzo, no como episodios separados y autoexcluyentes.

Si están interesados que sepan que se puede comprar ya en dvd, aunque también la puedes conseguir por los canales que ya sabemos.

Para ver. El primer video son los títulos de crédito iniciales, el segundo la primera escena de toda la serie, para ir abriendo boca.