sábado, 10 de noviembre de 2012
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Alphas: los X-Men televisivos
Ahora que ha finalizado la segunda temporada de Alphas voy a comentar algo de ella.
¿De qué va la serie? Pues todo comienza con un doctor, el neuropsicólogo Lee Rosen, que lidera a un grupo de personas con habilidades sobrehumanas, denominadas "Alphas", en la búsqueda de personas similares a lo largo del país trabajando en secreto para el Departamento de Defensa de Estados Unidos. ¿A que les suena sospechosamente a X-Men? Pues es algo así, una variante de personas con habilidades lideradas por alguien que se dedican a localizar otros como ellos y, mientras tanto, se ven involucrados en tramas más complejas. El grupo está compuesto por Bill, un ex-agente del FBI con la capacidad de activar su sistema endocrino y darle más fuerza y resistencia; Gary, un joven autista que puede relacionarse socialmente a cierto nivel con tecnopatía pudiendo ver y captar las señales de comunicación y tratar con ellas de manera bastante rápida; Nina que tiene la habilidad de inducir a la gente a hacer algo que les pida verbalmente y con el contacto visual; Rachel, que puede aumentar alguno de sus cinco sentidos de manera extrema a costa de los otros; y Cameron que se incorpora al inicio de la serie con hipercinesia lo que permite a su cerebro procesar el movimiento a una mayor velocidad que a otros permitiéndole una mayor precisión en el lanzamiento y predicción de movimientos.
Alphas comenzó en 2011 como una serie de verano, de esas que comienzan en junio o julio para rellenar el espacio veraniego que, antigüamente, se consideraba de escasa relavancia entre las distintas temporadas televisivas que iban desde septiembre/octubre hasta abril/mayo. Y digo antiguamente porque en los dos dos o tres últimos años las series veraniegas se están convirtiendo en una auténtica sorpresa, series sin grandes pretensiones salvo la de entretener y hacerte disfrutar del verano. Series como Alphas, Hell on wheels, True blood, Warehouse 13, Falling skies...
Y aquí es donde aparece Alphas. Su primera temporada, de sólo once episodios, parecía que se iba a convertir en el típico procedimental ciencia ficción-policíaco en la localización de otros individuos con habilidades extraordinarias pero mediada la temporada viró hacia una trama más compleja en la que una supuesta organización terrorista estaba empleando alphas para cometer delitos. La primera temporada concluía de manera sorprendente y podríamos decir que había cumplido su misión de entretenimiento. Entonces llegó la segunda temporada y todo ha cambiado. La serie se ha vuelto más oscura, más transcendente, más dura; no quiero decir que se haya vuelto en una serie seria y aburrida, todo lo contrario, sigue entreteniendo cada vez más pero ha crecido, es más madura y los personajes, sin llegar a profundidades filosóficas, han adquirido más matices mostrando, por ejemplo, las contrapartidas de contar con estas habilidades.
Sin llegar a tener unos efectos especiales abrumadores, lo mejor de Alphas son las tramas, la ambientación (con profusión de escenas en exteriores) y un tratamiento adulto de los espectadores, intentando crear una explicación coherente de los poderes (al menos dentro del mundo de la serie). Eso ha propiciado que haya crecido en estos dos años y mejorado bastante; de hecho, la segunda temporada consta de trece episodios, dos más que en la primera, lo que demuestra que la cadena Syfy confía en ella y parece que habrá tercera temporada.
No voy a contar más de las tramas que se desarrollan en las dos temporadas por si alguien está interesado/a en verla. Sólo puedo decir que si te gusta la ciencia ficción, los personajes con habilidades extraordinarias, X-Men y demás, esta es tu serie y que, además, va mejorando según avanza la historia. Si están interesados aquí para lo que ya saben: temporada 1 y temporada 2.
domingo, 4 de noviembre de 2012
sábado, 3 de noviembre de 2012
jueves, 1 de noviembre de 2012
miércoles, 31 de octubre de 2012
Bond is back!!
Hoy se estrena la última película de James Bond, la saga más longeva del cine que recientemente ha cumplido cincuenta años de espionaje, aventuras, acción, gadgets, villanos y demás parafernalia del agente secreto más famoso. Tal vez no lo haya comentado nunca, lo siento, el alzheimer galopante es lo que tiene, pero soy un fan declarado de las películas bondianas, no hasta el extremo de tenerlas todas en dvd (algunas sí) ni conocerme los diálogos (como sí puede suceder en otras sagas galácticas) pero sí para haberlas visto todas y acudir religiosamente a verlas en pantalla grande desde Octopussy allá por el añooo ... ese mismo. Así que qué mejor momento que este para hacer una pequeña revisitación de la saga y su música.
