jueves, 20 de diciembre de 2012

Volviendo...

Llevo dos semanas con un perreo encima que ni en mis peores tiempos. Matizo, perreo con el blog y para escribir y otras actividades pero, en realidad, no he parado la pata porque he estado haciendo un par de cosas en la casa, oteando algún regalo navideño y con ocupaciones paralelas a las fiestas que se avecinan. Bueno, y con un catarrazo también que empezó justo hace diez días. 

Si a eso le añadimos que J. vino el pasado fin de semana desde el jueves, también medio picado con su alergia, y no paramos de aquí para allá en los tres días que estuvo comprenderán que no tenga demasiado tiempo para dedicarle al blog. Intuyo que esta situación se va a prolongar hasta después de las vacaciones navideñas porque las próximas tres semanas van a ser bastante distraídas entre fiestas, celebraciones, visitas y viajes.

Y tengo posts pendientes, entre ellos el de El Hobbit. A ver si busco un ratillo y lo escribo antes de que salga en dvd.


sábado, 15 de diciembre de 2012

Música (XCIII)

 
Songs my mother taught me,
In the days long vanished;
Seldom from her eyelids
Were the teardrops banished.

Now I teach my children,
Each melodious measure.
Oft the tears are flowing,
Oft they flow from
my memory's treasure

lunes, 10 de diciembre de 2012

The Hobbit

El Hobbit: un viaje inesperado es el estreno de la semana, del mes y, para muchos, incluso el del año. Desde que en el 2003 se estrenase la última parte de El señor de los anillos mucho se había especulado sobre si Peter Jackson se pondría manos a la obra con el libro en el que empezó todo: El hobbit


Cambios de director, de guiones, fechas pospuestas... pero al final el proyecto se puso en marcha de manos del mismo Jackson, quien al principio quería mantenerse sólo en las labores de producción y guión, y que es el que se estrenará esta semana. Lo que en un comienzo iba a ser una historia narrada en dos partes se transformó este verano en una trilogía, lo que ha provocado las suspicacias de muchos, incluído el que escribe, sobre si la historia que Tolkien desplegó en un libro tan sencillo como El hobbit iba a dar para tanto. Lo veremos a partir de este viernes.

De propina, y como anticipo, la banda sonora de Howard Shore que sale hoy a la venta.


0:00 "My Dear Frodo"
7:58 "Old Friends"
12:17 "An Unexpected Party"
16:05 "Axe or Sword?"
21:57 "Misty Mountains" (performed by Richard Armitage and The Dwarf Cast)
23:29 "The Adventure Begins"
25:28 "The World is Ahead"
27:38 "An Ancient Enemy"
32:27 "Radagast the Brown"
37:13 "Roast Mutton"
40:51 "A Troll-hoard"
43:43 "The Hill of Sorcery"
47:26 "Warg-scouts"
50:25 "The Hidden Valley"
54:06 "Moon Runes"
57:24 "The Defiler"
58:32 "The White Council"
1:05:42 "Over Hill"
1:09:15 "A Thunder Battle"
1:13:04 "Under Hill"
1:14:53 "Riddles in the Dark"
1:20:08 "Brass Buttons"
1:27:43 "Out of the Frying-Pan"
1:33:32 "A Good Omen"
1:39:14 "Song of the Lonely Mountain" (performed by Neil Finn)
1:43:16 "Dreaming of Bag End"

jueves, 6 de diciembre de 2012

ST: Into Darkness

Después del reboot (o reinicio total desde el comienzo de la historia) de 2009, una de las series más longevas del cine va a volver cuatro años después. Aunque Star Trek: Into Darkness se estrenará en mayo de 2013, ya ha empezado la promoción con la aparición del póster, que no necesariamente será el oficial. Y le tengo muchas ganas, que pese a que uno es más del universo starwarsiano también es muy fan del universo trekkie; más aún si encima a los actores que ya salieron en la primera entrega se les une Benedict Cumberbatch (el Sherlock Holmes en la serie de la BBC Sherlock) ejerciendo de villano. No es el único estreno interesante para el 2013...




lunes, 3 de diciembre de 2012

Terapia grupal

He de reconocer que mi trabajo, salvo épocas excepcionales, es relativamente tranquilo, en comparación con otros. No estar cara al público, contar con mi propio espacio donde poner la música que quiero, poder usar el móvil para una charla por whatsapp o mirar los interneces facilita que no me estrese demasiado. Es verdad que siempre hay tareas que hacer pero, excepto que surja una emergencia internacional tipo "Salvemos la cacatúa de pico violeta del río Suriraya en el Amazonas", las voy priorizando o alternando para que vayan saliendo poco a poco sin dejarme nada atrás.




Eso es lo que suele ocurrir. Salvo épocas excepcionales, como señalé. Y hemos, mejor dicho he, tenido una de esas épocas. El mes de noviembre ha sido de lo más infumable que ha pasado en mucho tiempo. Primero un curso de tres semanas que he impartido a compañeras (todas mujeres) que ha sido un dolor. Teóricamente es un curso online (ja) pero, claro, teniendo en cuenta que esto no es demasiado grande (incluso podemos obviar el demasiado) y que en dos segundos te lo recorres pues no es extraño que se planten en tu puerta, con ojos de corderito degollado para que les expliques/eches una mano. Y ahí va uno planta arriba planta abajo a sentarse con algunas (otras son bastante autosuficientes) para que realicen las actividades y explicar porqué algo no sale como debería. Lo peor es que son la perfecta muestra de que vamos dejando las cosas para el final y la última semana del curso ha sido un no parar a pesar de los avisos que les daba para que se pusiesen las pilas.

Cuando ya pensaba relajarme redactando la memoria del curso y realizando actividades más tranquilas (físicamente hablando que lo de quemar neuronas es un no parar) va y se reincorpora mi jefa de una baja maternal después de tropocientos meses. Y fue instalarse, llamar para ponerse al día y seguir con más curro. Y es que cuando parece que no hay dinero porque durante todo el año has estado llorando pidiendo cosas y te han dicho que no hay ni para pipas, llega el mes de noviembre y se descubren pequeños remanentes de capital. Como si te sientas en el sillón de tu casa y descubres por casualidad un billetazo de quinientos euros que no sabes cómo ha acabado ahí. Mismamente como en la vida misma. Así que nos pusimos con un expurgo (eliminación/destrucción para los profanos) que tenía que hacerse sobre la marcha porque el 30 de noviembre se cierra la contabilidad. Y no piensen que eliminar quinientos y pico cajas es fácil. Pero, vamos, que ya está hecho y el parto ha salido bien. Además, hay que aprovechar porque el año que viene va a ser más jodido (aún) que este que ya acaba. Y van...

Ah, y sigo liado con cosas de la casa nueva. De esas menudencias y chorradas que parecen poca cosa pero que te quitan un tiempo precioso para actividades más mundanas y lúdicas como ver series de televisión, películas, leer. O actualizar blogs...