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martes, 28 de julio de 2015

Verano de series

Ya estamos en pleno verano y muchos, o algunos, de los que se pasan por aquí de vez en cuando estáreis de vacaciones. O con más tiempo libre. O, sencillamente, no tenéis ganas de salir a la calle hasta las 8 de la tarde en que el tsunami de calor se convierta en una ola y refresque levemente. ¿Qué hacer en esas horas muertas del mediodía o de la tarde? ¿Echarse una siestaza de dos horas para levantarte como un zombie? ¿Zapear en los maravillosos canales de la TDT? ¿Irte a la abarrotada piscina de la zona para aguantar chiquillería y adolescentes hiperhormonados y más salidos que los babuinos de la 2? Olvídate de todo eso. Enchufa el ventilador, ponlo a tu lado y disfruta de algunas de estas recomendaciones seriéfilas para estos días de asueto.

Humans

Aunque ellos dicen que está inspirada, en realidad esta serie, coproducida por el canal AMC y la británica Channel 4, es un remake de la sueca Äkta människor, también conocida como Real Humans, que tuvo dos temporadas entre 2012 y 2013. En ella se narra el impacto que tiene la llegada de los robots, denominados en la serie original como hubots, al entorno doméstico para realizar tareas de sirvientes, niñeras, trabajadores, etc., creando interrogantes sobre la humanidad y los sentimientos a partir de la interacción entre humanos y androides. Aunque la programación de éstos se apoya en las leyes robóticas de Asimov (nada de hacer daño a los humanos o que éstos sufran daños por su inacción), lo que se aprecia en esta distopía es como la llegada de estos hubots altera la sociedad y nuestras relaciones. Reconozco que tengo por ahí la original sueca que no he podido ver y que algunos la destacan precisamente por la frialdad nórdica que le pega tan bien a una serie de estas características. Ciencia ficción para quemar alguna neuronilla.



Dark Matter

Por contra, Dark Matter es una serie de ciencia ficción para dejarse llevar. Este guilty pleasure de la cadena Syfy se centra en un grupo de individuos que se despiertan a bordo de una nave espacial sin recordar quiénes son y cómo han llegado hasta esa nave. Pronto averiguarán que no todo es lo que parece; de hecho, la primera temporada parece encaminada a indagar en esas dos premisas: quiénes son y qué hacen allí. Los creadores de esta serie provienen del mundo seriéfilo de Stargate y eso se nota bastante en la estética, en las historias y la combinación aventura-space opera que impregan la serie. No vamos a mentir, es una serie ligera para pasar el rato y con la que Syfy intenta llenar su cuota de ciencia ficción que había descuidado últimamente. Perfecta para el verano.




Daredevil

Pese a haberse estrenado hace unos meses ya, Daredevil es una serie cuyo estreno podría haber caído perfectamente en esta época del año. Una serie de superhéroes pero no al uso, sino de superhéroes que sufren, a los que le llueven palos y golpes por todos los lados. Esta primera temporada de sólo trece episodios se centra en la génesis del superhéroe, desde su aparición como justiciero hasta su transformación en Daredevil. Pero también en la génesis del supervillano, la némesis del héroe. Es una serie oscura, con peleas y mucha violencia, en ocasiones cruda y palpable, nada de soslayarla y obviarla; aquí el héroe se lo curra y mucho, y sufre físicamente como el que más. Y, a pesar de todo, lo más interesante son los personajes, sus motivaciones, sus interrelaciones, lo que habla muy bien de los guiones de esta serie. Absolutamente recomendable.



Mr Robot

Esta es una serie de USA Network en la que conocemos a Elliot, un joven analista de seguridad, que trabaja en una empresa de seguridad informática pero que, en realidad, el resto del tiempo está hackeando todo lo que llame su atención, incluyendo delitos que pone en conocimiento de la policía. Esto que de por sí puede resultar algo visto se narra a través de su percepción, una persona asocial, paranoica, que no le gusta el contacto físico y adicto a morfina lo que nos lleva a pensar, a veces, si lo que está viviendo es real o sencillamente su mente desbordada. Por supuesto que hay más. Hackers activistas que pretenden cambiar el mundo, megacorporaciones que lo controlan casi todo, etc etc pero todo narrado desde el punto de vista del protagonista, lo cual convierte a la serie en una especie de juego para saber si todo es producto de la mente de un paranoico o no.



 

Jonathan Strange y Mr. Norrell

Y acabamos donde empezamos, con una serie británica. Jonathan Strange and Mr. Norrell es una serie de la BBC basada en la novela fantástica homónima de Susanna Clarke. Ambientada en los primeros años del siglo XIX cuando el Imperio británico se encuentra en guerra con la Francia napoleónica, en realidad es una distopía ya que comienza con una pregunta clave: ¿porqué la magia tan corriente antes ha desaparecido de Inglaterra desde hace trescientos años?. Pues no lo ha hecho, como se puede apreciar, aunque la magia existe pero es muy difícil practicarla. Una miniserie de siete episodios donde encontrarás estupendas interpretaciones, una magnífica y cuidada ambientación y una historia sorprendente en la que las estatuas hablan, gente que resucita y otras pequeñas maravillas. Para disfrutar.



¿Qué más quieres para el verano? Pues aquí para Humans, aquí para Dark Matter, aquí para Daredevil, aquí para Mr. Robot y aquí para Jonathan Strange y Mr. Norrell. A disfrutarlas.

jueves, 14 de mayo de 2015

Ciencia ficción televisiva

Si han visitado este blog en alguna ocasión, ya saben que un servidor es fan de la ciencia ficción. Bueno, muy fan. Tanto en su vertiente cinematográfica como de lectura y seriéfila. Así que cuando se avecinan novedades pues me vuelvo un poco loco obsesivo y me pongo a compartir todo lo que vendrá, por si alguien más lo encuentra de interés, o para dar a conocer mis taritas mentales. Como si no lo supieran ya por otras vías como el facebook o el twitter...

En fin, ahora que ha acabado la temporada regular de las series de larga duración no se piensen ni por un momento que vuelve la tranquilidad a sus pantallas. Ja. Y. como sucede en la ciencia ficción, me gusta anticipar lo que se avecina para los próximos meses, proyectos en marcha, otros que están sobre la mesa y comprobar que el género se mantiene ahí, sin grandes aspavientos pero como magnífico recurso para entretener y divertir a la gente.

El primero y, tal vez, más importante por todo lo que conlleva (emisión en una de las principales cadenas, Fox, basada en un relato de Philip K. Dick, etc) es Minority report. Esta novela corta, o cuento largo, ya fue llevada a la gran pantalla por Steven Spielberg en 2002, el mismo que la adapta ahora para televisión a través de su productora Amblin. En aquella ocasión, la única pega que tenía la película era el pesado del Tom Cruise y, a pesar de las modificaciones respecto al original literario, la adaptación no estaba del todo mal. Pues eso, para otoño tiene previsto empezar esta serie de la que poco se sabe aún (por ejemplo, se desconoce el número exacto de episodios) salvo que va a estar protagonizada por Stark Sands y Meagan Good y que estará ambientada diez años después de lo ocurrido en la película con el desmantelamiento de la unidad Pre-Crimen. Por si les interesa, aquí tienen el trailer recién salido del horno.



La cadena por excelencia en el género, Syfy, también cuenta con varios proyectos para la próxima temporada. El primero en destacar es Childhood's end (El fin de la infancia), basado en el libro homónimo de Arthur C. Clarke, y que narra la llegada de los superseñores a la Tierra acabando así con las guerras y estableciendo un nuevo orden mundial. El proyecto cuenta con la presencia de Charles Dance, Julian McMahon y Mike Vogel. La serie de seis episodios se emitirá el próximo mes de diciembre durante tres noches seguidas, en tandas de dos episodios cada una, tal y como hicieron con Ascension el pasado año. Ya existe un avance que deja con ganas de más.



De la combinación de las dos protagonistas anteriores, Syfy y Amblin, parece que va a llegar una adaptación del libro de Aldous Huxley, Brave New World (Un mundo feliz). Este clásico distópico de la ciencia ficción ya había sido llevado en alguna ocasión a la televisión pero con desigual fortuna, así que esperemos que esta vez se merecen y nos ofrezcan una adaptación como se merece. Teniendo en cuenta que apenas se sabe poco más que los productores y el guionista imagino que tendremos que esperar ya al año que viene para poder verla. Así que cruzando los dedos para que el proyecto no se descarrie y quede en la cuneta.



viernes, 8 de mayo de 2015

Destripando... Arthur and George

Ya sabéis lo mucho que le gustan a los británicos una serie de época, y si encima utilizan a personajes archiconocidos pues entonces ni te cuento.


Arthur y George es una miniserie de tres episodios de la cadena británica ITV que se centra en un caso real ocurrido en 1906 cuando George Edalji, un abogado de origen parsi, acude a sir Arthur Conan Doyle para que le ayude a exonerarse tras ser condenado a tres años de cárcel, que cumple, acusado de haber mutilado y matado a animales de granjas vecinas. Conan Doyle, convencido de su inocencia, decide ayudarle y utiliza el caso para evadirse de su tristeza por la muerte de su esposa.


La miniserie se basa en el libro del mismo título de Julian Barnes que narra el caso verídico en el que Conan Doyle ayudó a este abogado, mitad hindú mitad inglés, que es acusado injustamente de una matanza de animales. Anónimos que aparecen, animales degollados, persecución policial, errores y torpeza policial e incluso xenofobia en la Inglaterra profunda de comienzos del siglo XX son estupendamente retratados en esta serie, donde el personaje real de Conan Doyle asume las características de su personaje de ficción, Sherlock Holmes, para averiguar la verdad. Como en las historias escritas por el propio Conan Doyle, hay intriga, misterio, personajes ambiguos, intereses ocultos, policías torpes y lleno de prejuicios, etc.

Como serie británica, cuenta con una ambientación magnífica lo cual no es nada nuevo ni sorprendente, teniendo en cuenta la experiencia que tienen en esta materia. Los actores cumplen bastante bien con su papel, sobre todo los dos protagonistas así como el ayudante de Conan Doyle que se trasmuta en una especie de Doctor Watson. Estoy seguro que el guión está más dramatizado, incluso más misterioso se puede decir, de lo que probablemente refleja el libro y la propia historia en sí, pero bueno eso son licencias seriéfilas para mantener la tensión. Que dicho sea de paso lo consigue, al combinar la investigación con las vidas paralelas de los dos protagonistas.


Es una miniserie que te agradará ver si te gustan las series británica de época, en la que se mezcla el misterio y la intriga con reflexiones sociales sobre la xenofobia y el racismo. Porque aunque el acusado, George Ejaldi, no cree que lo haya sido por xenofobia, Conan Doyle no está tan convencido de que sea así. Ya que no debemos olvidar que la acción transcurre en la Inglaterra profunda postvictoriana, llena de convenciones sociales y profundos prejuicios hacia lo extraño o anormal. Tres episodios de apenas cuarenta y cinco minutos cada uno; vamos, una tarde tranquila de sofá para disfrutarla. Aquí para lo que ya sabes.



viernes, 27 de marzo de 2015

Diez años no son nada para el Doctor.

En realidad, esta entrada debería haber salido a la luz ayer pero como soy un ganso de tomo y lomo pues allá que la publico hoy. Y digo ayer porque tal día como ayer jueves 26 de marzo pero del 2005 se estrenaba la nueva etapa de Doctor Who con la emisión del primer episodio de su primera temporada: Rose. En ella aparecía Christopher Eccleston como el nuevo Doctor que conocería a Rose Tyler, en apariencia una auténtica aspirante a MHYV, que se convertiría en su compañera y se revelaría como algo mucho más y mejor que una tronista.

Sin embargo, mi relación con Doctor Who empezó mucho más tarde, allá por 2009, cuando la serie estaba a punto de estrenar su cuarta temporada y, curiosamente, fue a través del mundo blogueril que en aquella época estaba en plena efervescencia. ¿Una serie de un alienígenia que es un Señor del Tiempo que viaja en el espacio y en el tiempo en una nave en forma de cabina de policía? Mmmmm, eso no sonaba demasiado atractivo, sobre todo, porque si solo te guías por el primer episodio y el momento maniquí puedes quedarte en shock y dejarla a un lado. Afortunadamente, le das más oportunidades y te vas enganchado poco a poco con momentos sublimes y cuando te das cuenta ya no hay marcha atrás.

Se que Doctor Who es de las que amas o la odias, es una serie que no suele dejar indiferente. O entras por el aro de lo que te ofrece, haces una suspensión de incredulidad y te decides a vivir las aventuras como si fueses otro companion más o la ignoras tachándola de serie infantil y poco seria. Y lo que desconocen estos últimos es que Doctor Who no es solo una serie corriente; es aventura, es ciencia ficción, es Historia, es emoción, es comedia y drama, es terror en la noche, es un viaje adonde quieras y, sobre todo, es disfrutar durante cuarenta y cinco minutos como un niño. O sufrir porque como toda gran serie que se precie tiene sus momentos para la diversión y otros para ponerse serios. Porque diez años dan para mucho, muchísimo podrían pensar algunos, y en la serie ha pasado de todo. ¿Quieres echar un vistazo de lo que te has perdido si nunca la has visto?


martes, 17 de marzo de 2015

Destripando... Agent Carter

¿Te gustan las películas de superhéroes que la Marvel ha inundado en el cine de unos años a esta parte? Pues si esa es tu idea preconcebida de los que es Agent Carter, entonces esta no es tu serie.


