jueves, 9 de agosto de 2012

Destripando... Prometheus


 Prometheus es la última película de Ridley Scott que se estrenó la semana pasada. Una pareja de arqueólogos descubre una conexión entre varias civilizaciones antiguas, una dibujo de estrellas que parece una invitación y que podría aportar información sobre el origen de la humanidad. Acto seguido, nos trasladamos un par de años en el futuro y nos encontramos con una expedición al planeta descrito donde se encontrarán con lo que ellos pensaban. Y con algo más, por supuesto.

Prometheus es una película con el corazón partido. Como película de ciencia ficción tiene un nivel bueno, casi se puede decir que por encima de la media de lo que se hace últimamente, entretiene, tiene una historia aceptable en la que, al igual que en la última de Batman, puedes asumir los agujeros de guión, etc. Ahora bien, dado que se presenta (aunque lo nieguen sistemáticamente y lo quieran disfrazar de otra manera) como una precuela de Alien, el octavo pasajero y sus secuelas, es inevitable realizar las comparaciones y, en ese sentido, pierde por mucho. Dicho esto, hay que aclarar que Alien era una película de terror en el espacio mientras que Prometheus es más una película de ciencia ficción con mínimos toques de suspense o terror, por lo que el acercamiento a ambas debería ser distinto. La cuestión es que ni los mismos guionistas tienen claro hacia qué lado quieren decantarse: la ciencia ficción pura y dura o el suspense y terror. Y al final tenemos un extraño híbrido con alguna escena impactante pero que tampoco es nada que sorprenda ya en exceso a estas alturas.

El problema de Prometheus es que empieza bien. Tiene una primera hora bastante aceptable, donde se presenta la historia, nos encontramos con los personajes en la nave y llegan el planeta. Pero una vez que empieza la acción, por decirlo de alguna manera, la cosa se sale de las manos. Salvo el cuarteto protagonista (los dos arqueólogos interpretados por Noomi Rapace y Logan Marshall-Greene, Charlize Theron y Michael Fassbender), y aún con reservas sobre éstos, el resto de los personajes aparecen totalmente desdibujados, planos hasta parecer invisibles, sin motivaciones aparentes y que me recuerdan a los típicos de películas de terror que sabes son carne de cañón y morirán a las primeras de cambio. Puedo entender la actitud del personaje de Charlize Theron (visible prácticamente al final de la película) e incluso la de la arqueóloga Shaw (Noomi Rapace) que se debate entre su religiosidad y la curiosidad científica pero el resto es un absoluto misterio.


Creo que han intentado explicarlo todo, porqué van, de donde viene todo, cómo sucedió todo, y se han liado demasiado. Y hechos más simples que deberían aparecer o contar en la película no lo hacen. Así que me temo que o han metido la tijera y han cortado escenas o bien hay enormes agujeros de guión. Y casi aseguro que, probablemente, han ocurrido las dos cosas porque si no es que no hay otra explicación a muchas preguntas. ¡¡SPOILERS A CONTINUACION!! (para leerlo a tu cuenta y riesgo selecciona con el ratón) Preguntas sin respuesta: ¿Por qué infecta David a Charlie? ¿Cual es su motivación? ¿La curiosidad? ¿Por qué nadie persigue al personaje de Noomi Rapace en su impactante escena de la operación cuando ella huye? ¿Cómo sabe David que los ingenieros quieren destruir la Tierra? ¿Cómo es posible que los pilotos decidan aceptar el suicidio así sin más? y así algunas más. FIN SPOILERS.

En el resto de las cuestiones, la verdad es que no se puede poner ninguna pega. Tanto el diseño de producción como los efectos especiales, el vestuario y demás es simplemente fantástico. Aquí es donde se nota que Scott es un maestro, creando imágenes perfectas como la llegada de la nave al planeta, la primera entrada a la cúpula, etc. Pero como siempre digo, un envoltorio de lujo no puede disfrazar un mal caramelo y en parte es lo que ha sucedido aquí. La película en sí no es mala pero viniendo de quien viene se le puede, y debe, pedir más. No se si aguantará un segundo visionado o si solo serviría para agudizar aún más los defectos; pero cuando salga en dvd le volveré a echar un vistazo, por reafirmarme o no.



En cuanto a la música, Marc Streitenfeld ha compuesta una banda sonora con dos ambientes distintos: por un lado, el tenso, el de los momentos oscuros, heredero casi de la que compuso Goldsmith para el primer Alien; por otro lado, una música plácida, que sirve para describir el trabajo de los ingenieros y que contrasta mucho con el anterior, acentúando la diferencia entre ambas situaciones. Aparte de la inclusión de algún pequeño homenaje al tema de Alien compuesto por Goldsmith. Me ha gustado bastante aunque sea un poco árida de escuchar fuera de la película.




No hay comentarios: