jueves, 23 de abril de 2015

Mujeres y la música en el cine (II)

En la entrada anterior comentaba algunos apuntes sobre las que considero fueron las pioneras entre las mujeres que compusieron música en el cine, sobre todo por su regularidad en el trabajo y participar activamernte tanto para la gran pantalla como en televisión.

La situación de marginalidad y excepcionalidad comenzó a cambiar tímidamente en la transición de las décadas de los setenta a los ochenta del pasado siglo. Fue en ese momento cuando empezaron a trabajar la mayoría de las mujeres que trato en esta entrada. Y aunque siempre parezca que se trata de asunto eminentemente anglocéntrico, lo cierto es que hay mujeres compositoras fuera del entorno anglosajón. Una de ellas es la griega Eleni Karaindrou, asociada principalmente a las películas del director heleno Theo Angelopoulos. Activa desde la década de los setenta, es una compositora que se ha dedicado a recuperar la herencia musical helena y aunque ha trabajado fundamentalmente con directores griegos también lo ha hecho con directores franceses y alemanes, como François Gérard o Margarethe von Trotta. Su estilo suele ser más reposado y tranquilo, más acorde al intimismo de las películas europeas, con un predominio de las cuerdas y del piano, buscando reflejar los sentimientos de los protagonistas. Junto a su labor en el cine, ha compuesto la música de documentales y algunas películas para televisión.



Precisamente a finales de los setenta comenzó a trabajar Shirley Walker, una de las grandes compositoras de las últimas décadas. Empezó como instrumentista y arreglista en películas como Apocalipsis Now o El corcel negro y durante la década de los ochenta combinó trabajos como arreglista y directora de orquesta de diferentes bandas sonoras (Hijos de un dios menor, Acusados, Batman, Black rain) con la televisión para la cual compuso música en series como Lou Grant, Falcon Crest, Cagney y Lacey y Playa de China



A principios de los noventa dio el gran salto al cine al componer la banda sonora para Memorias de un hombre invisible, a la que seguirían 2013: escape from L.A., Willard y la saga de Destino final entre otros trabajos en los que se incluyen varias películas para televisión y documentales. Sin embargo, Shirley Walker es archiconocida por poner música al universo del Caballero Oscuro en sus diversas series animadas de los noventa. Comenzó con la película Batman: The mask of the phantom, uno de sus mejores trabajos y que no tiene nada que envidiar (más bien al contrario) a la música compuesta por Danny Elfman o Hans Zimmer, a la que seguiría la serie Batman, The new Batman adventures y Batman del futuro. Junto a estas, compuso música para otras series como The Flash, Viper, Space: guerra estelar, Superman o Spawn. Su muerte prematura hace ya casi nueve años nos privó de seguir contando con esta compositora, que seguro habría dado grandes momentos.




Otro nombre propio entre las mujeres compositoras es el de Rachel Portman. Esta inglesa es, quizás, la más conocida de todas ellas por dos motivos fundamentales: por un lado, por su numeroso y diverso trabajo que abarca desde la década de los ochenta y que se mantiene en la actualidad y, por otro lado, por ser la primera mujer en ganar un Oscar en el apartado de Mejor Banda Sonora por la música que compuso para Emma


Al igual que casi todas ellas, Portman se forjó durante la década de los ochenta en el mundo de las series y películas para televisión, principalmente británicas, un campo que le preparó para dar el salto a la gran pantalla y a Hollywood a comienzos de los noventa. Es entonces cuando firma, para mí, algunas de sus mejores obras como El club de la buena estrella, Solo tú, Sirenas y Emma, por la cual ganó el Oscar en 1996. Tiene un estilo personal en el que abundan las melodías agradables y elegantes, destinadas a ambientar la escena y que se acoplan perfectamente a las películas. Salvo algunas excepciones, consolidó este estilo en los siguientes años en películas como Las normas de la casa de la sidra o Chocolat, quizás su trabajo más popular y conocido, y que le valieron sendas nominaciones a los Oscar en 1999 y 2000.



Desde entonces ha mantenido su sello personal, manteniendo un nivel constante y siendo una garantía de elegancia y calidad con pequeñas joyas como Oliver Twist, La duquesa o Bel Ami. Sin duda, una de las más relevantes en este mundillo musical y que le ha valido ser nombrada Oficial de la Orden del Imperio Británico.



Por último, pero no menos importante, debemos hablar de Anne Dudley. Igualmente británica como Portman, Anne Dudley comenzó en el mundo de la música formando parte del grupo Art of noise y ha sido arreglista, productora y coescritora de canciones de numerosos grupos y cantantes como Tom Jones, Elton John, George Michael, Robbie Williams, Tina Tirner y un largo etcétera.



En el mundo del cine entró a finales de la década de los ochenta con pequeñas producciones pero no sería hasta comienzos de los noventa cuando entró en películas más serias como Juego de lágrimas. Estuvo unos años combinando su trabajo en el cine con el de las series de televisión como Jeeves y Wooster, Kavanagh QC o Crime traveller. Saltó a la fama al ser la segunda mujer en ganar un Oscar en 1997 por la música que compuso para The Full Monty, sorprendentemente porque muchos pensaban y piensan unicamente en las canciones que salen en ella cuando también hay un score propiamente dicho; y porque ese año se batía con pesos pesados como James Newton Howard, Hans Zimmer y Danny Elfman. 




Este Oscar le abrió las puertas de Hollywood y le permitió componer la música de películas como American History X, Fuera de control o Monkeybone y series como El décimo reino. Sin embargo, ha mantenido una carrera un tanto irregular combinando algunas películas menores como Diablo, El libro negro o Tristán+Isolda con las series de televisión, entorno donde se ha refugiado en los últimos años con trabajos como Trial & Retribution, Breathless y Poldark, todas ellas inglesas. Probablemente debido a su actividad más continuada como productora y arreglista de canciones.




Continuará...