Agent Carter es una serie producida por Marvel en la que se retoma el personaje de Peggy Carter, que ya habíamos visto en la primera película con el Capitán América como protagonista: Capitán América: el Primer Vengador. En la serie nos encontramos en 1946, la Segunda Guerra Mundial ha finalizado con lo que los hombres han vuelto a sus puestos y las mujeres a los suyos, es decir, a ser telefonistas y secretarias. En el caso de Peggy Carter, tras colaborar con el Capitán América en su lucha contra los alemanes se ve relegada a la centralita de la SSR (Strategic Scientific Research), que con el tiempo se transformaría en SHIELD.


No voy a desvelar la historia de esta primera temporada (nada de spoilerear, ya saben) salvo para apuntar que todo comienza cuando se acusa a Howard Stark de vender sus inventos al mejor postor y este acude a Peggy para que le ayude y pueda limpiar su imagen. A partir de aquí nos encontramos con una serie de espías y aventuras ambientadas en el más puro estilo años cuarenta y con la Guerra Fría de telón de fondo. Eso quiere decir inventos, agentes secretos, organizaciones secretas, el retorno del pasado bélico, etc etc. Lo cierto es que la trama, que al principio parecía ir en un sentido autoconclusivo para cada episodio, se va enlazando y acaba uniendo todos los cabos para acabar en un final que te deja con ganas de más. Eso sí, te deja con una sensación agridulce porque uno esperaba con ansia un final quizás más apoteósico, acostumbrados como lo estamos a las experiencias con Marvel, y sorprende quizás por la relativa contención pero no por ello deja de tener la marca de la casa, la cual se deja ver igualmente en la presencia de ese epílogo que siempre vemos en casi todas sus películas.

¿Lo mejor? Ella, la protagonista, muy bien interpretada por Hayley Atwell que consigue que te la creas tanto en sus momentos dentro del SSR cuando utiliza su papel de mujer para saber lo que le interesa como en las escenas de acción. Los personajes, que vamos descubriendo poco a poco y resultan no ser tan maniqueos como pensamos al principio. La ambientación, bastante cuidada y que sin ser espectacular está muy bien lograda y expuesta, consiguiéndonos meter en la época. La historia en si misma, donde todo fluye de manera casi natural, en la que no hay nada que sobre ni estiramientos innecesarios como sí puede ocurrir en otros casos. Y es que su limitación a los ochos episodios que consta esta primera temporada la obliga a concentrar toda su atención en la historia, en narrar lo fundamental y obviar lo irrelevante, lo cual se agradece. Y mucho.


Agent Carter no es una serie perfecta y probablemente no sea el mejor estreno en lo que vamos de temporada. Pero es un guilty pleasure de lo más entretenido. Es una serie palomitera, para disfrutar y divertirse y dejarse llevar con espías, aventuras y organizaciones secretas. Lo mejor para ver durante un fin de semana casero antes de que el buen tiempo nos invite a lanzarnos a la calle y a la playa. Si quieren disfrutarla, aquí para lo que ya saben.


jueves, 19 de febrero de 2015

Destripando... Transparent

Hace unas semanas les comentaba del estreno de El hombre en el castillo, un piloto con posibilidades de convertirse en serie, producida por Amazon. Pues bien, no ha sido la única serie, ni tampoco la última, que Amazon ha producido y/o producirá. De hecho, su intervención es un proyecto que comenzó hace un par de años y la prueba palpable son los estrenos el año pasado de algunas series, entre ellas la que comento hoy: Transparent.



Transparent narra la historia de Mort Pfefferman, un profesor universitario de Ciencias Políticas ya retirado, que ha decidido dar el paso de su vida y asumir por fin lo que siempre ha querido: convertirse e identificarse como mujer. Para ello, tendrá que salir del armario ante sus tres hijos: Sarah, la mayor, una mujer "felizmente" casada y con tres hijos pero que también tiene que asumir ciertas cuestiones (y no sigo para no spoilerear demasiado); Josh, un cazatalentos musical, que se enamora de cada mujer con la que se acuesta e incapaz de vivir solo; y Ali, la más pequeña, que vive de los cheques de su padre y que no tiene ningún objetivo en la vida. Al mismo tiempo, Mort, reconvertida ahora en Maura, mantiene una buena relación con su ex-esposa y madre de sus hijos.

Lo mejor de la serie, al menos desde mi punto de vista, son las interpretaciones, comenzando por un magnífico Jeffrey Tambor que hace un estupendo papel de Mort/Maura, que sabe lo que quiere y lucha por ello aunque teme mucho la reacción de sus hijos ante el proceso que está pasando, que no lo entiendan, que no le quieran. Pero también la de los hijos, que llevan sus propias neuras encima, que comenzarán a cuestionarse a sí mismos y que verán su pasado familiar de otra manera. Sin embargo, aunque se quieran, se odian, se gritan y se ayudan, los hijos aparecen muchas veces como unos egocéntricos, maleducados y narcisistas donde el mundo siempre debe girar en torno a ellos. Y hay un momento, revelador y duro, en el que el padre se da cuenta y comenta "No sé cómo he educado a tres hijos que solamente saben mirarse al ombligo". Y, junto a ellos, la madre y ex-esposa, una madre judía, que puede parecer un poco egocéntrica al principio pero a la que acabas cogiendo cariño porque parece que es la única que ha sido coherente toda su vida.



La serie cuenta con numerosos flashbacks (de hecho, hay un episodio que prácticamente es un flashback él solo), sobre todo a partir de 1994, el momento en el que Maura comenzó a salir a la luz, los cuales nos permiten comprender porqué esta familia es como es en la actualidad, el recorrido que han hecho juntos o por separado. Y comprobamos que no se trata de un capricho de un señor mayor jubilado sino que es todo un proceso que le ha llevado toda la vida y que ha asumido ahora. Indudablemente, lo mejor son las escenas en solitario de Tambor donde la serie gana en riqueza, en personalidad y empatizas con el personaje.

