miércoles, 15 de diciembre de 2010

Pirueteando

Llevo casi una semana en plan bipolar, con unos bajones y luego unos subidones emocionales que ni la Carmina en sus mejores momentos. Y sin necesidad de pastillas. O tal vez por eso.



Todo empezó el jueves 9, día nefasto donde los haya. Ese día le comentaron a T. que la interinidad que estaba esperando hacía unas semanas por la jubilación del ocupante de la plaza pues que sería para otro. Había pedido la plaza en traslado por el único motivo que podía alegar para cambiar de zona: por enfermedad. Así que allá que fuimos a hacer de animador emocional, por aquello de "en lo bueno y en lo malo". Pobrecillo.

Ese mismo día salieron las listas provisionales de mi concurso de méritos y traslado, aunque yo me vine a enterar al día siguiente. Ya sospechaba que algo no iba bien cuando en el mensaje de la compañera no había ni felicitaciones ni nada de nada. Y se corroboró cuando lo vi por los interneces. Tengo casi los dos pies en la tercera plaza que pedí, en Tenerife. Varias respiraciones hondas después junto con la pastilla para la migraña pude hablar con los que llevan el concurso y enterarme de lo que seguía a continuación. Y ahí ando, esperando que se publique oficialmente.

Esta semana comenzó con mejor pie. El lunes, una compañera de Tenerife me comentó lo que podría pasar en mi caso y me animó porque hay opciones de que me quede en la isla. Además, hay incluso un plan C por si falla el anterior. No obstante, pienso reclamar todo lo que pueda y más porque, como me temía, sospecho que se ha metido mano. En el caso de T. fue a preguntar a su sindicato, sí, está afiliado, y parece que algo huele a podrido en la consejería (lo cual no me extraña porque ya he oído tantas movidas y chanchullos que me espero cualquier cosa) con lo cual va a reclamar y si hace falta poner una demanda. Ya le he dicho que por una interinidad lo que haga falta, que por ella MA-TO, como diría la Lady Di española (que no se porqué quiere el título de princesa del pueblo que ya sabemos cómo acaban todas ellas).

En fin, que ahí andamos. Un día para abajo, al siguiente para arriba y al otro pirueta mortal sin saber cómo vamos a aterrizar. Y a todo esto en plena mudanza en el curro, me han fastidiado parte de las vacaciones navideñas y con unas ganas de que se pare el mundo y bajarme. Vamos, la alegría de la huerta.




Ainsss, cómo me gusta esta canción.

2 comentarios:

2soles dijo...

Míralo desde otra óptica, qué aburrido, lineal y monótono sería que no pasara nada... estarías muerto, emocionalmente dentro de un ataud, físicamente huntado en mantequilla para ser pasto fácil de los gusanos...

Alégrate, todo esto que te pasa es para darte alegria a tu cuerpo MACARENA.

starfighter dijo...

2soles, visto así pues nada, a cantar: dale alegría a tu cuerpo Macarena... (casualidades de la vida, acabo de escuchar esta canción en un episodio de "The mentalist")