viernes, 19 de agosto de 2011

Happy Endings

¿Que pasa cuando te dejan plantado en el altar a punto de casarte? Te deprimes, por supuesto. Deseas matar a tu ex, más o menos. Y luego están los amigos que intentan animarte. Pues de eso es de lo que va Happy Endings.


Llegué a esta serie por recomendación de Fidocho y no me arrepiento en nada de haber visto los doce episodios que forman la primera temporada (más uno que emitirán a finales de este mes). Prácticamente estoy de acuerdo con la crítica que Fido hizo en su momento así que... que noooo, no pienso hacer un copy-paste pero casi.

La serie empieza cuando Alex deja a Dave en el altar y se va corriendo, supuestamente, detrás de otro tío. Dave se deprime, los amigos comunes intentan ayudarle y Alex regresa creando un ambiente algo tenso. Así que los primeros episodios van en el camino de intentar limar asperezas entre ambos. En realidad, al igual que sucede en otras series de similares características (grupos de amigos, parejas,...) aunque se suponen que son los protagonistas se ven superados por el resto del reparto. Tienen algunos momentos divertidos, especialmente en el caso de Dave (cómo cuando descubren que es sonámbulo), pero se nota que no hay mucha química y a ver cómo resuelven la tensión sexual (no) resuelta en la segunda temporada.

Luego están Jane y Brad que, como dice Fido, podrían ser la versión digievolucionada de Mónica y Chandler de Friends. Ella es la hermana de Alex, competitiva hasta la muerte, perfeccionista, obsesiva-compulsiva y que adora a Brad. Él es quizás el personaje que tiene los pies sobre la tierra, aunque no por ello deja de ser un poco payaso, a pesar de las ideas locas en que le meten tanto su mujer como el resto de la panda. Como cuando deciden competir entre ellos a ver a cuál de los dos eligen para un puesto de trabajo.


Y luego están Max y Penny, la pareja revelación de la serie. Max es gay pero no se comporta como tal. Es un poco guarro, su casa es un un auténtico antro, come como un hobbit (tanto por la cantidad como por el número de veces), liga todo lo que puede (aunque no le interesa una relación seria) y sale del armario en un episodio delante de sus padres judíos. Casi nada. Penny Hartz es la Mariliendre Definitiva, preocupada siempre de no encontrar al hombre adecuado y con toques de locura y surrealismo que acaban envolviendo al resto del grupo. Los mejores momentos corren a cargo de ellos, como el episodio de los italianos o el del concierto. Para mí, es el mejor personaje y se lleva de calle toda la serie.

Vamos a ver. No es una serie que vaya a romper esquemas porque a fin de cuentas es una variante más de Friends que también se ve en otras; es una comedia apta para esta época del año, divertida, breve de duración, sin pretensiones y sólo tiene doce episodios. Eso sí, sí decides verla (y aquí para lo que tú y yo ya sabemos) puedes seguir el orden de emisión, el habitual que siempre aparece en esas páginas que la Sinde quiere eliminar pero te recomiendo que los veas siguiendo el orden de producción, más que nada porque hacia el final hay un par de episodios que te descolocan porque cuentan el proceso de aceptación mutua entre Alex y Dave que debería haberse visto al principio. Así que el orden correcto de visualización sería: episodio 1, 10, 11, 7, 2 6, 4, 3, 9, 8, 5, 12.

Ahora un aperitivo del episodio piloto.



Y ahora una poca de música.


4 comentarios:

Fidocho Dunham dijo...

Sí, ya, whatever...
PERO MAX ES MÍO.

Aunque se lo deje a Soliloco... a veces.

starfighter dijo...

Que si Fidocho, Max es tooooodo tuyo, forever and ever. Que no voy quitando los caramelos a los niños. Bueno... según qué caramelo y qué niño.

Shanks dijo...

Uy, chuches, niños...??

SOLI TE LLAMAN!!!!!!!


#lalalala


PD.- ahora que tengo lo de series.ly ese, a ver si me pongo a ello... :)

starfighter dijo...

Pues ya sabes, aprovecha que estas de vacaciones, lalala ;)