A veces, reconozco que he cogido tirria a los hijos por sus reacciones y forma de comportarse pero luego ves que, en el fondo, son como nosotros: a veces maníacos, a veces cariñosos, mayormente que sólo piensan en ellos, incoherentes, que dudan y no saben lo que quieren porque ni siquiera saben quienes son... Y eso es porque las interpretaciones son fantásticas; de hecho, la serie se llevó dos Globos de Oro el pasado 11 de enero en las categorías de Mejor Serie de Comedia y Mejor Actor de Comedia para Jeffrey Tambor. Sin embargo, no es una comedia al uso, más bien es una auténtica dramedia, o comedia dramática como también la llaman, en la que te puedes sonreir de manera agridulce y sufrir con Mort/Maura por lo que está pasando.


Lo cierto es que el título de la serie está muy bien escogido, jugando con la palabra y su significado en inglés de forma dual, señalando ya por donde van los tiros (Trans-parent/Padre trans) pero al mismo tiempo apuntando a cómo se siente Mort/Maura: transparente, invisible. Lo mejor es la mirada sin prejuicio hacia todo el mundo transgénero y el deseo de alguno de los personajes por investigar en ello, algo que se echa muy en falta en el mundo seriéfilo con alguna gran excepción. Como digo, una serie muy recomendable y si están interesados que sepan que sólo son diez episodios de media hora cada uno. Ah, y que ya tiene garantizada una segunda temporada. Para lo que ya saben, pues aquí.



miércoles, 4 de febrero de 2015

Destripando... Ascension

Ahora que ya estamos en plena vorágine de vuelta seriéfila es hora de recuperar algún que otro estreno del mes de diciembre. Uno de los esperados por los aficionados a la ciencia ficción era Ascension.



Ascension es una miniserie del canal Syfy de seis episodios que fueron emitidos en diciembre en un especial de tres noches con dos episodios en cada una. Ascension es el nombre de una nave norteamericana lanzada al espacio en secreto en la década de 1960 en una viaje que durará cien años. En la gigantesca nave viajan 350 pasajeros entre mujeres, hombres y niños cuya misión es colonizar un planeta en la órbita de Proxima Centauri y salvar a la humanidad. Cuando se cumple el año 51 de viaje y están cerca de alcanzar el punto de no retorno se produce un asesinato, el primero desde el lanzamiento, que provocará efectos indeseados entre la tripulación, algunos de los cuales empezarán a cuestionarse la verdadera naturaleza de la misión.

Creada por Philip Levens (Smallville) y Adrian A. Cruz, la serie cuenta con algunas caras conocidas como Tricia Helfer (la sexy nº 6 de Battlestar Galactica),  Gil Bellows, Al Sapienza, Brian van Holt o Ryan Robbins. Inspirada en el Proyecto Orión de los años sesenta, Syfy ha lanzado una miniserie de ciencia ficción que combina la trama principal de la nave y su viaje espacial hacia Proxima Centauri con varios temas en paralelo como la lucha de clases, la nave como germen de ideas para aprovechar los escasos recursos, la reproducción a la carta, etc. Si bien la historia principal, la del asesinato y las consecuencias que desencadena así como el proceso de investigación, se halla más o menos lograda y engancha no se puede decir lo mismo de las secundarias, algunas de las cuales tienen un recorrido desigual como la lucha por el poder o la eugenesia que no quedan del todo definidas y que podrían haber dado más juego. 



Entre eso y el final abierto que han dejado pues se ve clara la intencionalidad de Syfy: volver a repetir la experiencia de Battlestar Galactica. Creo una miniserie y, si tiene la repercusión esperada, pues continuamos y damos luz verde a una serie en toda regla. Lo cierto es que cuenta con los ingredientes para alzarse como una buena serie de ciencia ficción que combine entretenimiento con cuestiones más profundas y serias se hallan ahí. Otra cosa es que sepan aprovecharlas porque hay partes que chirrían y tienen que mejorar un poco, sobre todo en el apartado actoral.

La inevitable comparación con Battlestar Galactica no se si le beneficia o la perjudica; es indudable que ha generado bastantes expectativas, sobre todo ante la escasez de oferta televisiva de este género, pero también que hay que darle una oportunidad. Prácticamente se espera que se convierta desde el comienzo en una obra de arte y suponga un punto de inflexión en el género cuando la única pretensión que tiene, visto lo visto, es entretener. Y, al menos, eso lo consigue y se deja ver, desde mi punto de vista claro, por lo que puede ser una opción interesante para un fin de semana encerrado por mal tiempo ahora que estamos en invierno.

Para lo que ya saben, pues aquí. Y, mientras, se ven el video y pueden comprobar si les atrae.


martes, 27 de enero de 2015

El hombre en el castillo

El hombre en el castillo de Philip K. Dick es una novela ucrónica publicada en 1962. Ambientada en la misma época que se publicó, retrata un mundo en el que la Segunda Guerra Mundial acabó con la victoria de las fuerzas del Eje y donde Estados Unidos ha sido invadido y repartido entre alemanes (costa atlántica) y japoneses (costa pacífica), quedando una zona intermedia autónoma pero situados bajo la influencia de ambos países invasores. Es un mundo en el que los nazis han hecho de las suyas a lo bestia: han desecado el Mar Mediterráneo para cultivo, han exterminado prácticamente a todos los judios y africanos, relegando a los negros a la esclavitud, etc. El libro tiene varias historias argumentales, que no voy a desvelar aquí, en el que aparecen espías, antigüedades, invasores que se cuestionan su papel, libros prohibidos, etc., pero en el que destaca una que, muy en la línea de Dick, proporciona un giro y sorprende en su tramo final.


Desde el mismo momento de su publicación, el libro se convirtió en clásico al ganar el premio Hugo de 1962 y suponer el reconocimiento de Dick en el género. Aunque no fue la primera novela en tratar una alternativa de la Historia como argumento, sí que consolidó el tema de la ucronía y prácticamente lo definió al convertirse en el ejemplo a seguir. La novela tiene múltiples lecturas y relecturas, desde históricas a psicológicas, llegando al culmen con una ucronía dentro de la ucronía. Es una de las novelas más conocidas y famosas de Philip K. Dick convirtiéndose en una especie de objeto de culto desde el mismo momento de su publicación.

¿Y esto a que viene?, diran ustedes. Pues verán. Resulta que Amazon, esa megacorporación que vende de todo, ha decidido lanzarse al mundo audovisual produciendo series. Y lo ha hecho con buen pie pues una de sus primeras producciones, Transparent, ha ganado dos Globos de Oro en el apartado de televisión (a ver si escribo una reseña de ella en breve). Volviendo a lo que nos atañe, Amazon decidió el año pasado adaptar la novela de Philip K. Dick en formato serie. Por el momento, sólo se ha rodado el episodio piloto pero parece que, ante la expectación y la acogida a lo que se ha visto hasta la fecha, pueden plantearse continuar con ella. 



