jueves, 5 de junio de 2014

Post-fiesta

Ya acabó todo. Ayer por la tarde tuve mi última y generosa ración de exámenes para el B1 con la que acabar este curso académico. Como siempre en estos casos, y es algo que nunca he podido eliminar del todo, iba con nervios. Mis inseguridades y yo. Yo y mis inseguridades. Sobre todo con los idiomas y la vergüenza. En fin. Tres horas y pico de exámenes después seguía con las mismas dudas y charlar con los compañeros en los breves descansos entre ejercicio y ejercicio no hacían sino incrementarlas. Al menos en el último pude salir pitando hacia casa y no me entretuve en esperar a que salieran para que esas dudas creciesen un poco más. 

La tensión de los dos días (el martes tuve el primer examen, el oral), los nervios y la pérdida de costumbre de tantas horas haciendo exámenes ha provocado que hoy me haya levantado como si JuanCar se hubiese ido de cacería y hubiesen apilado todos los elefantes y rinocerontes encima mía. Aparte que la migraña lleva desde ayer con amago de querer salir y unirse a la fiesta. De madrugada tuve que levantarme a doparme un poco y aquí ando, somnoliento y con la ligera sensacion migrañosa. Sin embargo, me siento feliz; he aprobado el curso con buena nota y creo que he cumplido con el objetivo que me había puesto. Así que ahora toca disfrutar del descanso veraniego y luego... luego ya veremos.