jueves, 16 de octubre de 2008

Adivinanza musical

Pistas:

1. Basada en un libro.
2. Es de una película multipremiada.
3. Es un dramón que no acaba bien, por otra parte como deben ser los dramones.
4. Y he de confesar que, cuando la vi en el cine, algunas lagrimillas se escaparon de mis ojos.





Ahora que lo pienso, hace tiempo que no le echo una visualizada. Tendré que ponerme a ello. Ánimo y suerte.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Crónicas históricas

En fin, a ver como cuento lo que sucedió ayer. Desde hace más de treinta años se celebran unos coloquios de historia - sobre las relaciones de Canarias y América, historia de Canarias, etc - cada dos años en este lugar, la Casa de Colón, que aunque se llama así es bastante posterior a Colón (nota mental: hablar de ello en un post).


La Plaza del Pilar Nuevo y fachada principal


Fachada lateral


En fin, que llego al sitio por la tarde con puntualidad británica, saludo a algún que otro conocido y me subo al aula que me toca, porque hay tres al mismo tiempo. Y casi se me cae el alma a los pies cuando veo que está casi llena, lo de cuatro pelagatos creo que se quedó por el camino. Aparecen las dos personas que van a presidir la mesa, dos profesores de apellido Anaya y Fajardo (información exclusiva para conocedores del tema, lo siento) y resulta que la que presenta la primera comunicación no aparece y el tercero es trasladado al final (yo era el cuarto y me ví el segundo, sin comerlo ni beberlo) con lo que el segundo, Anaya, comienza su disertación durante media hora laaaaaaaarga, cuando el límite son quince minutos. Y yo sólo pensando en que acabase de una vez.

Termina, aplausos y me llama para que suba. La locomotora se pone en marcha, el corazón bombea a 200 pulsaciones y me apalanco en la mesa. Y me suelta el muy puñetero por lo bajini: "Hay tiempo de sobra, puedes pegarte media hora". Y en un microsegundo pensé: "Sí, claro, tus muertos" mientras mi boca señalaba: "No creo que haga falta, de hecho no pienso llegar ni a los quince minutos". Y, hala, a largar de MI tema. Termino sin trabarme y me hacen un par de preguntas, es lo que tiene cuando sobra el tiempo, pero salgo airoso, al margen de que planteó un pequeño debate. Después, el descanso con cafecito y galletitas mientras Fajardo me comenta que lo he hecho muy bien, lo cual viniendo de este profesor es un elogio estupendo.

¿Y por qué salió bien? Porque me lo curro, así de claro, que no tengo abuela. Me hago un esquemita, puro trámite porque acabo memorizando la exposición de pe a pa. Y ensayo la exposición para no pegarme media hora y limitarme a los quince minutos. No como otros que se limitan a leer, o a divagar, o sencillamente van pasando lo que ha escrito y leen lo más interesante. Y pasa lo que pasa luego, que la gente se duerme, se pone a leer el Marca o a mirar las actividades tejedoras de la araña común.

Y hasta aquí la historieta, que como verán tiene el mismo interés que si les hablara de la decadencia de la cría de la cochinilla canaria en el siglo XIX. Así que, para despertarles, un poco de música acorde a los tiempos de MI tema. Bueno, un poco de evolución del Renacimiento al Barroco.










Achuchones y besos para todos.

martes, 14 de octubre de 2008

Relax

Después de la descarga de adrenalina de esta tarde, el relax. A medias, que con esta canción se anima uno.




Que bien voy a dormir esta noche. Y el resto de la semana porque no pienso dar un palo al agua por las tardes.



Y este otro va dedicado a Will.


lunes, 13 de octubre de 2008

Nervios a flor de piel

Bueno, vayamos por partes. La cabeza mejor, no al 100% pero sí mucho mejor. En realidad, todo es fruto de una lucha entre el inconsciente y mi yo consciente, vamos que soy un gili...s. Porque yo estoy relativamente tranquilo, con los lógicos nervios de empezar en un nuevo sitio, pero es que mi inconsciente tiene que estar con un ataque de histeria que ríete de los que tienen acciones en la Bolsa, o de Rajoy ayer antes de empezar el desfile. En fin, que siempre me pasa lo mismo cuando cambio de curro o de servicio. La última vez que me pasó, que me pusieron en un servicio solito, estuve dos semanas con cefaleas tensionales. Así que me consuelo pensando que ya queda menos...

El fin de semana ayudó a tranquilizarme un poco. No hacer nada, quedar con los amigos para una partida, comer comida no apta para sufridores del corazón, dormir y vegetar. Además el trabajo va bastante tranquilito. Ya voy accediendo a las aplicaciones informáticas, me voy haciendo con la distribución de los depósitos e, incluso, ya tengo planificado un viajecito a la isla de enfrente a hacer un curso de un día (una puesta a punto). Vamos, hacia adelante y a buen ritmo.

