sábado, 6 de julio de 2013
viernes, 5 de julio de 2013
Donde ningún hombre ha ido anteriormente.
Este fin de semana llega, por fin, y después de casi dos meses de su estreno en Estados Unidos, la última entrega de la saga más longeva del espacio: Star Trek Into Darkness.
Ya saben que soy un fan redomado de las pelis de ciencia ficción, y eso incluye tanto las series como las películas de Star Trek. Así que con motivo de este nuevo estreno, y como hice con las películas de Superman, vamos a hacer un viaje musical por las bandas sonoras de Star Trek en la gran pantalla.
Star Trek La Película fue la primera de las doce películas que se han estrenado y aterrizó en los cines allá por 1979. El encargado de ponerle música fue el veterano Jerry Goldsmith quien creó un tema principal que rivalizó en seguida con el de Alexander Courage en el imaginario de los trekkies. Para mí es de las mejores bandas sonoras de ciencia ficción de todos los tiempos y casi sin dudarlo de la saga. Goldsmith sentó las bases para una música que seguiría utilizando él mismo, y en menor medida otros compositores que participaron en la serie, durante más de dos décadas. Goldsmith creó varios temas (para los klingons, para la nave Enterprise, el del Ilia...) en un alarde de creatividad y supo combinar a la perfección el uso de la orquestación clásica con el de sintetizadores y partes electrónicas, creando una atmósfera inquietante y misteriosa. Aunque creó la música de cinco películas (la primera, quinta, octava, novena y décima) sólo pondré de su primera colaboración.
Tanto para la segunda como para la tercera entrega, Paramount escogió a un joven James Horner para componer su música. Horner se desvió de los temas creados hasta entonces por Goldsmith y Courage y creó dos bandas sonoras intensas donde podías encontrarte con cortes más descriptivos (sobre todo para la tercera película) con otros más apoteósicos y de clara factura para la acción.
Para la cuarta película, el elegido fue Leonard Rosenman, un compositor bastante acreditado (Al este del Edén, Rebelde sin causa, El señor de los anillos, etc). Utilizando fundamentalmente la sección de viento, Rosenman creó una música muy al gusto de los ochenta, con momentos divertidos y enérgicos (como la persecución en el hospital o la de Chekov) con otros más experimentales especialmente en las secuencias de las ballenas. Un score original y que tuvo como recompensa una nominación (la segunda y última hasta la fecha) en los Oscar.
Después de la vuelta de Goldsmith en la quinta entrega, Cliff Eidelman se encargó de poner música a la última película que se estrenaría con la tripulación original para celebrar el veinticinco aniversario de la saga Star Trek VI: Aquel país desconocido. Eidelman compuso una música sinfónica, clásica, en la que se combinaban sonidos grandilocuentes que incluían coros con otros en los que dominaban aspectos sombríos y oscuros que reflejaban la lucha de los protagonistas contra los conspiradores.
El desembarco de la tripulación de Star Trek: La nueva generación en la gran pantalla incluyó no sólo a los protagonistas sino también al compositor Dennis McCarthy, un habitual de la serie. McCarthy incluyó recursos que ya había empleado en la serie y su procedencia se observa en la cortedad de los cortes musicales (más propio de series de televisión que de películas) y en el uso de algo de instrumentación electrónica. Aunque tiene cortes bastante interesantes, uno tiene la sensación de que escucha la banda sonora de un episodio expandido de la serie más que de una película propiamente dicha.
Después de que Goldsmith acaparase las películas de la franquicia durante varios años, los nuevos responsables de relanzar la saga se decantaron por lavar la cara. El reboot de 2009 dirigido por Abrams contó con Michael Giacchino como compositor fetiche ya que ha participado en todas sus películas hasta la fecha. Giacchino compuso entonces una banda sonora en el sentido más clásico, con un tema potente que identificaba a los personajes, y con un uso estupendo de la orquestación. En esta segunda y última entrega podemos sentir la continuidad con aquella a través de la utilización del mismo tema al que se añade otros más sombríos que reflejan al villano. En algunos aspectos es mejor que la anterior y mantiene bastante la coherencia y unión de temas a través de los distintos cortes; no obstante, creo que Giacchino podría haberlo hecho un poquitín mejor y, dado que la película dura algo más de dos horas, se hace un poco corta. Aún así bastante recomendable.
jueves, 4 de julio de 2013
I'm alive!!
Una breve entrada para que no parezca que estoy cadáver O zombi. O ambas cosas, que ya se sabe que uno es propenso a los cataclismos.
