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miércoles, 12 de octubre de 2011

Fiesta

Que mejor manera de celebrar el festivo Día de la Hispanidad, aquel que hace casi veinte años con motivo del 500 aniversario llamaron del Encuentro aunque yo diría que fue más bien un Encontronazo de padre y muy señor mío, que con un megaasadero lleno de gays en un barranco de esta cagada de isla. Pues eso, que si Paca la culona viera en qué se ha convertido aquel antaño y glorioso Día de la Raza seguro que se ponía otra losa encima de la sepultura se apuntaba a la fiesta.

Por supuesto, hay que celebrarlo con música. Como no.


miércoles, 14 de julio de 2010

Conspiraciones

Conspiraciones por doquier. Me hallo rodeado de conspiradores. Ahora sé lo que sentía Paca la culona cuando veía contubernios judeomasonicos comunistas por todos lados.

Estoy en pleno plan de choque veraniego con la sana intención de bajar un par de kilos o, al menos, intentar mantenerme como estoy, que ya cuesta. El motivo: a finales de agosto nos vamos con unos amigos a Galicia. El novio de una muy buena amiga tiene casa allí y los dos se van de vacaciones, y nos han invitado así que nos iremos ocho días para visitar una zona de la península que aún no conocemos. A ver. Relacionen. Galicia - Marisco - Pescado - Vinos - Tour gastronómico. Obviamente, el plan de choque es para prever las consecuencias de lo que nos espera: comer como descosidos, ponernos morados y, aún así, intentar no volver convertidos en auténticas morsas marinas.

Ahora bien. Alguien, alguienes o algo en este universo se han conjurado para impedirlo. Si no uno no se explica como es que ayer tuve una cena en casa de una amiga que nos invitó para celebrar que había acabado las oposiciones de secundaria (y que suelen ser de esas que acabas sudando), mañana jueves tengo un almuerzo con unas amigas y el viernes la boda de un buen amigo con la posterior cena. Cualquiera que me conozca mínimamente sabe que, ante la comida, tengo la misma voluntad que el Charlton Heston tenía de dejar sus armas. Ninguna. Nula. Que me pierdo y me pirro por cualquier cosa comestible y si encima vienen en forma de galletas y demás tentaciones de esas más aún.

Joder, que mesecito me espera...


lunes, 1 de marzo de 2010

Crónica finisemanal

Este fin de semana ha sido tranquilito, para descansar y dar por acabada la migraña, por fin. El viernes por la tarde me fui con un colega al cine a ver Shutter Island.

En ella un agente judicial (DiCaprio) llega a Shutter Island, una institución mezcla de cárcel y hospital psiquiátrico, para investigar la desaparición de una paciente/reclusa. Y hasta aquí puedo leer (como diría la Gómez Kemp). Es una película dirigida por Scorsese pero no lo parece; juega mucho con la ambientación, el suspense y la intriga (el colega este se puso tenso en un par de escenas y yo le señalaba que ésta no era una peli de terror adolescente, que era de Scorsese y no habría sustos, y así fue) pero me pareció algo previsible. No es que adivines la historia desde el minuto 1 pero sí que intuyes por donde van los tiros.

Eso sí, una ambientación estupenda (años cincuenta) con una buena fotografía y una factura que hoy podríamos llamar clásica. Todo ello propio de Scorsese pero la historia no le pega nada. Además creo que hay un par de errores de casting. DiCaprio no está mal pero no se, algo falla aunque aún tiene un pase; pero es ver a Ben Kingsley y aunque se que ha hecho papeles de cabrón sigo viendo al tipo con gafas de concha y Gandhi, qué quieren que les diga. Y Max von Sydow que sale en un par de escenas pero totalmente desaprovechado, parece que pulula por la peli sin saber qué hace realmente.




El sábado no hice prácticamente nada. Algo de limpieza casera matutina y por la tarde quedar con los colegas para una partidita de rol mientras nos cebábamos con toda clase de porquerías comida dietética y cardiosaludable (je, parezco el Torreiglesias) además de cenar en casa del que organizó la partida y echar un par de carreras de fórmula 1 en la wii.

Para compensarlo, ayer domingo, como T. salía más temprano de su trabajo, nos fuimos a comer a un vegetariano a las Canteras, donde hacía un sol estupendo y un viento más estupendo aún. Luego, nos sentamos en una terracita para aprovisionarnos bien de vitamina D y nos volvimos a casa a tiempo para ponernos a ver Duplicity, una película de Clive Owen y Julia Roberts haciendo de espías empresariales. No está mal; sin pretensiones, simpática, entretiene y pasas un buen rato.