En principio tenemos algunas caras conocidas como Rufus Sewell (Eleventh hour), Alexa Davalos (Mob City), Rupert Evans (Hellboy, The village) y DJ Qualls (Z Nation) como protagonistas y a Ridley Scott y David W. Zucker (The good wife) como productores ejecutivos, mientras que el episodio piloto ha sido escrito por Frank Spotnitz (Expediente X). El episodio piloto, de una hora de duración, se estrenó el pasado 15 de enero en Estados Unidos, Reino Unido y Alemania, por lo que es bastante probable que en breve se pueda acceder a él, de hecho ya está en youtube (en vo y subtítulos en inglés). Mientras, les dejo con un par de videos como aperitivo (aunque existen algunos más).



jueves, 18 de diciembre de 2014

Series para Navidad

Ahora que estamos de pleno en esa época del año donde las noches son eternas, llueve más de lo acostumbrado y hace un frío que rasca, lo único que apetece es estar en casa acoplado al sillón, con una manta y disfrutar de tu ocio favorito: un buen libro, una película o series a mogollón. Si encima le añadimos que ya nos han pegado esas "fiestas" donde debemos estar felices y sonrientes, ponernos como cochinillos de comer y beber y disfrutar de la familia pues entenderán que las ganas de acoplarse en el sillón aumentan. Así que frente a tanto anuncio ñoño, tanto sentimentalismo y tanto buen rollo, les presento algunas propuestas de series para disfrutar del terror, del mal rollo, y pasar un mal rato con el que desahogarse en estos días, en los que espero tengas unos cuantos días libres.

La primera propuesta es The Strain, una serie producida por Guillermo del Toro y que está basada en el libro escrito por él mismo y Chuck Hogan. La historia comienza cuando aterriza un avión en Nueva York procedente de Berlín que se para en seco en medio de la pista y que no responde a las llamadas. Se recurre a los profesionales del CDC y pronto empiezan a suceder cosas extrañas; no desvelo más porque desde el primer episodio uno ya intuye por donde van los tiros. Es una mezcla de terror, drama y una poca de ciencia ficción, teniendo en cuenta que se trata de terror en la televisión. No van a ver cositas tipo Saw, Hostel o similares sino algo más para el público general lo que no quiere decir que esté exenta de alguna que otra escena malrrollista. Buena ambientación, interpretaciones más que aceptables y una historia por ahora interesante; es curioso pero la acción que se desarrolla en los trece episodios de la primera tremporada transcurren en sólo una semana, hay algunos episodios que narran unas pocas horas de la historia. 


La segunda propuesta en marcha es Penny Dreadful. Ya, ya se que con esta llego un poco tarde porque se emitió antes del verano pero, bueno, es lo que hay. A diferencia de la anterior, ésta se halla ambientada en el Londres victoriano y es una revisitación de todos los mitos del terror literario más clásico, así que empiecen a imaginar que más de uno sale ahí. Todo comienza cuando Vanessa Ives, una misteriosa mujer, requiere los servicios de Ethan Chandler, un pistolero que trabaja en un espectáculo del Oeste de gira por Europa, para ayudarla a rescatar a una persona. A partir de aquí se desencadenan una serie de acontecimientos en los que participan personajes literarios conocidos y que se entrelazan con historias comunes basadas en el horror y suspense. Esta es de las producciones con pedigrí: caras ultraconocidas (Eva Green, Timothy Dalton, Josh Hartnett, Billie Piper), una producción y ambientación muy cuidada (tanto en lo relativo a los bajos fondos como a los clubs más selectos), una historia que intenta enlazar todos los mitos literarios. Eso sí, más que terror terror es de suspense con gotas de horror por lo que es mucho más light que la anterior.


Una tercera propuesta es The Knick, derivado del nombre del Knickerbocker Hospital, lugar donde se desarrolla la trama. Ambientada a comienzos del siglo XX, la historia sigue los pasos del Dr. John W. Thackery, un brillante cirujano que además es adicto a la cocaína y que aplica los avances científicos de la época. Esta serie en realidad no es de terror sino un drama médico, aunque fuera de lo habitual ya que intenta reflejar no sólo la sociedad clasista de la Nueva York de la época sino también las carnicerías que se producían en los quirófanos. Esta la tengo aún pendiente pero, por lo que he leído por ahí, tiene unas cuantas escenas bastante fuertes dignas del mejor gore. Dirigida por completo por Steven Soderbergh, está interpretada por Clive Owen que ha obtenido buenas críticas por su interpretación y está nominado como mejor actor en los Globos de Oro 2015.


Por último, un guilty pleasure: Z Nation. Sí, otra de zombies dirán. Pues sí, pero muy lejana de The Walking Dead. Z Nation es la hermana bastarda, cutre y sin complejos de la anterior; aquí los zombies corren y mucho, no hay grandes diálogos sobre lo que somos y la pérdida de humanidad y no se tarda una eternidad en que se desarrolle una trama. Aquí van directos a los hechos, a entretener machacando personal y zombies, a sobrevivir. No en vano está producida por The Asylum, esa productora de bajo presupuesto creadora de títulos tan emblemát... ejem... como Sharknado, por citar el más conocido y más reciente. Un mero entretenimiento para descargar adrenalina, pasárselo bien y de encefalograma absolutamente plano con el que rellenar un rato. Aunque absolutamente disfrutable.


Lo mejor es que todas ellas están compuestas de una primera temporada de tamaño medio o corto; desde los ocho episodios de Penny Dreadful a los diez de The Knick o los trece de las otras dos, lo que propicia que se vean en pequeñas minimaratones vespertinas o de fines de semana. Aunque las pueden ver en versión original (aquí para lo que ya saben), tanto Penny Dreadful como The Knick se pueden ver ya dobladas al español.Que las disfruten.


miércoles, 26 de noviembre de 2014

Lo que se avecina

Ya saben que me gusta ir dando noticias de lo que vendrá, o se supone que vendrá porque de los proyectos a que se plasmen hay un trecho muy grande amén de mucha pasta de por medio, en el mundillo seriéfilo o cinéfilo. Que tanto monta monta tanto. Noticias, cotilleos, rumores y demás siempre los ha habido y los habrá pero aquí lo que interesa es lo que atañe a la ciencia ficción. ¿O no?

Bueno, empecemos por el proyecto que está a punto de salir ya. El 16 de enero se estrena la adaptación de la película 12 monos, en su momento interpretada por Bruce Willis y Brad Pitt, y retomada por el canal Syfy para convertirla en una serie. La trama es la misma que en la película: sigue al viajero del tiempo Cole en su intento por evitar y eliminar una plaga mortal que aniquila a la raza humana. La película ya era de por sí claustrofóbica y un poco paranoica con toques desasosegantes y pesimistas, muy de la casa de Terry Gillian, su director, pero no se cómo lo habrán hecho para que la idea se prolongue hasta convertirla en una serie. Veremos que tal habrán hecho la traslación al formato televisivo. Por lo pronto, ya hay trailer para ella así que si quieren saber un poco más denle al play.