Y mañana será el gran día, otro más. Por la tarde me toca participar en el coloquio de marras, digo de historia. Menos mal que solo serán quince minutos e intentaré que sean menos. No me gusta nada hablar en público, más bien no me gusta nada ser el centro de atención, que uno esté hablando y varios pares de ojos fijos en tí. Brrrr. Espero que haya cuatro gatos y no den mucho el coñazo.

Y para autoanimarme, un poco de música.

Hold The Line - Toto

Larga y próspera vida

viernes, 10 de octubre de 2008

Reparaciones musicales

Para compensar el maltrato musical de ayer, nos vamos con los auténticos.




Hoy no estoy para escribir, más bien es mi cabeza que no está para nada. Así que un poquito de música tranquila, la que compuso Philip Glass para Las Horas.




Y, por fin, es fin de semana. A disfrutarlo.

jueves, 9 de octubre de 2008

Divas, los ochentas y sampleados

"Anda que letra de canción más topeguay me ha salido. ¿Y que música le pongo? Porque no se me ocurre na' de na'. Ya se, vamos a samplear algo viejo y conocido. Si le valió a la Ciccone, yo no voy a ser menos". Cada vez hay menos originalidad en este mundo musical. Claro, que se podía esperar con nombre de cerveza, jejeje...





Vía Joxxe, para estar actualizado en música.

martes, 7 de octubre de 2008

De bipolaridades

Tranquilidad vs. Neurosis.

El curro vs. la investigación.

Voy a acabar con un trastorno bipolar, como esto siga así. Hasta hoy, justo hasta hoy, tenía las mañana relativamente tranquilas. Poniéndome al día con las cosillas del trabajo, teniendo una suave desaceleración, como diría Solbes, ya que sin tener acceso al ordenador y las aplicaciones bien poco puedo hacer. Hoy he conseguido que los informáticos habiliten una especie de usuario invitado para mí, así que ya puedo navegar por los interneces, y poco más. Y parece que se lo han olido, los jodíos. Ha sido entrar en Internet y al rato aparecer dos colegas de las plantas superiores a pedirme dos expedientes. Como era última hora poco he podido hacer así que mañana empieza lo bueno. Además, les he explicado la situación y espero encontrar los expedientes pero no garanticé nada.

Mientras, las tardes han sido intensas. Yo pensaba que mi neurona estaba exprimida pero pensé, aprieta que algo queda. Llevo un mes, sí, un mes, para terminar una puñetera comunicación para un coloquio que tengo la semana que viene. Reconozco que he sido un dejado, que las semanas que estuve de vacaciones escribí algo un par de días y luego si te he visto ni me acuerdo. Pero, como siempre, ha sido ver que ya estaba el programa y darme un shock al comprobar que me toca el segundo día, así que a ponerse, que no queda nada. Y, por fin, hoy la he terminado. Bueno, me quedan unos flequillos, releer para comprobar que no hay errores de ideas ni cosas parecidas y darle formato al texto. Nada que no se haga en una tardecita relajada.

Claro, con tanta bipolaridad, la migraña vino de visita el fin de semana. Quería quedarse más tiempo pero creo que he conseguido mandarla a paseo. Así que ahora toca un poco de relajación.




Ah sí, y en diciembre mi nene y el menda nos vamos con una amiga y su novio a los madriles. Ya tenemos los pasajes. Avisados estais.




Que la Fuerza os acompañe.

domingo, 5 de octubre de 2008

De frikadas cinéfilas que vienen

Cuando uno se descarga música por los interneces, puede descubrir auténticas cosas raras. Eso me ha pasado estos días. Veo un enlace para descargar en torrent llamado REPO! The genetic opera soundtrack, pienso, "vale una banda sonora con un titulo extraño, ya miraré". Pero cuando he visto lo que era, se me han quedado los ojos como platos y he empezado a bucear en la red a por información.



Y me he enterado que REPO! The genetic opera es una película que se va a estrenar muy pronto. De hecho, se iba a pasar en este Festival de Sitges pero por razones de seguridad (los hackers, piratería y cosas de esas tan malas malosas) la han suspendido. Algunos la definen como una especie de mezcla entre Rocky Horror Picture Show y Saw, otros como Moulin Rouge Horror Show. ¿Y de que va? Pues la película está ambientada en un futuro relativamente cercano. Una epidemia de fallos orgánicos devasta el planeta causando millones de muertos. El pánico se desata y los científicos buscan soluciones para crear una "cosecha de organos". GENECO, una compañía biotecnológica que ofrece la salvación a cambio de un precio. Geneco ofrece una financiación para todos aquellos que se enfrenten a la cirugía y se recuperen. Pero si los "afortunados" no son capaces de hacer frente a los pagos, Geneco se reserva el derecho para cometer acciones legales contra el individuo, incluso recuperar los organos ofrecidos a cualquier precio...

La película se define como un musical de terror, con todo lo que ello conlleva. ¿Y como suena? Pues todo empieza tal que así.