Y ahora a empezar la semana, ainssss.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Digeriendo

Creo que este fin de semana he sido objeto de una especie de conspiración judeo-masónica-comunista orquestada por la tríada de las huesilocas para impedir que mi flotador, ese tras el cual se esconde mi tímido six-pack, se reduzca. Que si almuerzo con la gente del trabajo el viernes, que si un cumpleaños el sábado por la tarde empatando con una cena por la noche y ayer domingo, para rematar la faena, otro cumpleaños a base de chocolate con churros. Voy a necesitar toda esta semana para recuperarme porque la verdad es que me siento como el señor Creosota y paso de montar el espectáculo final el próximo 24.




Espero no haberles estropeado el desyuno así que, para compensar, unos momentos de publicidad.




Larga y feliz digestión.



PD: Venga, algo más relajado para empezar el lunes.


lunes, 2 de febrero de 2009

No me estas comiendo nada

Esto no puede seguir así. De verdad. Voy a acabar mal y en verano cuando vaya a la playa pensarán que una ballena ha varado en Maspalomas.
El sábado por la tarde quedé con unos amigos para jugar una partidita de rol, con todo lo que ello conlleva en lo que se refiere a comida sana. Dos cuencos gigantescos con roscas (también conocidas como palomitas de maíz), papas fritas, un queque y un mix de frutos secos, todo ello regado con bebida refrescante. Luego, me fuí con otros colegas a cenar para celebrar el cumpleaños de una amiga. Y, claro, a comer, a comer y a comer.
Ayer fue el cumpleaños de mi madre y nos fuimos toda la familia a comer. Quedamos en Melenara, nos dimos una vuelta para abrir el apetito y comimos en una terracita, que estaba el día con un sol espectacular (al menos hasta las cuatro o cinco de la tarde). Después de recoger a T. del curro, terminamos en otra terracita con un amigo para charlar un rato. Nos pedimos un bocata cada uno y cuando llegaron pensé que iba a reventar. Cuando llegué a casa no podía dejar de pensar en esta película, y en esta escena en concreto.




Habrá que ponerle remedio.

domingo, 14 de octubre de 2007

De comilonas y banderas

Hoy tenía ganas de irme a la playa peeeeeero ya había quedado hace como bastante tiempo con unos amigos para ir a comer a un sitio en Arucas, subiendo por la Goleta y casi llegando a la cruz de Firgas. Pues allí que fuimos y comimos y comimos y comimos... bueno, que nos quedamos bien anchos. Y, como siempre, pues seguimos: que si un cafecito en la Montaña de Arucas, que si vamos a tomarnos algo a una terracita (acabando en El Muelle), en fin, que por poco no me da tiempo de recoger al nene que hoy trabajaba y salía a las 7 del curro. Lo mejor, aparte de la comida, la visita a la Montaña, hacía mucho tiempo que no iba y nos lo pasamos muy bien, de chachara al sol tomando cafe. Ahi va una vista de Las Palmas desde la Montaña de Arucas.


Bueno, ahora algo más serio. El tema de la semana (en política, se entiende) ha sido el video de Rajoy y las banderitas. Mi pareja cada vez que veía una tertulia en la tele hablando sobre el tema se ponía enfermo más que nada porque estaba harto. A mí me gusta ver cómo se dan caña unos a otros, cómo pierden los papeles y cómo, al final, uno descubre que no se trata más que de una pelea de vecinas de barrio por alcanzar el poder en el portal. Es penoso que la atención política se centre en que si hay que honrar la bandera de marras, que si hay que llevarla con orgullo, etc, cuando hay problemas más importantes.

Lo que más me irrita es la actitud del PP y la supuesta españolidad en base a llevar y lucir la bandera. Yo nunca me he considerado nacionalista, me considero canario, español, europeo, del mundo; los nacionalismos me han parecido siempre bastante limitaditos. Y ahora resulta que si llevas una banderita eres más español que aquel que no la lleva. Entonces ¿vamos a entrar en una guerra de cantidades, a ver quien luce más banderas al estilo de los EE.UU.? O es que alguien se cree que por lucir la bandera, por llevar un pin con los colores, se es más español. Pues va a ser que no. Un ciudadano que ama a su país no necesita demostraciones externas, sencillamente lo respeta, lo cuida, vela por sus conciudadanos, intenta que progrese sin necesidad de avasallar a los demás. Las demostraciones externas me recuerdan a otras épocas cuando en misa te dabas los golpes en el pecho y cuánto más fuerte más creyente se le suponía. Es decir, pura fachada.

Al final, resultará que el PP se ha convertido en aquello que desprecia: un partido nacionalista. Paradojas de la vida. O no.

Que ganas de que llegue la Federación Unida de Planetas.