La otra novedad es otra adaptación cinematográfica al formato serie: la de Westworld, una película que en 1973 dirigió Michael Crichton basado en un guión suyo. Westworld es un parque de atracciones del futuro donde los humanos interactúan con robots tan parecidos a los humanos que apenas se diferencian de aquellos. Hasta que algo empieza a fallar en la programación... Es un proyecto en el que HBO ha tirado la casa por la ventana y que ha confirmado hace poco se estrenará a lo largo del año que viene. En la producción está J. J. Abrams (espero que esta vez no sea un gafe porque la racha que lleva últimamente es de traca) y Jonathan Nolan, el hermano del director Christopher Nolan. Y digo que ha tirado la casa por la ventana porque la lista de actores/actrices es impresionante: Anthony Hopkins, Evan Rachel Wood, James Marsden, Ed Harris, Thandie Newton, Miranda Otto, etc. Tiene toda la pinta para convertirse en una cita obligada para cualquier aficionado ya no solo de la ciencia ficción sino de las series para el 2015.


Por último, la tercera noticia y más reciente consiste en la adaptación de la saga Fundación de Isaac Asimov de manos del mismo Jonathan Nolan. La noticia saltó hace un par de semanas y apenas daba más datos así que supongo que será un proyecto que, si sale adelante, se estrenará como muy pronto para finales del año que viene. Y digo si se estrena porque la obra de Asimov pese a su relativa simplicidad es compleja de llevar a cabo ya que, al menos en el primer libro, se basa en pequeños relatos que van avanzando en el tiempo. La duda que asalta es si adaptarán toda la saga, lo que incluye no sólo las cinco novelas escritas por el propio Asimov sino todas las que tienen que ver con el ciclo de Trántor en las que aparece el mismo Hari Seldon, o se limitarán a la trilogía original; si será una miniserie o una serie con distintas temporadas y evolución de la historia, etc. 

Demasiadas incógnitas no sólo a nivel de argumento sino también de producción ya que sólo la ambientación requiere de un presupuesto relativamente elevado para la televisión. De hecho ya hubo un intento de llevarlo a la pequeña pantalla sobre 2010 bajo la batuta de Roland Emerich que, afortunadamente, no prosperó. 


Lo que sí parece es que hay un aumento del interés por la ciencia ficción en la televisión que contrasta con una falta de ideas, porque si observamos estos tres proyectos, que son los que más interés pueden despertar cara al año que viene, se trata de adaptaciones de trabajos previos en el cine o de libros ya consagrados. Sea como fuere, espero que al menos se lleven a cabo y palien este erial televisivo en el campo de la ciencia ficción. Y ahora una poca de música, por supuesto.
 


miércoles, 29 de octubre de 2014

Mars is on fire

Allá por la década de los 90 del pasado siglo, el escritor americano Kim Stanley Robinson publicó tres libros que se han convertido en un clásico del género de la ciencia ficción: Marte Rojo, Marte Verde y Marte Azul. Los tres han sido conocidos posteriormente como la Trilogía marciana y desde su aparición supusieron un gran impacto, considerados por algunos autores como las mejores novelas ambientadas en Marte. De hecho, la primera ganó el premio Nébula a la mejor novela del año y las otras dos el premio Hugo (considerados el Oscar en el género de la ciencia ficción) a la mejor novela en cada año que se publicaron, entre otros galardones.


Los tres libros se centran en la llegada del hombre a Marte y la progresiva terraformación del planeta. Esto que se cuenta así de sencillo en poco más de un línea es más complejo en los libros porque no se trata exclusivamente de llegar y cambiar. La primera expedición que se envía, compuesta por un grupo de cien científicos (de ahí que posteriormente se les denomine "Los Primeros Cien"), se dividen entre aquellos que desean conservar Marte tal cual está, respetando su esencia, y los que desean adaptarle al hombre, entre aquellos que desean crear un nuevo tipo de sociedad, liberado de los estados y las corporaciones, y aquellos que aspiran a una espiritualidad en consonancia con el planeta. Todo esto es quizás la parte más novedosa e interesante en el tratamiento del tema, las implicaciones políticas, económicas, sociales, etc., que se van debatiendo entre los miembros del grupo y los sentimientos e ideologías de muchos de los integrantes. 

Aunque en algunas partes, sobre todo del primer libro, la lectura puede ser dura y un poco árida por la constante descripción del planeta y lo que supone para cada uno de los grandes implicados, los tres libros forman un conjunto impresionante ya que se va narrando los pasos que se dan. Los libros abarcan un período de tiempo relativamente largo, casi doscientos años entre el inicio y el final, pero lo cierto es que se trata todo de manera tan natural y progresiva que no nos damos cuenta del largo tiempo transcurrido hasta el último libro.

¿Y todo esto a que viene? Bueno, pues aparte de darles a conocer esta trilogía maravillosa, se comenta, se rumorea, se dice, se cotillea que podría ser adaptada a la televisión. La información señala que Vince Gerardis, uno de los productores de Juego de Tronos, está interesado en llevarla a la pequeña pantalla. Si eso fuese así, y se hiciese con los medios oportunos, podría convertirse en una serie fantástica; una serie con principio y final ya predeterminado que narrase todas las imbricaciones y consecuencias de la colonización de Marte. Esperemos que se cumpla, aunque tarde un par de años. Para un poco más de información, que aún es escasa, pues aquí.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Destripando... Extant

Extant fue una de las apuestas seriéfilas para este verano pasado de la cadena CBS y que acabo de terminar, por lo que les dejo una pequeña crítica.


La historia gira en torno a Molly Woods, interpretada por Halle Berry, una astronauta que vuelve a casa después de una misión en solitario que ha durado trece meses. Sin embargo, la readaptación a la vida cotidiana le está costando un poco y muy pronto averigüa que se quedó embarazada mientras estuvo en el espacio. La pregunta es ¿estuvo sola? Esta es la premisa principal de la serie pero no es la única ya que desde el primer episodio podemos apreciar que existen numerosas ramificaciones, con intrigas en la sombra. Además, existe otra trama secundaria que trata sobre el trabajo del marido de Molly, que ha creado un niño androide para sustituir al hijo que no pueden tener y las consecuencias que ello puede tener en el futuro.