Sean Connery. El primer James Bond y, para muchos, el único e inimitable en este papel que le dio a conocer en el cine y del que acabaría tan harto que, después de cinco películas (007 contra el Dr. No, Desde Rusia con amor, Goldfinger, Thunderball, Sólo se vive dos veces) dijo basta. Claro que, como suele decirse, todo tiene un precio y volvería en dos películas más: Diamantes para la eternidad y Nunca digas nunca jamás (título irónico que juega con su negativa a volver). De todas ellas me quedo con dos: Goldfinger y Sólo se vive dos veces, para mí las mejores del período de Connery. Fue una etapa en la que el personaje nació, creció y se hizo popular hasta extremos insospechados, de manera que cuando Connery se negó a continuar creó un problema a los productores en buscar a un sustituto. Y lo mismo sucedió con las características de las películas, como las intros antes de los títulos de crédito, las canciones, los gadgets, etc. Hablando de canciones, ahí va mi favorita de este período y mira que me encantan las de Shirley Bassey.
George Lazenby fue el sustituto de Connery. Australiano, sin experiencia en el cine sólo interpretó a Bond en una película 007 al Servicio Secreto de Su Majestad. A pesar de los palos que le llovieron por sus escasas dotes actorales (que poco se acordaba la gente de Connery en sus comienzos) hay que reconocer que la película es de las mejores de la saga. Si tuviese que elegir un top five ésta se hallaría incluida. Romance, un villano perfecto interpretado por Telly Savalas, persecuciones en la nieve y un epílogo que te dejaba con los pelos como escarpias. Absolutamente recomendable. Y encima la canción la interpretaba Louis Armstrong, que más se puede pedir, aunque como novedad ésta no salía en los títulos de crédito iniciales.
Roger Moore, el tercero en aparecer por la saga, a la que llegó por su fama en la serie El Santo. Le dio un toque más divertido, irónico y quitándole seriedad al personaje, lo cual puede gustar o no. Es el que más ha durado en la saga (al menos de manera oficial) ya que protagonizo siete películas a lo largo de doce años (Vive y deja morir, El hombre de la pistola de oro, La espía que me amó, Moonraker, Sólo para sus ojos, Octopussy y Panorama para matar). En las últimas ya se le notaba un poco mayor para el personaje y, a pesar de sus reticencias, continuó por la presión de los productores, tal vez porque querían evitar un nuevo caso Lazenby. De todas ellas me quedo con dos, Vive y deja morir y La espía que me amó, quizás las más serias y conseguidas de esta etapa, por lo que la canción elegida es de una de ellas.
Timothy Dalton fue la nueva cara elegida a mediados de los ochenta. Con él se pretendía rejuvenecer y vigorizar la serie, darle un toque más actual al mover el personaje en un ambiente en el que la Guerra Fría se halla en pleno final. Dalton le dio un toque más realista, frío y agresivo a Bond, para muchos es el prototipo del personaje descrito en las novelas de Ian Fleming, el que más se acerca a él. Lamentablemente, el parón que sufrió la serie a comienzos de los noventa por batallas legales provocó que sólo interpretase al personaje en dos ocasiones: Alta tensión y Licencia para matar. De ellas me quedo con la primera en la que ya se aprecian detalles que aparecerán posteriormente: militares corruptos, el mundo de la droga...
Pierce Brosnan fue el quinto actor en ponerse la piel de James Bond. Insolente, altivo, con frases (aún más) ingeniosas y contundentes, fue el encargado de meter al agente prácticamente en las nuevas tecnologías y en el siglo XXI. Aunque se le ofreció el papel en los años ochenta no lo aceptaría hasta después del parón de seis años que sufrió la saga en los noventa. Cuatro películas (Goldeneye, El mañana nunca muere, El mundo no es suficiente, Muere otro día) en siete años colocaron a la franquicia en unos niveles de éxito económico que le auguraban un futuro largo y provechoso. De la era Brosnan me quedo con Goldeneye y El mundo no es suficiente, tanto por la temática (excomunistas, agentes dobles, petróleo y venganza) como la interpretación de Brosnan, los villanos, etc, son quizás las más completas. Aunque las canciones (salvo el horror de Madonna para la cuarta) están muy bien, voy a elegir la de Goldeneye que interpretó mi adorada Tina Turner.
