jueves, 11 de febrero de 2010

Opositar es un placer... o no

Las hordas han avanzado lentamente durante los últimos meses. Se les veía venir en la lejanía, dispuestos a arrasar con todo, pero me complacía en pensar que no resultaría afectado y que pasarían de largo una vez más. La consecuencia es que a día de hoy me hallo como el ejército republicano: desarmado y completamente rodeado de opositores. Nerviosos (un decir, claro, la palabra ideal sería histéricos) y monotemáticos, han apelado a mi conciencia pidiendo ayuda. Y uno, que tiene su corazoncito (pequeño, pero ahí está), no se ha podido negar.


El primero es mi marido. A T. le sacaron su plaza el día de Navidad (¡toma Papá Noel!) aunque sabía que iba a suceder; de hecho ha tardado bastante porque se suponía que tenía que haber salido hace casi un año. Son relativamente sencillas, para mí claro porque son pocos temas, pero está un poco acojonadillo con la cuestión de legislación que es lo que menos controla. Así que ha estado yendo a unas clases para eso. La cosa está jodida, bueno seamos realistas, están muy chungas, más que nada porque hay gente que está dentro igual que él y que tienen más méritos, que es lo que va a desequilibrar la oposición. Encima nos han fastidiado el tema vacacional porque todo el proceso será justo antes de verano, entre mayo y julio. En fin, ya veremos en qué para todo.

Luego tengo dos amigas que se están preparando las oposiciones a Secundaria. Ya se presentaron hace dos años y, aunque aprobaron el examen, se quedaron fuera y no consiguieron plaza porque la nota fue insuficiente y no tenían muchos méritos ya que llevaban poco tiempo trabajando dando clases. Ya me han pedido que les prepare un temita o dos así que me pondré este mes para que les de tiempo a estudiarlos.

Luego está otra amiga, que trabajó conmigo en la universidad, y que se halla preparando las oposiciones del Estado para bibliotecas. Aquí también le echo una mano porque le hice allá por el verano un par de temas y revisando los que prepara para darle una opinión, que tampoco es que sea un gran experto.

Y, por último, pero no menos importante, tengo a algunos compañeros de trabajo. La empresa que me quita la vida (Will dixit) convocó plazas de mi colectivo pero en la categoría más alta y allá que se fueron casi todos a presentarse. Unos porque quieren promocionar y otros porque les va el puesto en ello. Cuando salieron estaba constantemente aclarando que no pensaba presentarme, que quería descansar y que no tenía maldita la gana de estar estudiando otra vez, sobre todo la legislación. Así que cada vez que nos encontramos algunos (como en la jornada técnica de enero) sale EL TEMA y, claro, por mucho que te abstraigas eres arrastrado cual agujero negro y te implicas. Menos, pero te implicas, porque una compañera con la que hay buen rollo me ha pedido algo de ayuda para ver si tenía información sobre algunos temas concretos y muy específicos.


Pobres, que me acuerdo perfectamente de lo que se pasa en estos momentos. Vamos, que me quedan unos meses por delante de meneo estudiantil.






Larga y próspera vida.

5 comentarios:

Nyc dijo...

¿De verdad que no te tienta? Con lo bien que se está estudiando, acumulando grasas en el culo y tostándose a la luz del flexo... jijiji

Mac Dubh dijo...

Si te llego a conocer en mis tiempo te dejo que me prepares mis opos...jajajaj
Cuando me presenté yo, lo hice a dos a la vez... y como soy diabólico, saqueé dos plazas...
Eso si, una fija y la otra en interinaje...

starfighter dijo...

Nyc, para nada, aparta ese cáliz, jajaja. Quiero descansar de opos unos años, luego ya veremos.

Mac, es que tú eres un portento. Aunque he de decir que cuando me preparaba las opos me saqué un master a la vez

Don Otto Más dijo...

Apúntame a mi tb, que he encontrado otras! xD

starfighter dijo...

Otto, ¿tú también hijo mío? =:)