La serie está ambientada en un futuro indeterminado, aunque algo cercano, en el que los coches conducen solos, con pantallas tranlúcidas por todos lados, móviles transparentes y robots integrados en la vida cotidiana. En este sentido, el diseño de la ambientación está bastante logrado ya que nos envuelve en cómo podría ser el futuro a corto plazo (unos veinte o treinta años) de manera pausible y creíble, sin demasiadas estridencias tecnológicas. A lo largo de los episodios se hacen pequeñas referencias o concesiones a las implicaciones de la tecnología en los humanos: la inteligencia artificial, la evolución, la extinción de los más débiles (de hecho, juegan mucho en el logo con la palabra extinct). En esencia, una historia sobre la humanización de los robots y la posible rebelión de los mismos, algo que es una constante en el género de la ciencia ficción.


La serie es un vehículo para Halle Berry, protagonista absoluta de la serie, y que lo hace bastante bien en el papel de astronauta descentrada que busca respuestas. Junto a ella hay caras conocidas como Goran Visnjic (Urgencias), como el marido de Molly, Hiroyuki Sanada (que sale en Perdidos y Helix) o Pierce Gagnon (el niño de Looper) que hace de hijo androide de manera bastante inquietante y es de lo mejorcito de la serie. 


Seamos sinceros. Extant es una serie para pasar el rato, es entretenida aunque no creo que pase a la historia de la televisión. Tiene sus momentos de acción y de thriller incluso pero apuesta por un ritmo más pausado creando misterios y enigmas que se irán desvelando al final de la temporada pero sin atreverse a profundizar en los elementos esenciales, aquellos que quizás podrían haberla elevado sobre la media. Se le puede considerar un hijo híbrido de Inteligencia Artificial de Spielberg y Solaris aunque más palomitera y llevadera que aquellas. Es un digno entretenimiento para el verano, sin grandes pretensiones y que cumple bastante bien. Lo mejor es que, aunque sea la primera temporada, se puede ver casi como conclusiva ya que cierra los flecos dejando alguno abierto por si la serie continua. Que lo hará ya que ha sido renovada para una segunda temporada. Así que el próximo verano tendremos más aventuras para Halle Berry.

Aquí para lo que ya saben.


martes, 23 de septiembre de 2014

Estrenos comiqueros

Como todos los años, llega septiembre y comienza la nueva temporada de televisión. La mayoría de los estrenos y los regresos se producirán a lo largo de esta semana y las siguientes, llegando hasta octubre. Y, como siempre, hay novedades suculentas y otras que parecen destinadas al fracaso. Pero no hablemos de estas últimas y centrémonos en las más interesantes, que parece que este año están centradas en el mundo del cómic.

La primera es Gotham, una serie ambientada en la ciudad de Batman y en la que se nos cuentan los primeros años del comisario Gordon. Pero no solo eso, por sus episodios podremos ver los comienzos de los futuros villanos contra los que se enfrentará el Señor de la Noche (que también sale antes de serlo): el Pingüino, Catwoman, Enigma, etc. Promete una serie oscura, con ambientes sórdidos, con escenas de acción y muchos guiños a los fans del cómic de DC. Es una de las grandes apuestas de esta temporada y esperemos que cumpla las expectativas. Se estrenó anoche mismo así que ya pueden ponerse con ella.



La segunda es The Flash, un nuevo intento de adaptar este personaje al formato televisivo. ¿O es que ya no se acuerdan de la serie de los noventa? Han sacado la serie como si fuese un spin-off de Arrow, ya que el personaje aparecía en su segunda temporada a modo de presentación. El protagonista es Barry Allen un técnico forense que se ve afectado por un rayo durante un experimento en Central City, todo lo cual se pudo ver/intuir en la segunda temporada de Arrow. El problema es que ese experimento afectó a más gente, algunos de los cuales aprovechan esos "poderes" para hacer el mal. El episodio piloto hace tiempo que está por la red y se puede ver así que no hace falta que esperen al estreno para iniciarse en ella. Un guilty pleasure en toda regla.




Y como no hay dos sin tres, la última adaptación de un cómic es Constantine, que llega a la televisión de mano de la NBC. Basada en el cómic también de DC Hellblazer, se centra en las andanzas de John Constantine, un individuo con conocimientos ocultistas que luchará contra el mal para defender a la humanidad. Aún no se ha estrenado y ya ha tenido algún problemilla con la actriz principal lo que ha provocado ciertos cambios en el guión; veremos como se desarrolla y si consigue superar el bache. 



Como se puede apreciar, mucha adaptación comiquera en esta nueva temporada, que parece se ha convertido en la nueva fuente de inspiración de los guionistas televisivos. Pero, por supuesto, hay muchos más, como los estrenos de Red Band Society o The Mysteries of Laura, adaptaciones de las series patrias Pulseras rojas y Los misterios de Laura, todo un hito para la ficción nacional. O Gracepoint, remake americano de la británica Broadchurch, actualmente en emisión en nuestro país. Por no hablar de algún drama como The Affair o Madam Secretary. Y eso que sólo estamos comentando los estrenos; no hablemos ya del regreso de los clásicos como The Good Wife, The Walking Dead, Homeland o American Horror Story y otros no tan clásicos que volverán ya avanzado el año, como Helix o Sleepy Hollow, por citar algunos. Así que pónganse cómodos en el sillón y disfruten.


lunes, 15 de septiembre de 2014

High Moon

El género de la ciencia ficción se ha ido recuperando lentamente en los dos o tres últimos de su estado letárgico en la televisión. Después de una sequía casi extrema, han ido apareciendo algunas series que han llenado ese vacío doloroso para sus seguidores. Y si bien no estamos ante una situación idónea al menos parece que avanzamos en la recuperación. Siempre que no surjan problemas, dudas y otras cuestiones que se convierten  en auténticos obstáculos para el género.

Ese ha sido el caso de High Moon, un proyecto de Bryan Fuller (el mismo de Hannibal o Pushing Daisies) para la cadena Syfy. Después de haber dado luz a la realización de un episodio piloto, la cadena decidió que no estaba interesada y la canceló. Sin embargo, hoy se estrena en ese misma cadena como una tv movie, tras ser montada de nuevo. Parece que tras esta estrategia se halla un doble motivo: por un lado, recuperar parte de la inversión realizada, por escasa que ésta haya sido; por otro lado, enseñarla al público y comprobar si se han equivocado con su decisión de cancelación. Tal vez las críticas y la audiencia sean buenas y eso animaría a continuar con su producción. Algo similar sucedió con Battlestar Galactica, que se lanzó como miniserie de dos episodios y, ante su éxito, se transformó en una serie que duró cuatro temporadas. 