Tenía pensado comentar algo sobre el breve salto a Coruscant por motivos de trabajo a principios de semana pero, como siempre, lo mejor fue estar con J. aunque ambos estuviésemos agotados del fin de semana y que apenas nos diese tiempo de descansar. Encima el calor infernal de Coruscant que le hace parecer Tatooine no ayuda en nada así que el martes por la tarde nos fuimos un rato a los sures a echarnos un par de baños, un café con un amigo que nos invitó en su casa y vuelta rápida al aeropuerto. De las reuniones, porque tuve dos seguidas, no comento nada salvo reafirmarme que mis jefas son unas petardas, la una y media que la otra está la pobre hasta los ovarios e hicimos un poco de terapia dual despotricando y rajando de las otras en el descanso del café. Por supuesto, y como temía, me vine con más trabajo pero nada que no se pueda realizar con ganas.
También tenía pensado hacer una entrada comentando Man of steel pero se ha hablado tanto y tanto por la red de la película que la verdad es que se me han ido quitando las ganas. Sólo diré que me ha parecido excesiva, MUY excesiva en todo, tanto que al final sales agotado de tanta acción (en la última hora) y aunque entretiene no me creo que sea la visión definitiva de Superman. Una critica concisa y con la que estoy totalmente de acuerdo la podeis leer aquí a ace76. Me ratifico en la crítica de la banda sonora de Zimmer, con el añadido de que en muchas ocasiones se haya ahogada por tanto efecto sonoro; entre eso y que no destaque en determinados momentos la hace bastante olvidable.
Y que sigo yendo al gimnasio aunque sea a cuentagotas y tres veces a la semana por más que intente ir algún día más. Que tengo mis series televisivas un poco abandonadas, aunque he podido acabar las temporadas de las anuales y ya sólo me quedan un par de ellas. Y que tengo unas ganas de vacaciones este año que no puedo esperar a agosto...
domingo, 30 de junio de 2013
sábado, 29 de junio de 2013
viernes, 28 de junio de 2013
Orgullo
Este año no voy a escribir nada porque, como suele decirse, una imagen vale más que mil palabras. Así que, señores y señoras, sean felices y estén muy orgullosos de quienes son.
martes, 25 de junio de 2013
Matheson ya es leyenda
Menudo mesecito que llevamos los aficionados a la ciencia ficción. Si hace apenas un mes fallecía Jack Vance, el 23 de junio se iba también Richard Matheson.
Ultraconocido por dos de sus novelas, Soy leyenda y El hombre menguante, Matheson tuvo una trayectoria que no se limitó exclusivamente a la literatura de ciencia ficción pues amplió su campo, como muchos otros, al fantástico y al terror. Además, participó como guionista, tanto en televisión como en el cine, adaptando obras suyas y creando otras nuevas para estos medios. Eso propició que su producción literaria fuese menos prolija que la de otros escritores que, como él, comenzaron a escribir a comienzos de la década de los cincuenta del pasado siglo.
Y como siempre hay gente que sabe más y escribe mejor que tú, pues aquí les dejo un enlace de uno de los blogs de Fotogramas (que tiene unos cuantos bastante buenos sobre el mundo del cine) en el que se hace un recorrido por el Matheson más cinematográfico. Ahora una poca de música.
domingo, 23 de junio de 2013
sábado, 22 de junio de 2013
viernes, 21 de junio de 2013
Música para el Hombre de Acero
Hoy se estrena el último intento de relanzar el superhéroe por excelencia, Superman, bajo el formato de una nueva saga: Man of steel. Y para ir abriendo boca vamos a hacer un pequeño repaso por la música que se ha compuesto para este personaje.
Obviamente, y aunque existen adaptaciones televisivas de años anteriores, hay que empezar por la primera vez que fue llevado al cine. Bajo la batuta de John Williams, Superman llegó a la gran pantalla en 1978. Williams compuso un tema magistral, heroico, con el que aún hoy mucha gente sigue identificando a este personaje y que se convertiría en leitmotiv no sólo para esta película sino para las posteriores entregas. Pero es que, además, creó una estupenda banda sonora, con momentos espectaculares como todo lo concerniente al planeta Krypton (tanto en la escena del juicio como la de su destrucción), las superhazañas y toda la gran escena final, que se combinan con otros momentos más líricos y románticos, como la escena del vuelo. Quien diga que el Maestro sólo compone marchas es porque no ha prestado atención a la música de sus películas.
De las siguientes entregas, quizás la que tiene un cierto poso de calidad sea la segunda, debido a que Ken Thorne, el encargado de crear la música, mantuvo buena parte de los temas que Williams había creado y desarrollado en la primera parte. Se nota, por ejemplo, en el comienzo de la misma, donde calca prácticamente la composición de la escena del juicio. De las otras dos partes mejor ni hablo porque se limitan a un refrito del tema principal, salvando algún que otro corte compuesto por el propio Thorne para la tercera entrega.
