viernes, 22 de noviembre de 2013

La música del Doctor

Hace ya unos añitos que escribí una entrada sobre la música que, hasta entonces, había compuesto Murray Gold para Doctor Who. Y es que el trabajo que ha realizado este músico para la serie bien se merece una entrada. O dos. O las que hagan falta.

Como decía entonces, y me reafirmo en la actualidad, es algo inusual que las series de televisión cuenten con un score o una banda sonora propiamente dicha, es decir, algo más que un tema principal y una serie de canciones que se incluyen para "ambientar", sobre todo en el caso de series para jóvenes. Es cierto que en los últimos años se le ha prestado más atención, principalmente en aquellos casos donde existe cabe tal posibilidad, bien por la temática de la serie, la forma de la narración, etc., y entonces reseñaba los casos de Lost (cuya banda sonora había compuesto Michael Giacchino) y Battlestar Galactica. A las cuales podría añadir la ya finalizada Fringe (con un score compuesto entre Michael Giacchino y Chris Tilton) o las de Juego de Tronos (de Ramin Djawadi), Downton Abbey y Sherlock entre las que están aún en antena.


Durante toda la etapa moderna, desde 2005, la música de Doctor Who ha sido compuesta por Murray Gold lo que le ha permitido, por un lado, ir evolucionando y cuidando más los temas, la orquestación, los detalles, etc., y, por otro lado, darle una coherencia al conjunto, un imaginario musical donde reconocer el estilo a la primera y saber que estás escuchando al Doctor. Una de las mejores cosas que tiene Gold es su capacidad para sorprender por la diversidad de recursos que utiliza; tan pronto coloca un corte con la orquestación clásica como le sigue uno con guitarras y música electrónica al que continúa otro con el uso de voces y coros. Como señalaba en la entrada de hace tres años, Gold suele recurrir con asiduidad al leitmotiv, es decir, un tema asociado a un personaje o personajes de manera que cada vez que suena el tema o alguna variación ya sabes que alude a dicho personaje. No obstante, también encontramos numerosos cortes de ambientación de escenas o para realzar o destacar la misma.

A partir de aquí vamos a comentar un poco de la música que ha compuesto a partir de la cuarta temporada (ya que fue aquí donde me quedé en la anterior entrada escrita hace algo más de tres años aunque, por desgracia, los cortes de aquella no se pueden escuchar). Cuando se acabaron los especiales con los cuales se despidió Tennant de la serie parecía que sería difícil superar las dos últimas temporadas (la cuarta y los especiales) en los cuales Gold había desplegado todo su arte para darle un adios a la altura que se merecía.





Y he aquí que Murray Gold se reinventa y se saca de la manga todo un nuevo imaginario musical que añadir al precedente. Desde un tema nuevo dedicado al Doctor, que sólo puede ser tildado de magnífico y que será leitmotiv recurrente en las siguientes temporadas, a los temas de Amy y Rory, el de River Song, el de los vampiros venecianos, el dedicado a los ángeles llorones, etc. En esta temporada la aplicación musical es más específica y concreta, colocada para un momento determinado y en los que hay cortes de música ambiental y alocada (como el propio Doctor) y otros en los que se busca explotar la imaginación y la emoción, ya sea la diversión (como en El inquilino) o la vena artística (como en Vincent). Hay mucho donde elegir pero creo que me voy a quedar con un par de ellos.




La música para la sexta temporada se puede decir que es una continuación de la anterior ya que Gold emplea los mismos recursos ya conocidos. Eso no significa caer en la rutina porque es como si el compositor tuviese una fuente inagotable para idear temas (como el vals de River) y reversionar alguno ya existente. Desde el comienzo con el episodio dedicada al viaje a la Luna a otros con claras inspiraciones piráticas o con el miedo infantil como base y que van culminando en los cortes finales en los que se resuelve el hilo conductor de toda esta temporada, los cortes y los temas se suceden alternando los ya conocidos con los nuevos para conseguir emocionarnos más si cabe. Aunque esta temporada puede resultar un poco irregular (a nivel de episodios) sí que deja claro el nivel que ya ha alcanzado Murray Gold.





La séptima temporada tiene dos partes bien diferenciadas en lo que atañen a los temas y la forma de enfocarlos: por un lado, la primera parte en la que aún están Amy y Rory y cuya despedida se enfoca musicalmente con cortes de gran intensidad emocional; por otro lado, la segunda en la que el Doctor se reencuentra con Clara Oswald y se articula en torno ella y su misterio con un nuevo tema que añadir a la colección. Pero no toda la temporada tiene un contenido tan dramático como puede deducirse de la despedida de los Pond. Murray Gold sigue manteniendo el listón muy alto con una enorme variedad de estilos y ambientaciones, entre los cuales podemos destacar el sonido western que aplica al episodio de A town called Mercy por lo novedoso, al cual se puede añadir el sonido pop en el episodio de The bells of Saint John o el cuasioperístico con la utilización de solistas y coro en el de The rings of Akhaten. También me gustaría destacar la música de ambiente para el episodio del submarino Cold war y el regreso de los hombres de plata en Nightmare in silver.






Por último, pero no menos importante, me gustaría destacar la música que Gold ha compuesto para los especiales de Navidad, concretamente los tres últimos que se han editado como independientes. De los tres, Un cuento de Navidad, El Doctor, la Viuda y el Armario y Los Hombres Nieve, me quedo sin dudar con el primero. Una versión del Cuento de Navidad de Dickens para el cual este músico compuso una partitura maravillosa que va haciendo la transición de unos temas oscuros y góticos hacia un final brillante que culmina, como no podia ser de otra manera, con un tema cantado que sirve para iluminar el corazón del Scrooge galáctico.