Bueno ¿y de qué va la serie? Pues se basa en una novela de finales de la década de los sesenta, "The lotus cave", ambientada en un futuro donde la luna está colonizada por distintos países que se dedican a explotar sus recursos. En un momento determinado descubren una nueva forma de vida que desata consecuencias caóticas. High Moon se estrena hoy en Syfy pero ya se pueden ver los primeros minutos por haberse colgado en la red. Puedes echarle un vistazo y si te gusta esperar unos días para lo que ya sabes y disfrutar de la película completa. Esperemos que tenga éxito y se decidan por una continuidad de la misma. 

jueves, 21 de agosto de 2014

Destripando... House of cards

Parece mentira que haya llegado a estas alturas del partido, cuando lleva dos temporadas emitidas ya, y no haya visto una de las series que más me ha gustado recientemente: House of cards.


House of cards se basa en una serie británica de igual nombre de comienzos de los noventa. En esta adaptación de Neftlix sigue los pasos del congresista Frank Underwood, jefe de disciplina de los demócratas en la Cámara de Representantes, lo que le otorga bastante poder. Junto a él se encuentra su esposa Claire, directora de una ONG ambiental. Ambos se tropiezan, o se encuentran podríamos decir, con Zoey Barnes, una reportera del The Washington Herald que quiere hacerse un hueco en el mundillo periodístico y con la que se crea un triángulo personal-profesional un poco especial.

Estos conforman el trío protagonista pero a su alrededor encontraremos congresistas, periodistas, asesores, secretarias y políticos ambiciosos, corruptos y ávidos de poder. Porque de eso trata la serie, de la ambición, la corrupción (no solo política sino también periodística), el ansia de conseguir el poder, sin importar quien o qué está en juego. Nos enseñan los tejemanejes políticos, esos que vemos a diario, otros que intuimos en el día a día y muchos que desconocemos; porque la serie, al menos a mí, me deja con un sabor agridulce coonstante. Por un lado, me encantan todos esos tejemanejes, como se apuñalan y se mienten unos a otros para obtener lo que quieren pero, por otro lado, pienso que la realidad siempre supera a la ficción y me amarga que esto sea solamente una aproximación a la auténtica realidad.


Lo mejor de la serie son las interpretaciones, empezando por un Kevin Spacey fantástico en la piel del ambicioso y sin escrúpulos congresista que, en ocasiones, rompe la cuarta pared y se dirige al espectador, para mostrarle la verdad de las cosas. Por no hablar de Robin Wright y Kate Mara, que hacen de esposa y periodista, y que descubren que para conseguir lo que quieren deberán vender su alma al diablo. Porque en esta historia no hay buenos ni malos, ni blanco ni negro, todos forman parte del juego, lo saben y acabarán participando en él para obtener lo que desean. Del resto del elenco de la serie me quedo con el jefe de personal y mano derecha (e izquierda) de Underwood, un sobrio Michael Kelly, y Corey Stoll como el congresista Peter Russo, que será la marioneta política de Frank Underwood.

Aunque existen dos temporadas ya, y una tercera anunciada para el año que viene, sólo he visto la primera y comenzado la segunda, así que me quedan cosas por ver aún. Eso sí, la recomiendo absolutamente si te gusta el drama, el juego de la política, los chanchulleos, la ambición y todo lo que se cuece en las altas esferas de la política y sus alrededores.


jueves, 7 de agosto de 2014

Destripando... Sleepy Hollow

Hace quince años, Tim Burton estrenó Sleepy Hollow, una versión bastante libre del relato homónimo de Washington Irving. Basándose en aquel, Burton introducía una serie de cambios como elementos mágicos y dándole un toque gótico con su dosis de venganza y asesinatos que ayudó a crear una atmósfera tenebrosa.


El año pasado, la Fox estrenaba una nueva adaptación del mismo relato Sleepy Hollow en formato serie compuesto por trece episodios. Aunque basada en el relato de Irving, del que toma el nombre y los protagonistas principales (Ichabod Crane y el Jinete sin Cabeza), lo cierto es que la serie se basa más en la adaptación burtoniana, de la que absorbe toda la parte sobrenatural, la ambientación gótica, la naturaleza y hasta, en parte, la ambientación histórica.


La serie comienza cuando Ichabod Crane muere en la Guerra de Independencia americana luchando contra un soldado alemán al que decapita. Se despierta en la época moderna en Sleepy Hollow al tiempo que el Jinete sin Cabeza, el cual es convocado por alguien desconocido, ya que el destino de ambos está estrechamente unido. Crane conoce a la teniente Abbie Mills que empieza a investigar las muertes que va dejando el Jinete y, tras unos comienzos titubeantes, se une a ella para luchar contra el mal.

Porque la serie, en realidad, va de eso, de la lucha entre el bien y el mal. Los guionistas han tomado elementos históricos (la Guerra de Independencia de Estados Unidos, personajes relevantes como George Washington), elementos sobrenaturales (brujas, hechiceros, demonios, artefactos mágicos), religión, unas gotitas de ambientación gótica, mucho bosque tenebroso y algo de romanticismo para meterlo en la termomix y sacar un procedimental serielizado en el que la base de la trama es impedir que se desencadene el Apocalipsis, ya que el Jinete sin Cabeza es uno de los cuatro jinetes. Lo bueno es que la serie abraza toda esta aparente locura y se compromete de lleno con ella, tomándose a sí misma poco en serio y con la única pretensión de entretener.


A pesar de lo que pueda parecer, la serie es bastante entretenida, desde mi punto de vista, y siempre que hagas un ejercicio de suspensión de incredulidad, como hacemos con otras muchas series. Hay una estupenda química entre los protagonistas, Ichabod Crane y la teniente Abbie Mills, cuya relación pasa de la necesidad y el escepticismo a la lucha conjunta y el apoyo mutuo. Otro aspecto que me ha gustado es la apariencia formal que le han dado; muchas escenas, sobre todo los flashbacks del pasado, parecen sacadas de un sueño a lo que contribuye el uso de colores fríos y la distorsión en las imágenes. Además, toda la temporada está condensada en sólo trece episodios, lo que permite ir más directo al grano y que no haya tanto episodio de relleno; es verdad que alguno pueda parecerlo pero todo lo que acontece, por pequeño que sea, tiene su porqué en la historia. Y eso lo podemos vislumbrar en el estupendo episodio final donde todo se relaciona y queda entrelazado dejándonos con un cliffhanger de los que te enganchan con ganas de más. 

En conclusión, es una serie bastante entretenida que sólo tiene esa pretensión; no busquemos drama ni reflexiones sesudas. Dosis de suspense y terror suave (no olvidemos que estamos en una serie de una cadena generalista), adobado con misterios y elementos sobrenaturales. Lo ideal para relajarse en verano y disfrutarla sin agobios.