Un poco friki ¿no? Eso como poco. Porque en la película sale gente como Sarah Brightman, Paris Hilton y Paul Sorvino, mezcla letal y explosiva como pocas. ¿Que no te lo crees? Pues mira el trailer y alucina.




Si quereis saber un poco más, os dejo el enlace a blogdecine y ya tiene entrada en la wikipedia, casi nada.

viernes, 3 de octubre de 2008

De nuevos comienzos

Pues sí, ya he empezado en el nuevo curro y he llegado a una gran conclusión: la Administración es otro mundo. Y como en el 92, nos hemos encontrado.

El martes, después de ver el nombramiento me fui a mi nuevo curro a ver qué tenía que hacer para tomar posesión, como dije en el post anterior. Lo que no conté fue que cuando le comento a la funcionaria que lleva el tema de personal que quería incorporarme el jueves, me dice: "Bien, pero vente de ocho y media a nueve, mejor sobre las nueve porque a las ocho y media me tomo un cafecito en el office y no estaré por aquí". Y pensé: "Esta es una profesional, siseñor". Y, claro, ayer llegué a las nueve en punto, por si acaso no vayamos a empezar con mal pie.

Pues esta superfuncionaria, después de estar un buen rato haciendome rellenar papeles (me recordó cuando firmé la hipoteca y esa sensación de Hasta que la muerte nos separe), me llevó planta por planta (y el edificio tiene seis) presentándome a todo quisqui, que si esta es la sección X, esta es la sección J, este es fulanito, esta es menganita, bla bla bla, de todo lo cual como mucho me quedaría con el 10% de la información (caras y algunos lugares, que de los nombres ni me acordaba a los veinte segundos). Cuando llegamos a la planta baja, donde está mi lugar de trabajo, la pobre estaba ya con la cabeza ida de tanta presentación. Y eso que, como era media mañana, había una planta desierta (dejaré que adivineis porqué), vamos, que parecía que habían tirado una bomba de neutrones, eliminando al personal y dejando las oficinas.




Regla de tres que solo pasa en la Administración, o no. En nóminas no han podido meterme en la base de datos del personal porque no tenían incluída la oficina donde tengo mi cuenta (lo cual tardará uno o dos días, me veo que serán tres o cuatro). Ergo los que llevan todo el tema de informática no pueden identificarme y darme cuenta de correo. Ergo no puedo entrar en el ordenador porque únicamente se accede con contraseña personal. Ergo no he hecho básicamente nada hoy, salvo ponerme a leer un par de cosas que tenía en formato papel. Y leer el periódico que, sabiamente, me había comprado antes de entrar a trabajar. Veremos el lunes.

Así que el aterrizaje ha sido suave, bastante tranquilo. Y poniéndome al día poco a poco, vamos.





Larga y próspera vida.

miércoles, 1 de octubre de 2008

De cambios vitales

Llevo dos días sin parar y sin vivir en mí, como dijo esa doctora de la Iglesia. En este tiempo mi vida profesional, y por extensión toda ella, ha cerrado una etapa y ha abierto otra. Ayer salió publicado, por fin, el nombramiento. Después de coger aire varias veces y serenarme, me puse a llamar fenéticamente a Función Pública, a ver qué tenía que hacer. Un poco de asesoramiento telefónico y me fui por la mañana a mi futuro lugar de trabajo a hablar con la funcionaria encargada de personal y decidir que tomaría posesión mañana jueves día 2.

Lo peor ha sido la despedida. Ayer por la tarde bajé a la biblioteca a despedirme de los compañeros del turno de tarde y hoy por la mañana hice lo mismo con las jefas jefas, las jefas del servicio y los compañeros del turno de mañana. Voy a echar mucho de menos el buen ambiente que había con los compañeros, sobre todo con los de la tarde y con los de mi servicio de préstamo: el cafecito de las 3, las golosinas y demás cosillas que se traía la gente cada vez que se iban de viaje, las conversaciones conspiratorias, etc. Y es que tres años y pico dan para mucho. Espero que en el nuevo curro la cosa vaya por el mismo camino. Lo mejor ha sido ir hoy al servicio de personal de la Universidad y pedir que me rescindan el contrato con cara de satisfacción (pensando: ahí os quedais cab...s), lo malo es que los muy mamones ya lo sabían porque mi jefa había mandado un correo pidiendo que se cubriese mi vacante.

El único momento de descanso fue ayer por la tarde-noche, que quedé de terraceo con los amigos del viaje a Barcelona para despedir oficialmente el verano (y menos mal, porque con lo que ha caído hoy hemos entrado de pleno en el otoño). Acabamos en casa de uno de ellos tomando chupitos de licor (yo solo dos que tenía que conducir) y buscando soluciones financieras al anfitrión. Lo que hace el alcohol. Y Solbes sin contratarnos como asesores financieros, así va Ejpaña.

Y para acabar, vamos a dar un salto en el tiempo.




Ya contaré como ha ido el primer día.