Desde entonces, y durante casi dos décadas, Superman desapareció del cine para refugiarse en la pequeña pantalla. A mediados de los noventa, la Warner creó Lois y Clark: las nuevas aventuras de Superman, una serie en la que se seguían las peripecias de ambos desde su trabajo en el Daily Planet y que estaría en antena durante cuatro temporadas. Lo cierto es que para ser un producto televisivo no estaba mal y, desde luego, no daba la vergüenza ajena que sí produjeron las dos últimas películas de Superman. Curiosamente, se creó un tema propio para la serie sin recurrir al archiconocido de Williams que intentaba darle un toque heroico. Ya en este siglo apareció Smallville, otra serie que duró diez temporadas, en la que se jugaba con un Clark Kent adolescente y su vida cotidiana antes de lanzarse a ser Superman. En su música participó fundamentalmente Mark Snow, el mismo de Expediente X, combinando temas rockeros con un score más clásico.
En plena efervescencia de Smallville, se filmó una nueva adaptación de las aventuras del Kryptoniano más famoso, Superman returns. Una nueva vuelta de tuerca en la que, tras una larga ausencia, Superman volvía a la Tierra para reclamar a Lois y luchar contra Lex Luthor. El encargado de ponerle música fue John Ottman, que respetó y empleó el tema creado por Williams para, a partir de ahí, crear una banda sonora nueva, totalmente independiente, con grandes momentos heroicos con la utilización de coros. Es un score en el sentido más clásico que cuadra bastante bien con las imágenes y, de hecho, casi se puede decir que es mucho mejor que la propia película.
Y llegamos a la actualidad. Warner y DC han puesto toda la carne en el asador tras ver como Marvel se está llevando el gato al agua en la adaptación de los superheroes a la gran pantalla. Para ello nada mejor que partir de cero, con un reinicio de la saga acorde a los nuevos tiempos, y encargando el trabajo a Zack Snyder, el director de 300 y Watchmen. Amén de gastarse un pastón, unos 225 millones de dólares, que prácticamente han recuperado en el primer fin de semana. Pasando al tema musical, Hans Zimmer ha sido el encargado de crear la banda sonora. Zimmer se ha desvinculado por completo de la herencia de Williams; ha creado al igual que aquel un tema principal pero, a diferencia del Maestro, no implica al espectador, no tiene ese tono heroico que podamos asociar al superhéroe y llevar al espectador hacia éste. La mayor parte de la banda sonora es descriptiva; con la excepción de un par de detalles que la identifican al usar el tema principal, bien podría pasar por cualquiera de la saga de Batman (no en balde comparten el mismo compositor y productor). Tiene sus momentos épicos y grandilocuentes pero no hay diversidad, no hay distinción entre las escenas (salvando algunas) y no facilita que el que escucha se sienta cercano. Sinceramente esperaba más de Zimmer.
PD: Actualizo con una crítica a la banda sonora de Zimmer que dice mucho y con mejores palabras lo que pienso de ella.
En plena efervescencia de Smallville, se filmó una nueva adaptación de las aventuras del Kryptoniano más famoso, Superman returns. Una nueva vuelta de tuerca en la que, tras una larga ausencia, Superman volvía a la Tierra para reclamar a Lois y luchar contra Lex Luthor. El encargado de ponerle música fue John Ottman, que respetó y empleó el tema creado por Williams para, a partir de ahí, crear una banda sonora nueva, totalmente independiente, con grandes momentos heroicos con la utilización de coros. Es un score en el sentido más clásico que cuadra bastante bien con las imágenes y, de hecho, casi se puede decir que es mucho mejor que la propia película.
Y llegamos a la actualidad. Warner y DC han puesto toda la carne en el asador tras ver como Marvel se está llevando el gato al agua en la adaptación de los superheroes a la gran pantalla. Para ello nada mejor que partir de cero, con un reinicio de la saga acorde a los nuevos tiempos, y encargando el trabajo a Zack Snyder, el director de 300 y Watchmen. Amén de gastarse un pastón, unos 225 millones de dólares, que prácticamente han recuperado en el primer fin de semana. Pasando al tema musical, Hans Zimmer ha sido el encargado de crear la banda sonora. Zimmer se ha desvinculado por completo de la herencia de Williams; ha creado al igual que aquel un tema principal pero, a diferencia del Maestro, no implica al espectador, no tiene ese tono heroico que podamos asociar al superhéroe y llevar al espectador hacia éste. La mayor parte de la banda sonora es descriptiva; con la excepción de un par de detalles que la identifican al usar el tema principal, bien podría pasar por cualquiera de la saga de Batman (no en balde comparten el mismo compositor y productor). Tiene sus momentos épicos y grandilocuentes pero no hay diversidad, no hay distinción entre las escenas (salvando algunas) y no facilita que el que escucha se sienta cercano. Sinceramente esperaba más de Zimmer.
PD: Actualizo con una crítica a la banda sonora de Zimmer que dice mucho y con mejores palabras lo que pienso de ella.
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