Y llegamos al último, y actual, James Bond: Daniel Craig. Un Bond más rudo, agresivo, primitivo casi, llevado por las emociones, por las ansias de venganza (sobre todo en su segunda película). Su aparición se puede considerar casi un reboot de la saga ya que muestra, de manera rápida eso sí, sus inicios y cómo consigue ser un agente doble cero. Como siempre, escenas espectaculares de acción, persecuciones, más violencia, todo ello en un mundo ya totalmente tecnológico y mediático. Me encanta la relación que tiene 007 con M., interpretada por la fantástica Judi Dench desde mediados de los noventa con Brosnan. Hasta la fecha lleva tres películas incluyendo la que se estrena hoy: Casino Royale, Quantum of Solace y Skyfall. Dado que no he visto la última, mobviamente, prefiero la primera, la que inició este período por varios motivos: los comienzos de Bond, su relación con M., las escenas de acción y persecución están genialmente rodadas (la de África o la del aeropuerto son un estupendo ejemplo), la trama, las escenas del Casino (algo que echaba mucho en falta desde hace bastante tiempo), etc. Aunque me gusta la canción de Adele para Skyfall, seremos coherentes y pongo la primera, porque me gusta mucho al igual que la intro.
lunes, 29 de octubre de 2012
Qué es la ciencia ficción
La gran mayoría de la gente continúa asociando la ciencia ficción a naves, batallas espaciales, alienígenas y demás similitudes y que se halla circunscrito a un grupo reducido de frikis, a veces aislados del mundo exterior y con dificultades para relacionarse con el resto de la sociedad. Por eso me encantó la entrevista que ayer domingo publicó El País con Ursula K. Le Guin.
Le Guin es una de las grandes escritoras de ciencia ficción y novela fantástica que aún viven. En la entrevista se hace un recorrido no sólo por su obra sino que hablan de la ciencia ficción y de otros autores. Y del sexo, y del feminismo, y de la ecología, y de muchos temas más que ha tratado a lo largo de su carrera. Temas que hoy pueden parecer habituales y normales pero que eran una bomba cuando se publicaban allá por los años sesenta y setenta del siglo pasado. Frases cortas y contundentes, rotundas. Me quedo con una respuesta que da en un momento determinado cuando el entrevistador habla sobre una novela de George R.R. Martin:
"La ciencia ficción no es algo menor. Y no es solo, ni especialmente, la Enterprise, Star wars
o las tropas del espacio. Significa experimentar con la imaginación,
responder preguntas que no tienen respuesta. Implica cosas muy
profundas, que cada viaje es irreversible…".
Adoro esta mujer. Así que les animo a que se lean la entrevista, es un placer.
domingo, 28 de octubre de 2012
sábado, 27 de octubre de 2012
martes, 23 de octubre de 2012
Ciclos
En general no soy/somos realmente conscientes que nuestra vida se va desarrollando mediante ciclos. Digo soy porque uno, que ya de por sí va por esta vida con su despiste habitual, sólo se para a pensar en estas cosas un poco a posteriori, cuando te das cuenta de las etapas que vas cumpliendo a medida que pasan los años. Ciclos más largos, otros más cortos, unos de carácter laboral, otros sentimentales, familiares... Vamos, que cada uno puede estructurar su trayectoria vital en función de estos momentos.
Se puede decir que hace un año finalizó un ciclo para mí, más en el terreno personal que laboral, los cuales no necesariamente tienen que coincidir. Desde entonces estaba en una especie de interregno, de pausa, entre ciclos. Lo novedoso es que era perfectamente consciente de ello aunque lo achacaba más al hecho de que hacía meses que sabía que quería mudarme y cambiar de casa que a otra cosa que pudiese surgir en otros aspectos. Y entonces llegó él. Y las ganas de mudarme se incrementaron exponencialmente. Y todo se ha revolucionado de tal manera que ni siquiera he podido permitirme el lujo de la depresión postvacacional porque la vorágine del cambio de casa se lo ha comido todo. De una cosa estoy seguro: mi vida está empezando un nuevo ciclo con todas las de la ley. Nueva casa, nueva relación, objetivos en el horizonte...
Y perdonen que sólo hable de mí y mis circunstancias pero tengo el resto de las rutinas un poco abandonada. El cine, las series, los libros, están ahí pero entre las vacaciones y la mudanza no les he prestado demasiada atención. En cuanto me instale...
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