martes, 20 de enero de 2015

Los Oscar musicales

Como habrán sabido ya a estas alturas, el jueves de la semana pasada se dieron a conocer las nominaciones a los Oscar de este año. El panorama está bastante repartido con dos favoritas en cuanto a número de nominaciones: Birdman y El Gran Hotel Budapest, seguidas por The imitation game (con ocho) y American sniper y Boyhood (con seis cada una). No obstante, me da que los premios estarán muy diversificados y dudo que alguna llegue a superar los cinco premios acumulados, venciendo así por goleada.

Pero ya saben que lo que a mí me interesa mayormente es la vertiente musical. Este año ha sido bastante pobre en cuanto a música para el cine; apenas ha habido destellos de auténtica calidad, de esas que pasarán a la historia y volverás a escuchar constantemente. In my opinion, que dirían en The good wife. Porque, claro, todo esto es fundamentalmente cuestión de gustos aunque, en algunas ocasiones, la mayoría se ponga de acuerdo sobre tal o cual composición. Pero, bueno, yo he venido aquí a hablar de las nominaciones así que empecemos.

The Grand Budapest Hotel es la primera nominación de este año para Alexander Desplat, un compositor francés polivalente que tanto le da a una película pequeña e intimista como Philomena como a una superproducción estilo Godzilla. Lleva unas cuantas nominaciones a cuesta y cero premios por lo que la pregunta del millón es ¿será este su año? Dos nominaciones al mismo tiempo suele ser un handicap, sobre todo porque los votos se suelen dividir y acabas quedando superando por un tercero en discordia. Esta es una composición variopinta donde combina temas musicales de clara inspiración centroeuropea con música cuasifolk, a ratos divertida a ratos grandilocuente pero siempre con un sustrato de ironía.



The imitation game es la segunda nominación de Alexander Desplat. A diferencia de la anterior, se trata de una composición más clásica, llena de melodías donde destaca el tema principal y que es muy del estilo de Desplat y en el que se mueve más cómodo. Hay partes más minimalistas y tranquilas y otras con un aire de frenesí obsesivo que recuerda a Philip Glass. Es la más "clásica" de las dos de Desplat y la que podría llevarse el Oscar, teniendo en cuenta los gustos de Hollywood.



Interstellar supone la décima nominación para Hans Zimmer, que ya lo ganó por El Rey León. Es una música que pretende ir más allá, no intenta ser agradable al oído aunque en muchos momentos lo sea sino que busca imbuir y meter al espectador en la película, en la acción. De ahí la alternancia de momentos narrativos y reiterativos con otros meramente lineales que refleja la soledad y distancia de los protagonistas. Por el intento de avanzar, de arriesgarse y de conseguir lo que se pretende debería llevarse el Oscar, aunque tiene dos competidores duros: The theory of everything y Desplat.



La música compuesta para Mr. Turner es la primera nominación de Gary Yershon. Es una banda sonora bastante austera, muy sobria y un poco árida (por no decir bastante) para escucharla fuera de la película. Como no he visto aún esta película no se hasta qué punto se compenetra y sirve los intereses de la misma; supongo que la nominación debería ser indicativo de que ha hecho un buen trabajo. Me recuerda por momentos a Wender, Glass y algún otro verso suelto en el mundo de la música para el cine. Posibilidades escasas para llevarse el premio, creo que la nominación ya supone suficiente recompensa.



The theory of everything supone también la primera nominación para Jóhann Jóhannsson. Es una composición que cuenta con un bello tema principal y diversos temas que van recorriendo la banda sonora; es una banda sonora amable, melódica y evocadora del pasado. Es el contrapunto de la anterior, fácil de escuchar, vistosa pero no arriesga nada y una vez escuchada no deja una impronta duradera, un tema que se imponga a los demás y permanezca en la memoria. Ganó el Globo de Oro y tiene altas posibilidades de llevarse el Oscar, si Desplat y Zimmer le dejan claro.



La solución el próximo 22 de febrero.