miércoles, 11 de junio de 2008

De valoraciones objetivas y subjetivas

Compañera: ¿Tú te has sentido acosado alguna vez?
Yo: ¿Aquí, en el curro? No, ... aún no.

Conversación trascendente nada más entrar en mi servicio ayer por la tarde e iniciada por una compañera de trabajo, hala, para empezar entretenido. Yo me quedé un poco a cuadros pero luego me explicó el porqué de la pregunta y es que creen, porque la gente del turno de mañana estaba en pleno conciliábulo, que una compañera que lleva de baja más de un año lo está porque se siente acosada. Coña marinera, claro.

Y eso me derivó, mucho más tarde, a pensamientos más "elevados" sobre los trabajos y las valoraciones que hacemos de ellos. Más que nada como consecuencia a la alusión a esta compañera de baja. Para aquellos que no lo saben aún, yo trabajo en una entidad educativa, la más importante si tenemos en cuenta las instalaciones, personal y todo eso. La gente que curra conmigo en dicha empresa lo hace en una jornada laboral de horario corrido, 35 horas semanales, tu media hora de descanso (que muchas veces algunos/as prolongan), horario reducido durante un tercio del año (periodos vacacionales de verano, Navidad, Semana Santa y carnavales), mes de vacaciones más una semana en Navidad y tres días en carnavales o Semana Santa, además de tus días de asuntos propios y todos los demás (para preparar exámenes oficiales, mudanzas, etc etc). Todo eso garantizado, por supuesto.

Y aún así, la gente que allí trabaja (en cualquier lado, no solo en mi edificio) no para de poner pegas, de criticar. Y eso me enerva, la verdad, porque aunque no he trabajado para la empresa privada sí que conozco gente muy directa que lo hace y es muuuuuuuuucho más jodido. Vale que la empresa privada puede pagar más (no siempre) pero me fastidia que la gente no valore realmente lo que tiene. De acuerdo que hay días que son mortales de trabajo pero también hay días que son muy tranquilos, sobre todo en verano, y tienes tus momentitos para un cafe o una charla intrascendente con un/a compañero/a. Cuando empecé a currar aquí hace ya tres años, me consideraba (y lo sigo haciendo) un privilegiado: tenía curro en un trabajo que me gusta y encima con todo lo dicho anteriormente. Yo ya lo sabía porque había estado de becario bastante tiempo en el mismo edificio donde estoy ahora, pero ni punto de comparación a tener un contrato.

Sinceramente, yo ponía a más de uno a trabajar un mes para la empresa privada, seguro que no duraban ni una semana.

Ah, y todo esto viene porque esa compañera que ha estado de baja (ya no lo está porque se ha incorporado y automáticamente ha cogido las vacaciones) era de las que estaban todo el día quejándose.

Y como no quiero terminar así, un poco de buen rollito con Mozart. Aquí va el final (tercer movimiento) del concierto para piano y orquesta num. 17, energía y alegría para terminar bien el día.

003.III- Allegretto - Presto - Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791)

Y a soñar con las estrellas.

4 comentarios:

Nicanica dijo...

(al menos una vez, todo el mundo tendría que trabajar de taxista, de periodista, de camarero, de reponedor de hipermercado o de guarda de seguridad) (se nos quitaban las boberías en una semana)

Mac Dubh dijo...

Se lo que es sufrir acoso sexual en el trabajo, por una trabajadora 12 años mayor que yo ( entonces yo tenía 23) y durante mucho tiempo. La cosa acabó en dirección de enfermería y hablado con un abogado, el cual, se personó para hablar con ella y avisarle que de continuar se le denunciaría por acoso. La tranquilidad duró 9 meses... tras los cuales volvió a la carga. Finalmente acabó trabajando en otro hospital

aire dijo...

Con todos los respetos a tu compi, la gente que está realmente jodida no suele tener ni fuerzas ni autoestima suficiente para quejarse.

100% de acuerdo, Nicanica.

star dijo...

De ahi los comentarios, Aire. Sé que hay gente que puede estar muy mal y por eso me fastidia mucho la gente que se queja por quejarse, o se queja a ver si cuela y dar pena. Y lo peor es que muchas veces esas personas que lo pasan realmente mal no se quejan e intentan cumplir su trabajo lo mejor que pueden. Esas son las que merecen la pena ;)