martes, 1 de julio de 2008

De óperas

Si tú, querido lector, has estado leyendo este blog más de una ocasión, te habrás dado cuenta de que la música es algo que me encanta. Siempre me ha gustado, desde pequeñito, oir música y cantar, a pesar de mi oído deficiente y mi canto, casi graznido, aún más nulo. Uno de mis grandes arrepentimientos es la de no saber tocar un instrumento, aunque bueno, aún podemos estar a tiempo.

Un género que me gusta especialmente es la ópera, aún reconociendo que mis conocimientos son más básicos que el mecanismo de un chupachups. Conozco algunas cosillas, algunos cantantes, directores de orquesta, he oído unas cuantas y he asistido a otras tantas, pero no me considero un entendido sino más bien un simple aficionado. Claro que en este mundo, donde este tipo de música y de información es seguido por un número de personas más bien escaso, pues claro cualquier cosa que sepas parece que te hace un erudito. Y nada más lejos de la realidad.


La suerte que he tenido es que he podido asistir a las que me gustan y a otras por curiosidad, aunque no siempre a todas las que me hubiese gustado. Mi actual compañera de curro (a la que conozco hace varios años) cantaba en el coro del festival de ópera de esta ciudad y durante un par de años me pasaba entradas para asistir a los ensayos generales, que era como si vieses la función tal cual. Lástima que haya dejado el coro, era genial ir a la ópera sin pagar un durillo.

Entre todas las óperas que existen, y mira que hay muchas, pues tengo algunas favoritas, sobre todo los que son auténticos dramones. Por ejemplo, Madama Butterfly de Puccini, la típica historia de jovencita inocente seducida por marinero estadounidense con el que se casa, se queda embarazada y, tras conocer que su amor se ha casado con una americana, se suicida (uppss, menudo pedazo de spoiler acabo de contar). Como veis la historia no tiene nada de espectacular, es más resulta increíble que la protagonista tenga ¡¡15!! años, ¿eso no es pederastia o hay sexo consentido? En fin, ¿se imaginan a la Caballé haciendo de jovencita inocente de 15 años? Pues sí, con la música de Puccini todo es posible y creíble. Y si no me crees escucha este pasaje del primer acto, anda, que es cuando aparece nuestra protagonista, subiendo una colina hasta la casa, de ahí que durante la mayor parte sólo se oiga su voz hasta que al final aparece en escena.


Bueno, otra ópera que me fascina es La Traviata, de Verdi. Traviata significa extraviada, y es que esta es la historia de una cortesana, que no es una mujer que vive en la corte sino una meretriz, una prostituta de alto standing, vamos, para que se aclaren de una vez. Bueno, pues esta cortesana de nombre Violeta se enamora de un tal Alfredo pero renuncia a él a petición del padre del susodicho para que su hermana pueda casarse con un hombre de buena familia. Luego se reencuentran y se perdonan mutuamente. Que bonito, verdad ¿no les suena a algo así como Pretty Woman, chica encuentra a chico, se aman, pero como ella es de dudosa reputación renuncia a él? Pues no, queridos míos, esto no es Hollywood y no hay finales felices así que ella muere, como tiene que ser, perdonada y amada pero muere.

Esta ópera es toda una maravilla, tiene un aire de tristeza y melancolía permanente, incluso en los momentos supuestamente felices. Uno de los momentos más impactantes es el final del primer acto cuando ella se pregunta si este es el amor que estaba esperando, el que la redimirá de tanto despendoleo, pero ella prefiere seguir siendo el alma de la fiesta en Paris mientras al fondo se oye la voz de Alfredo que la hace dudar.

Sempre Libera - Giuseppe Verdi


Otro de los momentos más impresionantes es este, cuando ella recuerda al pasado sabiendo que no volverá, y pide a Dios que la perdone por su vida descarriada.

Addio del passato - Pilar Lorengar


Bueno, pues hala, os dejo ya tranquilos de tanta ópera. Como complemento, y de ahí todo lo anterior, diré que este viernes me voy a ver Rusalka, una ópera de Dvorak. Para aquellos curiosos diré que es una especie de La sirenita, en versión eslava y ¡como no! sin final feliz. La producción es del Teatro Nacional de Praga y espero que esté bien, ya contaré.

Sed buenos y a escuchar mucha música.

7 comentarios:

aire dijo...

Aaaaaaaah, esto es otra cosa, síiiiiii.

A cambio, permíteme recomendarte una excelente obra de teatro: "M. Butterfly", de Hwang.

Inspirada además de en Madama Butterfly, en una noticia real de un diplomático acusado (sí, llevado a juicio) de tener un lío durante años con un cantante de ópera chino. Aseguraba estar convencido hasta entonces de que era una mujer.

Hwang trata las dicotomías masculino/femenino, poder/sumisión y occidente/oriente de manera excepcional.

Disculpad el rollo, más porque probablemente hayáis visto la peli, con Jeremy Irons. La peli no está mal, pero es que el guión original es la leche.

Mac Dubh dijo...

Es verdad que la peli no esta mal. Pero en Mallorca apenas se presenta opera. Y además no quiero ir solo por eso no voy nunca. Pero ironías del destino. Durante años, se ha representado las pocas operas que han hecho en mi isla, justa al lado de mi trabajo. Asi que las podía escuchar todos los días de la semana

star dijo...

Aire, conocía la obra a través de la peli. Y me alegro que te haya gustado la selección, jejeje.

Mac, hay que ir aunque sea solo. Verla en vivo no tiene comparación a la escucha. Yo he ido en alguna ocasión pero reconozco que ir acompañado es mucho mejor.

Sota dijo...

Uno de mis grandes arrepentimientos es la de no saber tocar un instrumento

Pues anda que tienes que tener a tu marido contento...

(feeeeestivaaaaal del humooooor....)

star dijo...

Eres malo, sota. Y ya sabes a donde van los chicos malos
.
.
.



a la calle Génova número 13 de Madrid, hala

Will dijo...

Star....

Guapo....

Mi canario favorito!!!! (esto no lo lee nica, verdad?)


Sabes de platillas de blog?

Nicanica dijo...

Sí lo leo, Will, pero no me ofendo... Comprendo que Star tiene millones de encantos de los que yo carezco por completo...