martes, 17 de junio de 2008

De fin y comienzo (de semana)

Así como el fin de semana terminó estupendamente, esta semana ha empezado fatal. Nada como un ataque migrañoso que me ha durado todo el día para recordar la debilidad humana, y pensar en qué coño estarán gastándose las farmacéuticas el dinero para la investigación. En fin, que mi deseo de postear ayer fue postergado hasta hoy, que aún estoy medio resacado y la puñetera no termina de marcharse del todo.

Y eso que el weekend estuvo bastante bien. Muy tranquilito que mi cuerpo no está para muchos sobresaltos; el pobre no hace sino pedir vacaciones, dormir, relajación y no se me apetece nada, pero nada de nada, salir de marcha. Así que el sábado por la mañana me fuí a tomar un cafecito con una amiga, culpable de que este año no pueda celebrar el orgullo el 28-J porque me ha invitado (en realidad, lo ha hecho su mejor amiga y futura cuñada) a un superbodorrio que se celebra el mismo día y a la misma hora que la mani, para que luego hablen de coincidencias. En fin, lo que hay que hacer por las amigas. Lo peor es que me tendré que comprar ropa porque no tengo nada para la ocasión y, para más inri, una buena amiga (de las del viaje a Barcelona) se casa el mes que viene. Menos mal que no se conocen y así podré aprovechar el vestuario porque nuestra cuenta corriente no está para estos fastos.

El domingo me fui con un colega al sur, a Maspalomas. Un día espectacular, ni una nube, una ligera brisita que refrescaba y el agua genial, de esos días que nunca deberían acabar. Después de volver de un paseo por ese gran cuarto oscuro al aire libre en que se han convertido las dunas, este amigo se dio cuenta de dos chicos que se habían colocado justo delante de nosotros en su ausencia. Uno de ellos no hacía sino mirar para él y recordó que había coincidido con nosotros la última vez que bajamos a la playa (eso es memoria y lo demás es ser Dory) y, claro, estaba bastante bien. Así que me salió la vena "Alexis Carrington" que me sale muy de vez en cuando y le chinché diciendo que era capaz de darle un morreo y meterle mano mientras miraba para el tio como diciendo: "cuidadito, que este es mío". Las carcajadas creo que aún resuenan en la playa, como nos "jartamos" de reir. Creo que con eso el otro se asustó definitivamente. Y no pasó nada, of course, si es que cuando me pongo...

Y para aquellos que no recuerdan quien era la Carrington, también apellidada Colby, pues aquí va eso, el culmen del cutrefrikismo ochentero.



Ya se que no tengo perdón de Dios pero esta noche pienso dormir como un bendito. Buena semana.

4 comentarios:

Nicanica-científica dijo...

Star, bonito, a mí me han dado un tratamiento nuevo para la migraña, uno preventivo, y parece que funciona... Y mira que he probado cosas raras a lo largo de los años... Esto de ahora se llama Topiramato y, aunque lo parezca, no es japonés ni nada. Háblate con tu médico y le preguntas.

star dijo...

Oido, cocina. Muchas gracias por la info, lo consultaré la próxima vez ;)

rickisimus2 dijo...

Ya sabes que me hablas de Maspalomas y me entra la vena nostálgica.

star dijo...

Lo sé, aunque eso tiene cura ¿no? ;)